¿Cómo se vive el duelo de la mascota?

Enfrenta este momento trascendental para tu animal de compañía y aprende como actuar de manera sensata y responsable.

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El fallecimiento de un mejor amigo peludo es un tema delicado de tratar. Sea gato o perro, en promedio pasan en casa, 15 años más o menos, antes de fallecer. Por lo que son muchas las vivencias acumuladas y el dolor puede ser tan similar o incluso mayor, que cuando muere un ser humano.

Ha sido tendencia que las personas, en lugar de tener hijos, prefieren adoptar o comprar una mascota. Es por ello que la pérdida podría ser, en algunos casos, uno de los momentos más duros y traumáticos de la vida. Según especialistas en tanatología, disciplina que aborda todo lo relacionado con la muerte, “los apegos a las mascotas son tan fuertes como los que se dan entre humanos. Muchos animalitos se vuelven la única compañía de los seres humanos. Algunas personas generan lazos muy fuertes. Con los niños la pérdida de una mascota puede ser el primer encuentro con la muerte. La pérdida de una mascota genera un duelo y todo duelo debe ser tratado para aprender a vivir nuestras pérdidas. Es recomendado buscar asesoría profesional para lograr superar estas dolorosas pérdidas”.

¿Qué hago en el momento que mi mascota fallece?

Es importante acudir de inmediato con el médico veterinario de confianza pues él sabrá seguir las acciones correctas para manejar el cuerpo de la mascota. La antigua práctica de enterrar a la mascota fallecida en el jardín de la casa, es correcta, siempre y cuando se haga de la manera adecuada. El licenciado en Zootecnia José Daniel López indica que:

  • Se debe cavar una tumba de por lo menos un metro de profundidad.
  • Se debe aplicar cal para reducir la contaminación que tenga el cadáver.
  • No envolver a la mascota fallecida en sábanas y bolsas de nylon pues es necesario que el proceso de descomposición sea lo más natural posible.

Sin embargo, si esto no es una opción para la familia, López aconseja avocarse a las clínicas veterinarias en las que prestan el servicio de cremación y manejo de cadáveres. Es decisión de los dueños si desean conservar las cenizas en una urna o no conservarlas y dejarlas en la clínica veterinaria. Las cenizas son inocuas y no transmiten enfermedades pues han pasado por un proceso de incineración y no quedan restos de material biológico.

Cuando una mascota muere en casa, es recomendado manejar el cadáver con guantes para evitar enfermedades zoonóticas, es decir, que se transmiten al humano, en especial cuando se desconoce la causa del fallecimiento.

¿Qué hacer cuando la mascota se “pone a dormir”?

Cuando una mascota es anciana y cuando la eutanasia se vuelve necesaria para evitar el sufrimiento, López aconseja darles un “día feliz” antes del último día. Esto puede ser sacarlo a pasear a su lugar favorito, que coma la comida que más le gusta o realizar todas las acciones necesarias para que la mascota pase un último gran día.

“No se debe permitir que las mascotas sufran. Por apego, algunas personas atrasan este momento pero esto solo prolonga el sufrimiento. El médico veterinario es quien indicará el momento para poner a dormir a la mascota. Esto se determina si la mascota aún puede comer, defecar, orinar y trasladarse por sí solo o si necesita ayuda. Si no se levanta, hay que ayudarlo a defecar u orinar o ya no come, es momento de tomar la decisión”.

Es un momento duro y hay que afrontarlo sin egoísmo. Si ellos ya entregaron su vida entera a sus amos, se les debe dignificar con un descanso digno. Pasa un momento con él a solas para despedirte y apártate para que el médico veterinario realice su trabajo durante la eutanasia.

 

Fuente: Doctora Brendy Cajas, veterinaria de Dana Hospital Veterinario. Lic. Daniel López, Especialista en Hábitat , Arca de Noé.