Pedro Trujillo

Doctor en Paz y Seguridad Internacional. Profesor universitario y analista en medios de comunicación sobre temas de política, relaciones internacionales y seguridad y defensa.

NOTAS DE Pedro Trujillo

Parece que “el pueblo” no está con esa oligarquía que pretende tomar el poder a toda costa, salvo que tomemos como “neociencia” ciertas tendencias en redes.
Podemos buscar a personas que nos gusten y desechar a aquellas que nos repelen o bien apostar por consolidar las instituciones.
Quedó claro, salvo para quienes se tapan los oídos, que la oposición política no tiene capacidad de convocatoria ni aceptación suficiente.
El país sigue confrontado porque la lucha de intereses es profunda, y en medio, la corrupción y el narcotráfico hacen fiesta calladamente.
El valor de aquellos revolucionarios de finales del XVIII es que tomaron las riendas en sus manos e impidieron que el absolutismo los consumiera.
Un discurso manido y manipulador que polariza el debate entre quienes se creen “buenos” y aquellos a los que señalan de “malvados”.
La razón de Estado ha sido esgrimida tradicionalmente por los gobiernos para actuar arbitrariamente y con aparentes visos de legalidad.
Digámoslo claro y abiertamente: creemos nuestras propias fantasías, lo que puede ser otro síntoma de adicción no superada.
El sistema de educación estatal estaba absolutamente desmantelado —igual que el de salud— y el covid-19 vino a mostrar la cruda realidad.
Una ola ideológica aplaudida por quienes no han gastado una gota de sudor en construir nada porque todo se lo dieron hecho