Pero más allá del éxito del Submarino Amarillo en Alemania, el dato más destacado del día es que el fútbol inglés quedó al borde del abismo y de despedirse de la segunda competición continental, donde tanto Liverpool y Manchester City se presentaban como dos de los grandes favoritos.
El único tanto en la derrota del Liverpool en Braga (1-0) llegó en el minuto 18, cuando el brasileño Alan convirtió un penal y puso las cosas difíciles para los pupilos de Kenny Dalglish, que volvieron a mostrar su peor cara y fueron incapaces de marcar en su visita a la ciudad del norte de Portugal.
Los Reds, sextos en la Premier League, tienen la Europa League como la única esperanza de poder conquistar un gran título esta temporada.
Por su parte, el Sporting de Braga continúa sorprendiendo en Europa, después de haber eliminado en la ronda preliminar de la Champions League de este año al Sevilla español.
También malo fue el balance del Manchester City del argentino Carlos Tevez en Ucrania, donde fue claramente superado por el Dinamo de Kiev (2-0) , que hizo valer los tantos de Andrei Shevchenko (25) y Oleg Gusev (77) para cobrar una buena renta antes de viajar a Inglaterra.
En el Bay Arena de Leverkusen, por su parte, el Villarreal logró una gran victoria sobre el Bayer, por 3-2, con el brasileño Nilmar como héroe al marcar en el 90+4 el tanto del triunfo.
El propio atacante sudamericano había firmado el segundo de la tarde para el Submarino Amarillo (70) , mientras que el italiano Giuseppe Rossi había logrado el primero (42) . Para los locales anotaron el checo Michal Kadlec (33) y el alemán de origen español Gonzalo Castro (72) .
El Villarreal, que es el único equipo de su país que continúa vivo en la Europa League tras las eliminaciones de Atlético de Madrid, Getafe y Sevilla, deja así muy encarrilado su pase a los cuartos, antes del encuentro de vuelta la próxima semana en su estadio de El Madrigal.
Otros de los equipos que vencieron fuera de casa y por lo tanto también tienen muy cerca sellar su pase a la siguiente ronda fueron el Oporto y el Spartak de Moscú, en ambos casos con tantos sudamericanos. AFP