Azotan a menores de edad por aparente robo de aguas carbonatadas

Cuatro menores de edad fueron detenidos por pobladores de Santa Cruz del Quiché, acusados de haber robado bebidas carbonatadas y una bicicleta, por lo que dos de ellos fueron azotados. 

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Juan Zapeta, alcalde indígena, aplica el castigo maya a uno de los capturados. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)
Juan Zapeta, alcalde indígena, aplica el castigo maya a uno de los capturados. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)

Los menores descalzos y amarrados fueron obligados a empujar una motocicleta, que llevaba aparentemente bebidas robadas, por cuatro kilómetros, hasta el parque La Unión.


Juan Zapeta, alcalde indígena de Santa Cruz del Quiché, dijo que analizarían si los azotaban, debido a que tres de ellos eran niños de entre 11 y 12 años; el otro de 17.

Mientras decidían si los azotaban, llegaron representantes de la Procuraduría General de la Nación (PGN), quienes intervinieron para que los niños fueran liberados y si habían cometido algún delito llevarlos al Juzgado de la Niñez.

Jorge Azañón, delegado de la PGN, manifestó su desacuerdo en aplicarles el castigo, porque se les estaban violando sus derechos.

Las autoridades indígenas confrontaron al representante de la PGN. La multitud reunida en el parque gritaba que los castigaran y que se retiraran los representantes de la institución.

El miedo se reflejaba en el rostro de los detenidos, que lloraban mientras varios pobladores les tomaban fotografías con sus celulares.

Azotan a dos

Luego de una larga discusión, las autoridades indígenas decidieron azotar al joven de 17 años, mientras la madre de uno de los niños de 12 años pidió que lo azotaran, fue así como le dieron 10 azotes a cada uno.

El meno de 12 lloraba angustiado y le pedía a su madre que lo ayudara, pero ella le pidió a una alcaldesa que lo azotara y así lo hizo.

Los menores capturados empujaron una motocicleta con las bebidas que aparentemente habían robado. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)

Al lugar llegaron agentes de la Policía Nacional Civil, quienes acompañaban al juez de Paz de Santa Cruz, ya que la Procuraduría de los Derechos Humanos pidió una exhibición personal a favor de los menores, pero permanecieron al margen de la situación.

Al final el joven fue liberado y el niño azotado se retiró con su madre del lugar, mientras los otros dos menores permanecían amarados de la cintura. Las autoridades les exigían que dijeran donde estaba la bicicleta que supuestamente habían robado. 

El representante de la PGN abogó para que los menores dijeran el lugar donde se encontraba la bicicleta. Posteriormente fueron trasladados al Juzgado de la Niñez para llevarlos a un refugio, debido a que sus padres no se hicieron presentes.

Opiniones encontradas

El vecino Diego López dijo que este tipo de castigos eran buenos, porque si no los niños seguirían delinquiendo, además no importa si son niños a mujeres si la hacen la pagan.

Arturo Barrios manifestó que eso era inhumano. “Por Dios santo son solo niños, cómo nos ensañamos con ellos, con esto solo se satisface la sed de venganza de los presentes y los padres irresponsables dónde están, por qué no se les azota a ellos”, manifestó.

La madre de uno de los menores pidió que le aplicaran el castigo maya. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)

Zapeta manifestó que un ejemplo para todos en Santa Cruz del Quiché, ya que no importaba si eran mujeres, hombres, adolecentes o niños, ya que si cometen un delito serán azotados.