Fútbol Nacional
¿Por qué Guatemala terminó tercera y dependió de otros resultados en el Premundial Sub-20?
La Bicolor llegó con opciones de clasificar hasta la última jornada, pero las estadísticas muestran que la diferencia estuvo en los partidos frente a Costa Rica y México. Guatemala dominó a Antigua y Barbuda, pero no logró imponerse ante los rivales directos.
ugadores de Guatemala forman este jueves, previo a un partido del Campeonato sub-20 de la Concacaf entre México y Guatemala en el estadio Cuauhtémoc, en Puebla (México). EFE/ Hilda Ríos
Guatemala llegó con posibilidades de avanzar a los cuartos de final del Premundial Sub-20 hasta la última jornada, pero terminó dependiendo de los resultados del Grupo C porque no logró sumar frente a los dos equipos que finalizaron por encima en la clasificación del Grupo B.
Más allá de la goleada 4-0 ante México, el recorrido de la Bicolor dejó un patrón claro: solo consiguió imponer condiciones frente a Antigua y Barbuda, mientras que Costa Rica y México dominaron los principales indicadores del juego.
La victoria por 4-0 sobre Antigua y Barbuda mantuvo vivas las opciones de clasificación, pero la derrota previa contra Costa Rica dejó a Guatemala sin margen de error y obligada a buscar un resultado extraordinario frente al líder del grupo o esperar una combinación favorable de resultados en la última jornada del Grupo C, programada para este 1 de agosto entre Honduras y Panamá.
Guatemala mostró dos versiones en el torneo
La fase de grupos dejó dos caras muy distintas de la selección nacional.
Frente a Antigua y Barbuda, el rival que terminó último del Grupo B, Guatemala controló el partido con el 62% de la posesión, registró un valor esperado de gol (xG) de 2.50, realizó 12 remates a puerta y alcanzó un 85% de precisión de pase. Las cifras respaldaron una victoria por 4-0 que mantuvo con vida a la Bicolor.
Sin embargo, ese rendimiento no se repitió frente a los dos equipos que disputaban los boletos directos a los cuartos de final.
Contra Costa Rica, Guatemala apenas tuvo el 38% de la posesión, generó un xG de 0.31 y realizó dos disparos a puerta. Frente a México, esos números descendieron al 27% de posesión, un xG de 0.32 y apenas un remate entre los tres postes.
Las estadísticas reflejan una diferencia marcada entre el desempeño frente al rival de menor nivel del grupo y el mostrado ante los equipos que terminaron ocupando las dos primeras posiciones.
La diferencia estuvo ante los rivales directos
El contraste también apareció en la producción ofensiva.
En los partidos frente a Costa Rica y México, Guatemala acumuló un xG combinado de apenas 0.63, registró tres disparos a puerta y nunca superó el 38% de posesión.
En cambio, Costa Rica presentó un xG de 1.08 frente a la Bicolor y México alcanzó 1.86, además de dominar ampliamente la circulación del balón.
La diferencia no solo estuvo en la posesión, sino también en la capacidad para transformar ese dominio en oportunidades de gol.
Mientras Guatemala produjo una ocasión clara frente a Costa Rica y ninguna contra México, el conjunto mexicano generó cuatro opciones manifiestas durante el último encuentro de la fase de grupos.
La derrota ante Costa Rica marcó el camino
Aunque Guatemala llegó con posibilidades matemáticas de avanzar hasta la última jornada, el panorama comenzó a complicarse desde la segunda fecha.
La derrota por 1-0 frente a Costa Rica, un rival directo por la clasificación, dejó a la Bicolor sin margen de error y condicionó su recorrido en el grupo.
La posterior victoria sobre Antigua y Barbuda permitió mantener vivas las aspiraciones, pero no modificó la obligación de puntuar frente a México o esperar un resultado favorable en el Grupo C.
México confirmó la diferencia
El 4-0 de la última jornada terminó reflejando las diferencias que ya se habían observado frente a Costa Rica.
México monopolizó el balón con un 73% de posesión, completó 565 pases frente a los 200 de Guatemala, alcanzó un 90% de precisión y remató 22 veces, contra seis intentos de la Bicolor.
Además, generó cuatro ocasiones claras de gol y no permitió ninguna a su rival.
Guatemala resistió durante buena parte del primer tiempo, pero el gol mexicano antes del descanso cambió el desarrollo del encuentro y terminó ampliando una diferencia que las estadísticas ya anticipaban.
Un tercer lugar acorde con el rendimiento
La clasificación final del Grupo B terminó reflejando el comportamiento de los equipos durante las tres jornadas.
México avanzó con campaña perfecta, nueve puntos y una diferencia de goles de +9. Costa Rica aseguró el segundo puesto con seis unidades. Guatemala finalizó tercera con tres puntos y diferencia de -1, mientras Antigua y Barbuda cerró sin sumar.
¿Por qué Guatemala terminó tercera y dependió de otros resultados? Porque el equipo solo consiguió imponer condiciones frente al rival más débil del grupo. En los dos partidos que definían la clasificación fue superado en posesión, producción ofensiva y generación de ocasiones de gol.
La goleada frente a México terminó siendo la consecuencia más visible de una diferencia que ya se había manifestado ante Costa Rica y que obligó a la Bicolor a llegar a la última jornada pendiente de otros resultados, particularmente del de Honduras vs. Panamá.

