Alfred Kaltschmitt

Licenciado en Periodismo, Ph.D. en Investigación Social. Ha sido columnista de Prensa Libre por 28 años. Ha dirigido varios medios radiales y televisivos. Decano fundador de la Universidad Panamericana.

NOTAS DE Alfred Kaltschmitt

Tres mujeres punteras, con tres frentes que desfogan sus aguas legales hacia al Tribunal Constitucional. Que Dios los ilumine.
Las inconstitucionalidades son tantas que la CC no hará nada porque se traería abajo las elecciones.
La maldición generacional nunca ha estado en la Constitución. Nunca jamás podría.
Las violaciones a los derechos humanos nunca salen a la palestra pública. Son parte de las huellas bajo la alfombra.
En esta coyuntura estamos en una encrucijada, pero ninguno de los dos caminos parecen ser viables.
La Convención de Viena, la soberanía, la separación de poderes, la tormenta perfecta.
No hay uno solo que tire la primera piedra sin estar libre de su propia falencia, su error, su pecado. No existe. Ni u no. Así lo señala la biblia, enfatizando con claridad que el hombre falla, que las estructuras que edifica son finitas, vulnerables y limitadas.
Con tantas sombras de crítica cubriendo de oscuridad al Congreso a diario, pocas luces penetran el ámbito mediático cuando logran trascender las cuitas politiqueras y aprueban leyes de especial interés e importancia. Este año varias leyes de impacto económico fueron aprobadas y merecen ser comunicadas a la ciudadanía para su beneficio. Por ejemplo: La aprobación de la  “Ley de Factoraje o Descuento”, “la cual fomenta la inversión en el país. El decreto autoriza la emisión de préstamos con garantías sobre documentos que provengan de venta de plazos o bienes inmuebles, con ello los diputados dotan a pequeños y medianos empresarios de una herramienta que les permite  acceso y liquidez monetaria”.
Cuando esta columna salga publicada hoy martes 27 de noviembre, se habrá dado uno de dos escenarios que escribí el domingo pasado sobre el resultado de la audiencia del exministro de Gobernación Carlos Vielmann.