JUSTICIA
Caso Claudina Velásquez: quién era y qué se sabe de la noche de su desaparición y asesinato
¿Quién era Claudina Isabel Velásquez Paiz, qué ocurrió la noche de su desaparición y cuál es el vínculo con Pedro Samayoa? Esta nota reconstruye sus últimos pasos y las fallas en la investigación de su asesinato.
Claudina Velásquez Paiz fue una joven universitaria que desapareció y fue asesinada la madrugada del 13 de agosto de 2005; siete años después de su asesinato, se ofreció una recompensa de Q100 mil por información, como se observa en el cartel de la derecha. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca)
El caso de Claudina Isabel Velásquez Paiz, una joven de 19 años se convirtió en un símbolo de las deficiencias del sistema de justicia en Guatemala en la investigación de femicidios.
Su desaparición y asesinato, ocurridos en agosto del 2005, evidenciaron deficiencias desde las primeras horas de búsqueda hasta el manejo de la escena del crimen.
A partir de informes internacionales y testimonios, es posible reconstruir sus últimos pasos y entender cómo la respuesta institucional marcó el rumbo de la investigación.
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¿Quién era Claudina Isabel Velásquez Paiz?
Claudina Isabel Velásquez Paiz era estudiante del cuarto semestre de Derecho en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac).
De acuerdo con testimonios recopilados en la época y citados en informes internacionales, era descrita por su familia como una joven activa, con vida social, que combinaba sus estudios con actividades cotidianas.
Según el testimonio de su padre, Jorge Rolando Velásquez Durán, recogido en el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la noche de su desaparición, era un día viernes, y como cualquier joven había asistido a una reunión en la colonia Panorama, en Mixco. Durante esa noche mantuvo comunicación con sus padres y su hermano, a quienes informó sobre su ubicación y su intención de regresar a casa.
Por su parte, Claudina Paiz de Velásquez, su madre, relató en una entrevista televisiva que Claudina tenía el deseo de formar una familia y tener cuatro hijos, un proyecto de vida que quedó truncado la noche del 12 de agosto del 2005.
Hasta la fecha, los detalles completos del crimen permanecen bajo reserva judicial. No obstante, Prensa Libre recopiló hechos y testimonios clave del informe de la CIDH, que permiten reconstruir sus últimos pasos y los eventos que marcaron su desaparición y asesinato.
El día de su desaparición
El 12 de agosto del 2005, Claudina salió de su casa rumbo a la universidad en horas de la mañana.
Más tarde, comunicó a su familia que se encontraba en una fiesta en la colonia Panorama, zona 8 de Mixco, y que regresaría a medianoche.
La última comunicación con sus familiares ocurrió alrededor de las 11.45pm
Un elemento clave en las horas posteriores a la desaparición de Claudina Velásquez Paiz fue el testimonio de Zully Moreno Barbier, quien relató que, alrededor de la 1.30am del 13 de agosto, llamó al teléfono celular de la joven mientras intentaba localizar a su hijo, Pedro Julio Samayoa Moreno. En lugar de establecer comunicación, aseguró haber escuchado gritos desesperados que decían: “¡No, no, no!”, lo que la llevó a advertir que Claudina se encontraba en una situación de peligro.
Alarmada, Moreno acudió a la residencia de la familia Velásquez Paiz alrededor de las 2am, lo que motivó a los padres a iniciar la búsqueda inmediata y a intentar involucrar a las autoridades. Sin embargo, como posteriormente se evidenció, la respuesta institucional fue tardía e insuficiente.
Los padres de Velásquez Paiz, acompañados por Moreno, se dirigieron al lugar donde se realizaba la fiesta con la intención de ubicarla.
Sin embargo, al llegar a la garita del sector, Moreno indicó que su hijo, ya se encontraba en casa y que la había llamado llorando, por lo que decidió retirarse del lugar alrededor de las 3am. Aun así, manifestó que continuaría la búsqueda de Claudina en barrancos y terrenos baldíos durante su trayecto de regreso.
Pedro Samayoa y su relación con el caso Claudina Velásquez
También se recoge el testimonio de Pedro Julio Samayoa Moreno, quien indicó que, alrededor de las 12.30am, Claudina Velásquez Paiz se retiró sola de la fiesta y que manifestó que se dirigía a su vivienda.
El documento no precisa si la joven se movilizaba en vehículo propio ni cuál fue el medio de transporte que utilizó, y tampoco aclara la relación entre ambos.
De esta forma, Pedro Samayoa y su entorno familiar figuran como las últimas personas que tuvieron contacto y comunicación con Claudina Velásquez Paiz antes de su desaparición.
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Denuncias ignoradas
Durante la madrugada del 13 de agosto, la familia intentó denunciar la desaparición ante la Policía Nacional Civil (PNC) en varias ocasiones. Según el informe:
- A las 3am, se produjo una primera intervención policial, llegaron a la garita de la colonia en donde se había llevado la fiesta, pero se marcharon al llegar.
- A las 5am, hubo un segundo intento, también sin éxito.
- A las 8.30am, finalmente se formalizó la denuncia, aunque únicamente se llenó un boletín sin seguimiento efectivo.
En todos los casos, los agentes insistieron en esperar 24 horas, una práctica contraria a estándares internacionales en casos de desaparición de mujeres.
Hallazgo del cuerpo
Mientras la familia continuaba la búsqueda, ignoraba que, a las 5am del 13 de agosto, el Cuerpo de Bomberos Voluntario recibió un reporte anónimo sobre el hallazgo de un cadáver en la colonia Roosevelt, zona 11.
El cuerpo presentaba una herida de arma de fuego en la frente, signos de violencia y posibles indicios de agresión sexual.
Sin embargo, la familia no fue notificada de inmediato. Fue hasta alrededor de las 11 de la mañana cuando, por medio de una conocida, supieron de la existencia de un cuerpo ingresado a la morgue como “XX” que coincidía con las características de Claudina.
10 irregularidades en la investigación del caso Claudina Velásquez
El caso de Claudina Velásquez Paiz documentó múltiples fallas que posteriormente sustentaron una condena internacional contra el Estado de Guatemala por negligencia en la investigación y deficiencias en la atención de femicidios:
- Ausencia de un registro claro del hallazgo del cuerpo, sin detalles sobre quién lo encontró ni en qué circunstancias.
- Manipulación del cadáver antes de la llegada de las autoridades forenses, lo que comprometió la integridad de la evidencia.
- Manejo inadecuado de la escena del crimen, sin la aplicación de procedimientos básicos como la medición de temperatura o la recolección completa de indicios.
- Deficiencias en la preservación de evidencia, incluyendo objetos que no fueron procesados para análisis dactiloscópico.
- Falta de recolección de prendas clave, que contenían posibles indicios de violencia sexual.
- Errores e inconsistencias en la necropsia, con omisiones sobre la identificación, la causa de muerte y posibles signos de agresión sexual.
- Identificación incorrecta en informes oficiales, en los que la víctima continuaba siendo referida como “XX” incluso después de haber sido identificada.
- Falta de activación de protocolos de búsqueda inmediata, pese a las alertas tempranas sobre la desaparición.
- Omisión de respuesta ante reportes ciudadanos, como la falta de envío de una patrulla tras una llamada que alertó a las 2am sobre una posible agresión sexual en la zona donde posteriormente fue localizado el cuerpo.
- Investigación sin enfoque de género, marcada por estereotipos como la hipótesis de un “crimen pasional” y cuestionamientos sobre la vida personal de la víctima, lo que desvió el curso de las diligencias.
Avances recientes y capturas en el caso Claudina Velásquez
Aunque el caso permaneció bajo reserva durante varios años, en el 2025 se registraron avances relevantes en la investigación del asesinato de Claudina Velásquez Paiz.
El 12 de junio fueron capturadas dos personas, quienes posteriormente fueron ligadas a proceso penal por su presunta implicación en el crimen.
Más adelante, en octubre de ese mismo año, la jueza Abelina Cruz, del Juzgado de Mayor Riesgo D, levantó parcialmente la reserva del expediente y declaró en rebeldía a cinco personas vinculadas al caso, ordenando su captura y activando una búsqueda internacional.
El Ministerio Público (MP) confirmó el 21 de abril la captura en Estados Unidos de Pedro Julio Samayoa Moreno, junto a su madre, Zully Moreno Barbier, y su hermano, Eduardo Alejandro Samayoa Moreno.
Las autoridades guatemaltecas ya coordinan las gestiones para su deportación, mientras el proceso judicial continúa y otras personas señaladas en el caso aún están pendientes de comparecer ante la justicia.

