Universitarios avanzan en la fabricación de un respirador mecánico que sirva para pacientes con coronavirus

El propósito del grupo de estudiantes y docentes es contar con un respirador mecánico de bajo costo para los departamentos de Guatemala. (Foto Prensa Libre: María Longo)
El propósito del grupo de estudiantes y docentes es contar con un respirador mecánico de bajo costo para los departamentos de Guatemala. (Foto Prensa Libre: María Longo)

Un grupo de ocho estudiantes y cuatro docentes de Ingeniería del Centro Universitario de Occidente (Cunoc) han utilizado el tiempo de suspensión de clases presenciales, por el coronavirus, para fabricar equipo que ayude a enfrentar la crisis sanitaria.

Los jóvenes crearon caretas de protección, así como 16 cajas de protección para intubación y el prototipo de un respirador mecánico.

Los universitarios efectuaron un primer prototipo del respirador mecánico, este no era funcional porque una parte debía ser substituida de acuerdo a la presión del aire, para esta acción se perdían segundo vitales para el paciente.

El grupo ha trabajado por cuatro semanas para desarrollar el segundo prototipo con el que han corregido los inconvenientes. (Foto Prensa Libre: María Longo)

En el segundo prototipo los estudiantes y docentes mejoraron la propuesta y tomaron en cuenta aspectos importantes para preservar la vida.

Los inventores utilizaron un cortapisos y lo adaptaron para el respirador mecánico, además de otras piezas que crearon por medio de una impresora 3D.

De acuerdo con la explicación, el prototipo cuenta con un sonido y una pantalla que informa al personal médico que el paciente continúa con vida, además de comunicar sobre la temperatura, las respiraciones por minuto, el volumen del flujo de aire y la presión con la que se envía el oxigeno a los pulmones del paciente.

El grupo inició los trabajos en la vivienda de Oliver Sierra, coordinador de Ingeniería en Ciencias y Sistemas, después, Víctor Carol Hernández, director de la división de Ingeniería del Cunoc, les habilitó un espacio del edificio para que continúen con la labor.

Los universitarios trabajan en compañía de docentes y utilizan el edificio de Ingeniería. (Foto Prensa Libre: María Longo)

El director indicó que los recursos para el equipo que producen los estudiantes han sido financiados por los universitarios, así como por los docentes y la directora del Centro, María Paz.

Además, el grupo agradece a los dueños de “ferreterías pequeñas” de Quetzaltenango que al enterarse del propósito de la compra les hacen un descuento, así como a talleres de tornos que los han exonerado del pago.

“Es importante que el respirador mecánico maneje los parámetros necesarios para que un paciente grave pueda utilizarlo, si no se manejan podemos lastimar al paciente al darle oxigeno, en la primera interacción el médico lo reviso y no le pareció tan bueno, entonces decidimos otro prototipo que no sea frágil y que sea compacto”, explicó Sierra.

La revisión del primer prototipo la hizo Alex López, medico a cargo del intensivo del hospital temporal.

El costo del respirador sería en un promedio de Q1 mil 500 a Q2 mil.

Por ahora los universitarios trabajan en la adaptación de una batería para que el respirador pueda funcionar al menos seis horas sin estar conectado a la corriente. “En Quetzaltenango suele pasar que se va la luz, entonces tomamos eso en cuenta”.

Los voluntarios utilizan un modelo de anatomía para poder efectuar pruebas del prototipo del respirador mecánico. (Foto Prensa Libre: María Longo)

Además realizan pruebas con los sensores de presión del aire para terminar de calibrar y que tenga una medición correcta, otro aspecto en el que trabajan es en la integración de las partes.

“Trabajamos con el ritmo cardiaco, temperatura del paciente, y que estos sean parámetros que el médico pueda tener a su vista para el trato del paciente”.

Las pruebas del respirador se llevan a cabo con un modelo de anatomía proporcionado por la facultad de Medicina de la Universidad de San Carlos, después se recurrirá al personal médico para que haga evaluaciones y de ser necesario se harán pruebas con animales.

“El proceso será largo pero esperamos poder apoyar a la población con respiradores”.

Las caretas de protección fabricadas por los universitarios fueron donadas al Hospital Regional del Occidente, las cajas de intubación se entregaron 10 al Hospital Temporal Covid-19 Quetzaltenango y el resto a hospitales de Quiche y Huehuetenango.

Quienes desean apoyar el proyecto pueden comunicarse  al 5426 4687 o por medio de la pagina de Facebook Proyectos Usac-Cunoc contra Covid-19.