Antoine Griezmann se reencuentra con el gol y con el cariño del Atlético

Podrá o no lograr la clasificación el Atlético de Madrid en la última jornada, pero la victoria frente a la Roma deja al conjunto rojiblanco mucho más: el reencuentro de Antoine Griezmann con el gol y con el cariño de sus hinchas.

Antoine Griezmann se reencontró con el gol en la Liga de Campeones. (Foto Prensa Libre: AFP)
Antoine Griezmann se reencontró con el gol en la Liga de Campeones. (Foto Prensa Libre: AFP)

El delantero francés llevaba 784 minutos sin anotar, su peor racha desde que llegó al club en la temporada 2014/2015, y los aficionados atléticos habían dado el sábado una señal de hartazgo al despedir al jugador con abucheos en el encuentro ante el Real Madrid.

No solo la sequía goleadora, sino principalmente la actitud de Griezmann y sus permanentes coqueteos con otros equipos habían colmado la paciencia de un club en el que la identificación (o al menos el respeto) con los colores es ley sagrada.

Sin embargo, el francés apaciguó hoy de momento el incendio con una espectacular tijera a los 69 minutos que le permite al Atlético seguir con vida una jornada más en la Champions. Y poco después con una asistencia magistral a Kevin Gameiro para resolver con un 2-0 la primera victoria europea del Atlético desde la mudanza al Wanda Metropolitano.

El tanto del francés llegó cuando el equipo de Diego Simeone ya comenzaba a desesperarse y los hinchas empezaban a resignarse a la eliminación en la gélida noche del Wanda, prácticamente lleno pese al difícil escenario. Pero Ángel Correa, que había ingresado poco antes desde el banco, desbordó y lanzó un centro que Griezmann conectó con una acrobacia maravillosa.

El último gol del francés había sido el 27 de septiembre, en la derrota 2-1 ante el Chelsea por la segunda jornada de la Champions. Aquel tanto fue el primero a nivel europeo del Atlético en su nueva casa.

Desde entonces el delantero estuvo peleado con el gol y también con los hinchas, cansados ya de los rumores, alimentados por el propio jugador, sobre un traspaso a final de año. La tensión llegó a tal punto que tuvo que salir incluso el propio Simeone a defenderlo “a muerte”.


“A mí me enseñaron de pequeño que con los que son de mi familia hay que estar a muerte con ellos. Ya tengo 50 años y no voy a cambiar”, señaló el “Cholo” el sábado tras el empate ante Real Madrid. “Los que están en mi familia, a muerte con ellos. Hasta el día que están, claro”, añadió.

Las palabras del “Cholo” surtieron efecto, porque cuando el nombre del delantero fue presentado en la voz del estadio los hinchas aplaudieron respetuosos. Pero todo cambió definitivamente con el gol que hizo estallar al Wanda, al punto de que los hinchas comenzaron a aplaudir incluso las jugadas más intrascendentes del francés.

Gracias a su actuación, en definitiva, el Atlético sigue con vida en la Champions y mantiene aún la esperanza del milagro. Porque como dice el lema del club, “nunca dejes de creer”. Tampoco en Griezmann.