Decomiso de 13 monos evidencia presencia de bandas transnacionales de tráfico de animales en Guatemala

Guatemala sirve de corredor para traficantes de animales silvestres que tienen como destino mercados ilegales de Estados Unidos y México, aseguran autoridades.

Los monos estaban deshidratados, pues eran transportados en costales desde hacía varios días. (Foto Prensa Libre: Conap)
Los monos estaban deshidratados, pues eran transportados en costales desde hacía varios días. (Foto Prensa Libre: Conap)

El decomiso de 13 monos y tres tucanes en una parada de buses en el km 31.5 de la ruta Interamericana, San Bartolomé Milpas Altas, Sacatepéquez, evidencia como bandas de traficantes transnacionales se interesan en el país para lucrar con la fauna.

Los monos eran llevados junto a tres tucanes -uno muerto- en condiciones de maltrato por dos mexicanos, quienes fueron capturados y que, según la Policía Nacional Civil (PNC), tenían como destino el Estado de Chiapas.

 

Las autoridades identificaron a los aprendidos como Gerardo Antonio Pérez de la Luz, de 19 años; y Érick Amauri Simuta Sánchez, 26, quienes dijeron haber recibido lo animales en Metro Norte, zona 18 de la capital.

 

De acuerdo con fuentes del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), tanto los monos como los tucanes incautados no son nativos de selvas guatemaltecas y hay probabilidades de que hayan sido extraídos de sus hábitats en Honduras o Nicaragua, lo que refuerza la teoría sobre la presencia de bandas internacionales que usan al país como puente para llegar a coleccionistas de México y Estados Unidos.

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Abel Sandoval, director del área de Manejo de Bosques y Vida Silvestre del Conap, comentó que en Guatemala operan estructuras internacionales que trafican fauna o que lo usan como un corredor, tal y como ocurre con cualquier tipo de delitos de alto impacto.

Unos de los tres tucanes que eran traficados por dos mexicanos. (Foto Prensa Libre: Conap)

 

“Esta fauna tiene un destino final -México o EE. UU.- donde coleccionistas pagan cantidades grandes para tener ese tipo de especies y lucirlas con sus amigos”, dijo Sandoval, quien añadió que en febrero próximo presentarán la primera estrategia nacional contra el tráfico ilegal de vida silvestre, con la que buscan articular el trabajo de organizaciones de gobierno y operadores de justicia para combatir ese flagelo que, por lo general, está vinculado a redes del crimen organizado y narcotráfico.

 

“Buscamos que se articulen -las autoridades- para empezar a identificar esas redes de tráfico y desarticularlas”, refirió Sandoval, quien asegura que el delito de trafico de especies es el cuarto más cometido a escala mundial.

 

Kurt Dúchez, oficial de tráfico ilegal de vida silvestre de la organización WCS, coincide con Sandoval sobre las operaciones de redes internacionales de tráfico ilegal de vida silvestre en Guatemala.

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Dúchez agregó que el decomiso “muestra una organización criminal bien organizada, desde los colectores de la fauna, el transporte internacional y el cliente final en México”.

 

“Es vital investigar toda la red criminal y utilizar los convenios internacionales y las redes de observancia regionales para compartir información con autoridades mexicanas y hondureñas, a fin de lograr desarticular esta red e investigar sus posibles vínculos con otros crímenes”, agregó Dúchez.

Los nomos capuchinos habrían sido sustraídos de selvas de Honduras o Nicaragua. (Foto Prensa Libre: Conap)

 

Maltrato

En este ultimo caso, según el Conap, los animales fueron sometidos a maltrato “severo”, pues eran transportados en costales, sin agua y sin alimento, lo que causó la muerte de un tucán y un mono.

 

Se desconoce cuántos día pasaron encerrados en los costales, expuesto temperaturas extremas y con poca ventilación.

 

Los animales están bajo resguardo en el refugio Antigua Exotics, ubicado en San Felipe de Jesús, Antigua Guatemala, donde son evaluados para luego determinar si son llevados a su hábitat o quedan en cautiverio.

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La Ley de Áreas Protegidas señala que las sanciones por tráfico ilegal de vida silvestre y atentado contra el patrimonio natural es castigado con prisión de 10 años y una multa de Q20 mil.

 

Las autoridades ponen a disposición los números 5990-0014, 4509-2107 y 3032-5596 para denunciar ese tipo de hechos.

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