Artesanas cuentan cómo la perseverancia ha sido vital para alcanzar el éxito

“Con el apoyo que nos brindan hemos salido abantes”, expresó Olga Tunay Castro, quien desde hace 24 años elabora artesanías con mostacilla, las cuales han traspasado fronteras. Lo mismo ocurre con otras artesanas, quienes cuentan cómo alcanzaron el éxito. 

Olga Tunay Castro, quien elabora productos con mostacilla, tiene su taller en Chaquiyjá Central, Sololá. (Foto Prensa Libre: Cortesía de Puente de Amistad).
Olga Tunay Castro, quien elabora productos con mostacilla, tiene su taller en Chaquiyjá Central, Sololá. (Foto Prensa Libre: Cortesía de Puente de Amistad).

Olga, de 34 años, recuerda que cuando tenía 10 comenzó a trabajar distintos artículos en mostacilla, arte que fue perfeccionando gracias a capacitaciones y apoyo que ha recibido de la organización Puente de Amistad.


En un tono de satisfacción, dijo sentirse orgullosa de haberse superado a través de la elaboración de aretes, collares, pulseras y brazalete, pues la necesidad económica la obligó a dedicarse a este oficio desde niña. 

Su taller está en Chaquiyja Central, Sololá, donde con esfuerzo y perseverancia ha salido adelante, pues actualmente vende sus productos en Panajachel y en al menos cuatro estados de Estados Unidos.

“A veces pensamos que no podemos superarnos. Animo a las mujeres a que se involucren en eventos y organizaciones que den la oportunidad de trabajar y salir adelante junto a sus hijos”, dijo Olga, segunda de nueve hermanos.

Resalta que está orgullosa de ser indígena y que sus productos se vendan en EE. UU, ya que esto demuestra el alcance que puede tener un trabajo hecho a mano y que también empodera a la mujer.

Agregó que no hay límites para buscar el desarrollo y gracias a las artesanías ha sacado adelante a sus dos hijos, de 17 y 11 años.

Fuentes de trabajo

Lo que comenzó como un negocio pequeño en Panajachel, se ha extendido, ya que por la demanda que tienen sus artículos Olga amplió su taller y ahora emplea a 30 mujeres, entre ellas siete de sus hermanas.“Mis hermanas están felices por la oportunidad”, afirma la guatemalteca emprendedora.

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El trabajo es delicado, pues debe pasar controles de calidad antes de ser entregado a los compradores. El taller de Olga tiene la capacidad de producir unas 20 mil pulseras a la semana, aunque eso depende de la demanda. 

En Chimaltenango también hay otra historia similar, la de la artesana Jacinta Xon Calí, 54, originaria de Tecpán Guatemala, a quien el conflicto armado interno la obligó a migrar a la cabecera hace unos 25 años.

Jacinta recuerda que llegó a dicha ciudad en busca de mejores oportunidades y que gracias al apoyo de su familia han hallado en la elaboración de bolsos y cosmetiqueras artesanales una oportunidad de desarrollo.

Añadió que anteriormente se dedicaba a la agricultura y que la necesidad de sacar adelante a sus cinco hijos los motivó a dedicarse a la elaboración de bolsos, cuyos diseños están a cargo de su esposo, Eliseo Cutzal, quien junto a dos de sus hijos confeccionan el producto.

Jacinta recuerda fue difícil comenzar el emprendimiento, aunque resalta que los créditos los han ayudado para invertir en el producto. Añadió que la ayuda de Puente de Amistad ha sido vital para abrirse mercado en EE. UU, a donde exportan sus productos. 

“Las artesanías nos han ayudado a superarnos, cuando llegamos a Chimaltenango no teníamos nada y poco a poco salimos adelante”, manifestó Jacinta, quien añadió que ese trabajo le ha provisto de recursos para pagar los estudios de sus hijos.

Santos Quisquiná Churunel, de Sololá, obtuvo un premio el año pasado por la calidad de sus productos. (Foto Prensa Libre: Cortesía de Puente de Amistad).

Clave para triunfar

Resalta que los más importante para triunfar es la perseverancia, ya que cuando los pedidos son grandes contrata de forma temporal a más artesanos.  

Más que un arte, el emprendimiento ha caracterizado a Jacinta al igual que a Santos Quisquiná Churunel, 42, quien desde niña aprendió a tejer y actualmente elabora güipiles y centros de mesa. 

Santos, quien reside en el cantón Chuacruz, Sololá, añadió que el conocimiento adquirido con el pasar de los años se fortaleció con las capacitaciones en las que ha participado, pues ha aprendido a combinar colores para hacer su producto más llamativo.

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Recuerda que su madre le enseñó el oficio, del cual se ha agenciado de recursos para subsistir junto a sus dos hijas, una de 18 años que se graduó de Perito Contador y quien la ayuda a elaborar las artesanías. La menor tiene 13 años y cursa segundo básico.

“Las mujeres podemos enseñarles a nuestros hijos para salir adelante”, expresó Santos, quien es madre soltera y aprendió a combinar el cuidado de su familia con su trabajo artesanal.

Su arte ha trascendido, ya que con las asesorías ha perfeccionado sus productos, los cuales venden en Colorado y Nueva York, EE. UU.

De acuerdo con Puente de Amistad, Santos ha ganado distintos premios por ser una mujer emprendedora, y el año pasado fue nominada a un prestigioso premio que reconoce la calidad de las microempresas.

Invitan a feria

Si usted desea conocer el trabajo de estas y otras artesanas guatemaltecas y adquirir sus productos, la organización Puente de Amistad invita a la Feria de Artesanía Ütz´ Ipetïk, que se llevará a cabo el 11 de este mes en las oficinas centrales de la referida organización, en la Avenida Santander 5-38, zona 2 de Panajachel, Sololá.  La entrada es gratuita.

Para confirmar asistencia puede escribir al correo eventos@friendshipbridge.org

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