Fútbol Nacional

Municipal sueña con repetir la hazaña: el 7-1 en la serie ante Xelajú que silenció el Mario Camposeco

El antecedente más doloroso para Xelajú resurge en la previa de la vuelta: Municipal ya sabe lo que es golear y levantar una copa en el Mario Camposeco.

Esa noche del 15 de mayo del 2010, Municipal silenció el estadio Mario Camposeco para festejar su bicampeonato. (Foto: Hemeroteca PL).

Con la contundente victoria 4-1 conseguida en el juego de ida de la final del Torneo Clausura 2026, Municipal dio un golpe de autoridad que lo deja a las puertas de un nuevo título y con la tranquilidad de visitar el estadio Mario Camposeco sin la presión que recae sobre Xelajú MC.

El panorama recuerda inevitablemente un episodio que quedó marcado en la historia de las finales entre ambos clubes.

Para encontrarlo hay que retroceder 16 años, hasta el Torneo Clausura 2010, cuando los rojos protagonizaron una de las definiciones más aplastantes que se recuerden en el futbol guatemalteco.

Aquella serie arrancó en el estadio Doroteo Guamuch Flores, donde Municipal hizo valer su localía y tomó ventaja con un sólido triunfo de 3-1 que dejó contra las cuerdas al conjunto altense, con anotaciones de Juan José Castillo, Marvin Ávila y Juan Carlos Plata. Por Xela descontó el colombiano Gustavo Betancur.

Lo más impactante estaba por venir

La vuelta, disputada en el estadio Mario Camposeco y ante una afición superchiva que soñaba con la remontada, terminó convertida en una auténtica pesadilla para los locales. Municipal mostró contundencia, oficio y jerarquía para firmar una goleada de 4-0 con goles de Juan José Castillo, gol en propia meta de Gustavo Cabrera, Juan Carlos Plata y Mario Rodríguez que selló un demoledor marcador global de 7-1.

Aquella noche, los escarlatas celebraron el campeonato en territorio quetzalteco, silenciando uno de los escenarios más difíciles del país y reafirmando su grandeza histórica.

Hoy, la historia parece ofrecer un inquietante déjà vu para Xelajú. El 4-1 conseguido por Municipal en la ida vuelve a colocar a los rojos con una ventaja amplia y con la posibilidad real de levantar la Copa 33 en el mismo escenario donde ya supieron festejar con autoridad.

El Mario Camposeco volverá a ser testigo de una final cargada de tensión, con un antecedente que alimenta la ilusión escarlata y que pone a prueba el orgullo superchivo. La pregunta está servida: ¿se repetirá la historia o Xelajú logrará escribir una remontada épica?

ESCRITO POR:

Douglas Suruy

Periodista de Prensa Libre, especializado en deportes con 14 años de experiencia. Reconocido por coberturas como el Mundial de Rusia 2018 y Colombia 2011 (Sub20).

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