Pedro Trujillo

Doctor en Paz y Seguridad Internacional. Profesor universitario y analista en medios de comunicación sobre temas de política, relaciones internacionales y seguridad y defensa.

NOTAS DE Pedro Trujillo

En el país quedan perfectamente visibles esos espacios en los que el Estado está ausente y son otros agentes quienes imponen las reglas.
Biden llegó al poder gracias a la inclusión de cierto sector radical en el partido demócrata, y de esa cuenta Kamala Harris fue nominada vicepresidenta.
Lejos de ser una pugna por elegir al mejor académico se lucha por colocar a alguien que satisfaga diversos intereses grupales.
Quizá nuestra naturaleza humana tiene esas dos importantes caras contrapuestas: la capacidad infinita de perdonar y la de odiar hasta el último instante.
Nos hemos educado en reivindicar derechos, muchos artificialmente construidos, mientras soslayamos las responsabilidades inherentes a los mismos.
La ley es la única vía para arreglar problemas, pero hay que aplicarla y no huir de ella, modificarla antojadizamente o saltársela cuando no guste.
Lo que se muestra es una forma de autoritarismo de quienes se creen adalides de la libertad de expresión, de la verdad.
Nos acostumbramos a vitorear capturas, allanamientos, acusaciones y shows mediáticos.
Si algo caracteriza al actual proceso —guste o no el fondo, los aspirantes o lo que se quiera— es justamente la transparencia.
Las madres solteras —amplio colectivo en el país— no pueden ser familia nuclear y quedan desprotegidas y estigmatizadas.