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Paro del STEG también bloqueó 4 de cada 10 becas de inglés del Mineduc en 2025
El Ministerio de Educación tenía previsto otorgar 10 mil becas de inglés en 2025, pero el paro del STEG retrasó los procesos de adjudicación y el programa solo alcanzó a 6 mil 233 estudiantes y docentes.
La cartera de educación otorgó seis mil becas de las 10 mil planteadas durante 2025, el paro del STEG, frenó el programa, según autoridades. (Foto Prensa Libre: Freepick).
Durante el 2025, la Dirección General de Educación Bilingüe Intercultural (Digebi), del Ministerio de Educación (Mineduc), otorgó 5 mil 200 becas de inglés a estudiantes y maestros del sector educativo público. De acuerdo con Romelia Mó, viceministra de Educación Bilingüe Intercultural, se tenía planificado entregar 10 mil becas; sin embargo, el paro nacional del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG) afectó la continuidad del programa.
“Uno de los factores que nos afectó para no llegar a la ejecución presupuestaria del 100% fue el paro del STEG. Eso nos implicó muchísimo tiempo sin poder adjudicar las becas ni iniciar los procesos, lo que provocó retrasos”, dijo. Además, agregó que la coyuntura que atravesaba el país dificultó la inscripción de los estudiantes en los programas.
Recordó que el paro del sindicato se extendió durante varios días, lo cual impactó directamente en la adjudicación de becas. “No solamente fue un día, sino que en términos de días hábiles nosotros computamos 52 días. Si sumamos los fines de semana, fueron cerca de tres meses. Durante ese tiempo no podíamos adjudicar ni contactar a los estudiantes para que aplicaran a las becas”, explicó.
De acuerdo con Jennifer Pérez, directora de Oxford Language Center y de Impact Hub Antigua, el aprendizaje del inglés debe empezar por un reto personal, no solo profesional; por ende, lo primero es entender que este paso requerirá mucho seguimiento y que no solo se trata de ofrecer becas.
“En el proceso de inscripción se le tiene que dar un seguimiento muy enfocado en cómo vamos a hacer estos pasos. Primero, cómo doy la comunicación sobre esta oportunidad, porque sabemos que desde ahí se pierde mucha de la información o no llega a muchas de las personas que podrían beneficiarse. Segundo, si es fácil encontrar la información o inscribirse. Tercero, a veces perdemos personas solamente en el proceso de inscripción”, dijo.
Pérez enfatizó que la comunicación debe ser constante y llegar a muchas personas, ya que no a todos puede interesarles o no todos pueden pasar los filtros necesarios. “Si uno va a tratar de otorgar estas 10 mil becas quiere decir que tenemos que hablar alrededor de 20 mil personas como mínimo, porque de esos 20 mil tal vez 15 mil nos responden, y de esos tal vez 10 mil son los únicos que pasan a la próxima etapa”, mencionó. Agregó que la pregunta que queda es cuántas personas realmente contactaron o se lograron enterar sobre esta oportunidad.
Los 5 mil 200 becados fueron estudiantes tanto de nivel primaria, básico y diversificado, así como docentes de primaria, según detalló Mó. Agregó que también hubo otro grupo de becas piloto. “Se utilizaron dos plataformas, en las cuales se benefició a 1 mil 033 estudiantes”, mencionó.
En total, el número de beneficiarios ascendió a 6 mil 233 becados. Mó indicó que uno de los departamentos con mayor cantidad de beneficiarios fue Quetzaltenango, mientras que Huehuetenango reportó la menor concentración. El monto ejecutado fue de Q26 millones 263 mil 930, de un presupuesto de Q30 millones disponible para ese año fiscal.
De acuerdo con la viceministra, a pesar de las complicaciones se registró una alta demanda, aunque los procesos administrativos se retrasaron. “Aperturamos el programa en el tiempo en que no hubo clases y eso nos implicó costos en tiempo y en cobertura, porque muchos estudiantes se desesperaron”, explicó.
Otro factor que destacó la viceministra fue la falta de apoyo esperado por parte de algunos directores y docentes. “Fuimos afectados básicamente en la cobertura, en términos de lo que queríamos alcanzar. Nuestra meta al inicio del 2025 era de 10 mil becas, pero solamente alcanzamos 6 mil 233”, enfatizó.
Según la funcionaria, durante el 2025 las becas dejaron de gestionarse de manera centralizada, como ocurría en años anteriores. En esta ocasión, Digebi emitió los lineamientos para la adjudicación, mientras que las direcciones departamentales de educación fueron las encargadas de ejecutar el programa.
“Ellos fueron responsables de planificar la ejecución presupuestaria y suscribir los convenios tanto con los docentes como con las instituciones con las que era necesario establecer acuerdos para acceder a las becas y los cursos. Llevar el programa a nivel departamental también implicó más tiempo en los procesos”, explicó.
Pérez señaló que la forma en que se distribuyen este tipo de programas también puede variar según el contexto de cada territorio. “Deberían haber programas piloto donde se pueda identificar realmente lo que necesita la comunidad. Por ejemplo, no vamos a ofrecer algo en Petén que va a ser muy diferente a algo que se puede ofrecer en Mixco o Villa Nueva”, dijo.
“Entonces también hay diferentes lugares tal vez donde se debería priorizar porque sabemos que ya los participantes están más listos para esta etapa. Definitivamente se debería seguir ofreciendo este tipo de becas, pero tal vez la manera de distribución se tiene que ajustar un poco”, agregó.
Perfil de beneficiados
Del total de becas para estudiantes, 3 mil 384 fueron otorgadas a alumnos del nivel básico, mientras que 1 mil 816 correspondieron a estudiantes de diversificado, lo que suma los 5 mil 200 beneficiarios del programa principal.
Según explicó la viceministra, la mayoría de los estudiantes del nivel básico provienen de establecimientos del sector público y de centros educativos por cooperativa.
Además, en el 2025 el programa incorporó un nuevo componente orientado a docentes de primaria. La funcionaria indicó que se buscó ampliar la formación en inglés para maestros que atienden el segundo ciclo de primaria, debido a que el aprendizaje de este idioma está contemplado en el Currículo Nacional Base (CNB).
“Vimos que era necesario ampliar la cobertura del curso de inglés para docentes de primaria, especialmente para quienes atienden el segundo ciclo. Ahí tuvimos a 112 docentes que se incorporaron al programa”, detalló.
Beneficios
La viceministra señaló que el aprendizaje de un idioma extranjero puede ampliar las oportunidades educativas y laborales para los estudiantes. “Abordar un tercer idioma en el sistema educativo es importante porque da la oportunidad de conocer otros mundos y de que el estudiante pueda seguir sus estudios no solo en el país, sino también en el extranjero”, explicó.
Añadió que el aprendizaje de idiomas también puede contribuir al desarrollo de habilidades cognitivas y al fortalecimiento del pensamiento crítico. “Un idioma también nos ayuda a tener mejores desarrollos cognitivos y a mejorar nuestras formas de ver la vida. En un país que está en construcción de una democracia, tener acceso a un segundo o un tercer idioma es muy valioso para el sistema educativo”, indicó.
Sobre el valor del idioma en el mercado laboral, Pérez explicó que en los últimos años el inglés ha pasado de ser una ventaja adicional a convertirse en una habilidad cada vez más requerida. “Hace 10 años era un plus hablar inglés. Desde antes de la pandemia estábamos viendo que en puestos muy básicos ya están pidiendo cierto nivel de inglés. Por ejemplo, los sistemas de las computadoras que se usan para trabajar muchas veces vienen en inglés”, mencionó.
Pérez agregó que actualmente existe una brecha entre el nivel de inglés que reportan algunas instituciones educativas y el que demanda el mercado laboral. “Hay personas que salen de instituciones académicas que dicen que tienen un nivel de inglés y el mercado laboral dice que no. Entonces existe esta desconfianza. El mercado laboral lo sigue exigiendo y realmente es muy variable el nivel de inglés que tienen quienes egresan de estas instituciones”, dijo.
Planes 2026
Para el 2026, las autoridades del Ministerio de Educación buscan dar continuidad a los estudiantes que iniciaron el programa durante el año anterior. “Una de nuestras metas es que los 5 mil 200 estudiantes que iniciaron sus cursos el año pasado continúen en el siguiente nivel, siempre que hayan aprobado el curso”, explicó la viceministra.
Además, el ministerio prevé abrir nuevos espacios dentro del programa. “Estamos hablando de unas 6 mil becas para iniciar este año, aunque esto depende del presupuesto disponible”, señaló. Mó indicó que la convocatoria para nuevos beneficiarios y para estudiantes de reingreso se mantiene abierta hasta finales de marzo. “Si tenemos una demanda que supere las 6 mil becas que estamos previendo, podríamos empezar a hacer otras gestiones”, afirmó.
La funcionaria también indicó que el programa mantendría un presupuesto similar al del año anterior, cercano a Q30 millones. Para este año, el ministerio busca fortalecer los mecanismos de seguimiento para reducir la deserción de estudiantes dentro del programa.
Según explicó la viceministra, se implementó un sistema de acompañamiento y monitoreo para verificar la participación de los estudiantes en las clases y el cumplimiento de sus tareas. Este proceso contará con el apoyo de la Dirección General de Monitoreo y Verificación de la Calidad (Digemoca), que dará seguimiento al desempeño de los beneficiarios. “Tenemos un sistema de control para ver cómo los estudiantes están participando y también para monitorear el nivel de deserción”, explicó.
De acuerdo con Mó, a pesar de los retrasos registrados en el 2025, el programa registró niveles bajos de abandono. “A mediados del año pasado, en octubre, teníamos 1% de deserción”, afirmó.
Para este año, el ministerio contará con un equipo central de 10 técnicos encargados de dar acompañamiento a nivel nacional, además de controles departamentales. “La idea es incentivar al estudiante para que no abandone este tipo de oportunidades, que no todos tienen”, mencionó.
Sobre el tamaño actual del programa, Pérez consideró que el número de beneficiarios puede verse como una fase inicial para evaluar su funcionamiento. “Considerando que el objetivo de esto es escalar, no es tanto si se necesitan más o no. Es más que todo si hay un sistema para otorgar estas becas que sea exitoso. Después sería bueno si pudiéramos tener muchas más, porque entendemos que esa necesidad existe”.

