Salud y Familia
¿Quién es usted más allá del trabajo? Cómo recuperar otras áreas de su vida y mejorar su bienestar personal
Cuando el trabajo ocupa gran parte de la vida y se convierte en un elemento central de la identidad, mantener el equilibrio puede ser un desafío. ¿Cómo recuperar espacio para las demás facetas personales?
Más allá de la profesión, cultivar otras facetas de la vida ayuda a construir una identidad más equilibrada. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
Durante la adultez, la identidad suele asociarse con la profesión, el trabajo y los logros alcanzados. Para algunas personas, el ámbito laboral llega a definir quiénes son, mientras otras áreas de su vida, como la pareja, la familia, las amistades y los pasatiempos, quedan relegadas. Sin embargo, estas también son importantes para construir una identidad equilibrada.
Ximena Fuentes, psicóloga clínica, explica que vivimos en una cultura que suele asociar el éxito con la productividad. Esto puede llevar a algunas personas a convertir el trabajo en el centro de su vida, de manera que no solo organiza su tiempo, sino que también influye en cómo definen quiénes son, cuánto valen y qué tan satisfechas se sienten consigo mismas.
Esta relación entre profesión e identidad también se refleja en las interacciones cotidianas. “¿Y tú a qué te dedicas?” suele ser una de las primeras preguntas después de conocer el nombre de alguien, señala Yesid Barrera, coach empresarial y escritor. Según explica, la respuesta puede dejar de describir únicamente lo que una persona hace y convertirse en una definición de quién es.
Desde el enfoque psicológico, Fuentes destaca la importancia de reconocer que, además del rol profesional, las personas desempeñan otros roles sociales que forman parte de su identidad. Reconocer estas dimensiones permite recuperar prioridades y construir una identidad más equilibrada. “Cuanto más diversificada está nuestra identidad, mayor capacidad tenemos para adaptarnos cuando alguna de esas áreas atraviesa una dificultad”, explica.
Fuentes aclara que el trabajo cumple funciones importantes, pues proporciona estructura, recursos económicos, sentido de pertenencia, vínculos sociales y oportunidades de crecimiento. Sin embargo, advierte que el problema surge cuando se convierte en la única fuente de identidad y realización personal.
Daniella Feterman, psicóloga holística, coincide en que la dificultad aparece cuando las personas dejan de sentir que tienen una profesión y comienzan a sentir que son su profesión. En esas circunstancias, la identidad puede verse amenazada ante dificultades laborales, un cambio de puesto o un fracaso profesional.
Efectos de centrar la identidad en el trabajo
Cuando el valor personal queda ligado al desempeño laboral, puede desarrollarse una relación condicionada con uno mismo, basada en pensamientos como “valgo si logro”, “soy suficiente si produzco” o “descansar significa que estoy perdiendo el tiempo”. Estas ideas pueden generar una necesidad constante de demostrar resultados y alcanzar nuevas metas.
Feterman explica que, en estos casos, las personas pueden experimentar dificultades para establecer límites, sentir culpa al descansar y, con el tiempo, presentar agotamiento laboral o burnout. Además, esta situación puede llevar a una autoexigencia excesiva y dificultar el disfrute de los logros, porque cada meta alcanzada se convierte rápidamente en la expectativa de conseguir la siguiente.
Barrera cita una investigación de Armita Golkar y otros científicos, publicada en el 2014, que señala que el estrés laboral sostenido no se limita al cansancio, sino que también puede estar relacionado con alteraciones en el funcionamiento del cerebro y dificultades para regular las emociones negativas.
Agrega que las jornadas laborales prolongadas pueden aumentar el riesgo de enfermedades graves, como la cardiopatía isquémica y los accidentes cerebrovasculares, que pueden provocar la muerte, de acuerdo con un estudio encabezado por Frank Pega y publicado en el 2021.

Cuando el trabajo ocupa el centro de la vida, la familia, las amistades y el bienestar personal pueden quedar en segundo plano. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
¿Cómo identificar si el trabajo se ha convertido en la principal prioridad?
Andrés Armas, coach de vida, bienestar y reingeniería emocional, explica que el primer paso consiste en analizar por qué se está dando mayor importancia al ámbito laboral. Esta reflexión permite identificar si la motivación responde a la búsqueda de reconocimiento, al cumplimiento de metas o a la necesidad de cubrir carencias personales.
El especialista recomienda prestar atención a algunas señales que pueden indicar que el trabajo está ocupando un lugar desproporcionado en la vida.
- Permanecer más tiempo del necesario en el trabajo: justificar las horas adicionales con la necesidad de terminar tareas puede ocultar otras motivaciones, como buscar el reconocimiento de un jefe por hacer un esfuerzo extra, evitar regresar a una casa vacía o encontrar en el entorno laboral un sentido de familia
- Estado de ánimo condicionado por el trabajo: identificar si la alegría, la ansiedad, la frustración o el estrés se experimentan principalmente en el ámbito laboral permite reconocer cómo esta área influye en el bienestar emocional
- Culpa al descansar: Fuentes agrega que sentir vacío o tener la impresión de estar “perdiendo el tiempo” durante el descanso puede indicar que el ocio y los vínculos personales han dejado de percibirse como espacios legítimos
Armas considera importante cuestionarse por qué se mantienen estas conductas y qué significado emocional tienen en la vida personal. Otra de las preguntas que propone para identificar hasta qué punto el trabajo define la identidad es: ¿qué pasaría si perdiera mi empleo? También invita a reflexionar sobre quién sería esa persona sin su ocupación laboral.
Si la posibilidad de perder el trabajo provoca una sensación de pérdida del “yo” o de que se ha perdido todo, podría ser una señal de que gran parte de la identidad está concentrada en la profesión.
Fuentes explica que esta situación puede hacerse evidente ante la pérdida del empleo, la jubilación, una enfermedad o incluso durante las vacaciones. En esos momentos, algunas personas pueden experimentar una sensación de vacío, dificultades para ocupar su tiempo, incertidumbre sobre quiénes son e incluso síntomas de depresión.

Dedicar tiempo a la familia, los amigos y los intereses personales contribuye a una vida más equilibrada. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
La importancia de recuperar otras actividades
Feterman destaca que el juego, el descanso, las amistades, la creatividad y las actividades que se realizan por gusto ayudan a recuperar energía y conectar con las emociones. Estos espacios también pueden favorecer la creatividad, la productividad y una mejor calidad de vida.
Por ello, recuperar actividades ajenas a las responsabilidades laborales no implica restar importancia al trabajo, sino reconocer que existen otras dimensiones necesarias para el bienestar personal.
¿Cómo comenzar a encontrar un equilibrio?
Feterman y los demás especialistas coinciden en que el equilibrio no debe entenderse como una distribución perfecta del tiempo entre todas las áreas de la vida. En determinadas etapas, el trabajo puede requerir mayor atención; en otras, la familia, la salud o las relaciones personales pueden ocupar un lugar prioritario. Por ello, es importante atender estas necesidades y evitar que queden constantemente aplazadas por las responsabilidades profesionales.
Barrera coincide en que el equilibrio no significa dedicar la misma cantidad de tiempo a todo, sino evitar que alguna dimensión esencial permanezca desatendida durante períodos prolongados. A partir de esa reflexión, Feterman recomienda comenzar con pequeños ajustes y establecer límites que permitan estar presentes en las distintas áreas importantes de la vida.
Estas son recomendaciones dadas por Yesid Barrera y otros expertos.
- Evalúe las áreas de su vida: haga el ejercicio de la rueda de la vida una vez al mes, identifique un área que necesite atención y defina una acción pequeña y concreta para las siguientes cuatro semanas.
(La rueda de la vida es una herramienta que divide la vida en seis, ocho o más áreas y permite evaluar cada una en una escala de 0 a 10, según el nivel de atención y satisfacción personal.
De esta manera, ofrece una perspectiva de las prioridades que se asignan a distintos ámbitos, como la familia, las amistades, la pareja, la salud y el descanso, el trabajo, los estudios, el ocio y la espiritualidad o el sentido de vida.
- Establezca límites visibles al trabajo: fije horarios laborales, apague las notificaciones fuera de la jornada, evite responder mensajes en horarios no laborales y procure no llevar a casa herramientas de trabajo que lo impulsen a continuar con las tareas
- Reserve tiempo para las personas importantes: programe encuentros familiares, cenas sin pantallas o llamadas semanales con la misma importancia que da a las reuniones de trabajo
- Recupere actividades que disfrute sin buscar productividad: practicar un pasatiempo, hacer deporte o aprender algo por gusto puede ayudar a ampliar la identidad más allá de la profesión
- Proteja el descanso: dormir y disponer de momentos sin tareas son necesidades importantes para el bienestar y el funcionamiento del cerebro
- Cambie la manera de presentarse: intente describirse sin mencionar su profesión. Si le resulta difícil, puede ser una oportunidad para reflexionar sobre el lugar que ocupa el trabajo en su identidad

Encontrar un equilibrio entre las responsabilidades laborales y la vida personal es clave para el bienestar. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

