Los científicos analizaron los resultados de dos encuestas nacionales realizadas a jóvenes de entre 12 y 19 años y descubrieron que las dificultades auditivas afectaban al 14.9 de los adolescentes consultados entre 1988 y 1994, mientras que la cifra aumentó al 19.5 por ciento en la muestra realizada entre el 2005 y el 2006.
Escuchar música a un volumen alto a través de audífonos, pequeños aparatos electrónicos que se introducen en el oído para hablar con el teléfono celular o los dispositivos inalámbricos de música pueden estar tras este incremento de casos, aseveran los autores.