Sectores repudian inseguridad en Xela

Ante los últimos hechos de violencia en la Ciudad de Quetzaltenango, sectores de la sociedad civil exigen a las autoridades del Gobierno que le pongan atención al problema de inseguridad.

Autoridades reúnen evidencias en el lugar donde se registró el ataque en la zona 6 de la ciudad de Quetzaltenango. (Foto Hemeroteca PL).
Autoridades reúnen evidencias en el lugar donde se registró el ataque en la zona 6 de la ciudad de Quetzaltenango. (Foto Hemeroteca PL).

De acuerdo con vecinos de diferentes sectores de la Ciudad Altense, uno de los principales problemas se refleja en el servicio de transporte de pasajeros, donde con frecuencia ocurren asaltos y ataques contra pilotos, ayudantes y usuarios.

Una prueba de ello es lo que ocurrió el sábado último en la 8a calle y 19 avenida de la  zona 3 de Xela, cuando desconocidos supuestamente tomaron por asalto un microbús y ultimaron a dos hombres, uno de ellos el ayudante de la unidad.

Las víctimas fueron identificadas como Óscar Armando López Rivera –ayudante- y Luis David Xiloj Chan, ambos de 19 años.

De acuerdo con versiones de medios locales, López Rivera estuvo recluido en la correccional Las Gaviotas, en la capital, pero ese extremo está pendiente de ser confirmado por las autoridades.

Bus que fue atacado en la zona 7 de Quetzaltenango. (Foto Hemeroteca PL).

Jorge García, presidente de la  Cámara de Comercio, filial Quetzaltenango, dijo que la inseguridad afecta a todo el país, pero que le causa preocupación ver como los niveles de inseguridad aumentan en Xela, principalmente en los últimos 12 meses.

Agregó que pese a que las autoridades hacen esfuerzos por contrarrestar la violencia, no es lo que la ciudadanía espera, pues el número de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y autopatrullas es el mismo de hace muchos tiempo.

Refirió que en los últimos 12 meses ha habido un repunte de hechos de violencia, principalmente en el transporte colectivo, pues a su criterio, grupos de extorsionistas han migrado a ese lugar, donde delinquir se les ha hecho fácil.

Raúl Chávez, coordinador del Consejo Comunitario de Desarrollo de El Calvario, zona 1 de Xela, señaló que el aumento de ventas de licor contribuye con la violencia en ese sector, aunque reconoce que en toda la ciudad hay problemas de inseguridad.

Agregó que debido a las extorsiones contra el transporte público, los vecinos temen abordar autobuses, pues con frecuencias los pilotos y ayudantes son víctimas de atentado.

Refirió que ante la preocupación del vecindario por el alto índice de inseguridad, hace tres meses solicitaron a la gobernadora, Claudia Ávila, la instalación de cámaras de videovigilancia; sin embargo, a la fecha no ha habido respuesta.

Quetzaltenango ya no es el mismo de hace 15 años, cuando se podía caminar por las calles con tranquilidad”, comentó Chávez.

No fue por extorsión

Jorge Lara, jefe de la comisaría de la PNC de Quetzaltenango, informó que las primeras investigaciones apuntan a que el ataque contra dos personas la noche del sábado última en la zona 3 no se trató de una extorsión, sino de un asalto.

Agregó que de acuerdo con versiones, López Rivera se negó a entregar el dinero de la cuenta, por lo que los asaltantes le dispararon. En cuanto a la otra persona, que murió en el Hospital Regional de Occidente, no se tienen mayores detalles de cómo fue herida.

Lara agregó que para contrarrestar ese tipo de hechos implementan operativos motorizados en las diferentes zonas de la ciudad y recalcó que es importante que la población denuncie a los delincuentes.

En el 2016, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) practicó 110 necropsias a personas baleadas y 30 a heridas con arma blanca, en Quetzaltenango.

En los primeros cinco meses del 2017, se practicaron 64 necropsias a personas baleadas y cinco por arma blanca.

La reciente recaptura de Fernando Muñoz Sinar, alias el Happy,  jefe del Barrio 18, en un condominio de la zona 8 de Xela, pone en evidencia que personas vinculadas con el crimen organizado consideran esa ciudad como un “paraíso”  para evadir a las autoridades.

En los últimos años, en la Ciudad de Quetzaltenango las fuerzas de seguridad han capturado a delincuentes con amplios perfiles criminales,  algunos buscados a escala internacional por narcotráfico, como Juan Ortiz López, alias Chamalé, quien fue aprehendido en el 2011 en un residencial de la zona 8 de esa cabecera.

Vivienda donde fue detenido Fernando Muñoz Sinar "el Happy" líder de la pandilla "Barrio 18". (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Capturas

  • El 10 de junio último, las fuerzas de seguridad capturaron  por segunda vez a Fernando Muñoz Sinar, alias el Happy, quien se ocultaba en  una casa del condominio La Cañada, 35 A-41, zona 8 de la Ciudad de Quetzaltenango.
  • Muñoz Sinar, jefe de clicla del Barrio 18, se  fugó de la cárcel de Fraijanes 1 en noviembre del 2016. Junto a él fueron  detenidos  dos pandilleros.
  • El 19 de mayo del 2015  fue recapturado en El Chicuá, Ciudad de Quetzaltenango, Cornelio Esteban Chilel Romero, alias el Rey de la Amapola, quien el  24 de julio del 2007 fue liberado por un escuadrón armado que aprovechó que la Policía lo trasladaba a otra prisión. Según investigaciones, Chilel era una pieza clave para mantener la producción de heroína  en México.
  • El 30 de marzo del 2011, un comando de la Policía Nacional Civil, el Ejército y el Departamento Antinarcóticos de Estados Unidos capturó  a Juan Ortiz López, alias Chamalé, quien residía en una vivienda de la colonia El Maestro, zona 8 de Xelajú. Este era  sindicado de liderar el trasiego de drogas a EE. UU., a donde fue extraditado en mayo del 2014.

Con información de María José Longo