Cómo la pandemia redujo la demanda de energía de comercios e industrias en 2020

La demanda de energía eléctrica aumentó en los hogares, pero disminuyó en sectores de industria y comercio durante el 2020.

La demanda de energía cayó durante el confinamiento y luego empezó a recuperarse. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).
La demanda de energía cayó durante el confinamiento y luego empezó a recuperarse. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El consumo de energía en 2020 varió respecto al año anterior, influido por las restricciones para evitar la propagación coronavirus.

Las medidas iniciaron en marzo y se empezaron a flexibilizar a finales de julio, mientras que en septiembre finalizó el estado de Calamidad establecido por el gobierno y se liberó la locomoción con menos restricciones en el país.

La demanda de energía en el 2020, según datos preliminares del Administrador del Mercado Mayorista (AMM), llegó a 11 mil 012.44 Gigavatios (GWH), lo que representa una caída de 1.30% respecto del 2019.

En años anteriores ha crecido entre 2.5% hasta 3%, mencionó Edgar Navarro, presidente del AMM.

Expuso que el confinamiento y restricciones en actividades y cierres (toques de queda) presionaron la demanda a la baja en algunas industrias, actividades comerciales, turísticas y oficinas.

Comportamiento por mes

En el comportamiento de demanda nacional por mes, de marzo a agosto del 2020 se registró una caída de demanda respecto del mismo mes del 2019, con variaciones desde -1.22% a -9.16%. Las bajas más drásticas se dieron en abril, mayo y junio. Posteriormente, en agosto empezó la recuperación de la demanda y en el último cuatrimestre (septiembre a diciembre), la demanda empezó a ser mayor que en el mismo plazo del 2019.

“Una vez que se abrió de nuevo la economía para reincorporarse a la mayoría de actividades tuvimos un repunte”, comentó Navarro.

Incluso en diciembre del 2020, aún en medio de la pandemia, se registró la demanda histórica más alta de la potencia de electricidad (demanda máxima en un momento específico del día), explicó el directivo del AMM.

La nueva demanda máxima se dio el 16 de diciembre con 1 mil 787.16 megavatios, el récord anterior se había registrado hace casi año y medio: en mayo del 2019 y fue de 1 mil 785.60.

“Son solo alrededor de dos megavatios, pero es trascendente, ya que el presente año ha estado marcado por la baja demanda de energía durante varios meses”, comentó. Entre agosto y diciembre la industria comenzó a trabajar casi en su totalidad y también se reactivaron muchas actividades comerciales.

En medio de la pandemia se superó la demanda máxima, aún estando deprimida la economía. Con base en las proyecciones de crecimiento económico para el 2021 se podría tener un repunte en el consumo de energía a nivel nacional, agregó el directivo.

Sin embargo, ese comportamiento también dependerá de que siga abierta la economía o se establezcan nuevas restricciones. “Si se suspenden de nuevo actividades tendría consecuencias negativas para el desarrollo económico del país y eso se vería reflejado en la baja de la demanda eléctrica”, expuso.

Alrededor del 30% del consumo eléctrico nacional lo efectúan los grandes usuarios (que conforman grandes industrias y empresas) y el 68% lo demandan los usuarios finales por medio de las distribuidoras, explicó recientemente el presidente de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE).

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La Empresa Eléctrica de Guatemala, S. A. (EEGSA) refirió que la demanda de energía del 2020 para los usuarios que cubre en Guatemala, Sacatepéquez y Escuintla fue de 3 mil 342.8 GWh.

Registró una reducción de 2.5% respecto del 2019 (alrededor de 85 GWh), influido por la pandemia. Coincide con el AMM respecto que en los últimos meses de 2020 se empezó a dar una recuperación con respecto a los primeros meses de confinamiento.

La firma atiende tanto a usuarios residenciales, así como industriales y comerciales. Sin embargo durante el confinamiento, la demanda estuvo compuesta principalmente por un consumo domiciliar, ya que como las personas pasaron más tiempo en su hogar y realizaron ahí actividades laborales y estudiantiles, agregó Navarro.

Para el 2021 EEGSA espera que la economía siga con un comportamiento de recuperación y obtener un crecimiento alrededor del 5% en la demanda con respecto al 2020.

Comercio e industria

En el caso de industrias, la mayor demanda se dio porque aumentó la operación en productos esenciales como alimentos, productos de higiene personal, limpieza y cuidado del hogar como jabones, gel, desinfectantes, y otros, además los farmacéuticos. Otras industrias dejaron de operar o redujeron su producción por un tiempo, dijo Navarro.

En tanto en la Comercializadora Eléctrica de Guatemala (COMEGSA) que también conforma el Grupo EPM,

Demanda firme en el 2020 de los clientes comerciales e industriales fue de 135.90 megavatios (MW), 9.33% más que en el 2019. Sin embargo refieren que en el 2021 experimentarán un decremento en la demanda firme entre 7% a 10% respecto a 2020 por ajustes derivados de la pandemia para ambos sectores industrial y comercial.

Se explicó que por ejemplo diversas industrias, derivado de la pandemia bajaron sus niveles de producción o cantidad de maquinaria y la proyección es que se quedarán así un tiempo, además que en muchas empresas los trabajadores seguirán trabajando en casa.

También se prevé mayor competencia en el mercado de grandes usuarios, aunque a partir de mayo se visualiza un posible crecimiento en consumo de energía si las condiciones globales mejoran.

En el país también operan otras comercializadoras.

Menos exportaciones

Las exportaciones de energía también bajaron, así como estuvo deprimida la economía nacional también lo estuvo en los países vecinos, comentó Navarro respecto del suministro hacia Centroamérica.

  • Guatemala exportó a Centroamérica (Mercado Eléctrico Regional) y a México, 1 mil 056.25 Gigavatios hora durante el 2020, el 40% menos que durante el 2019, según datos del AMM.
  • Las bajas estuvieron entre -41.01% y -74.87%. Los meses con mayores caídas en su orden fueron junio (-74.87%), mayo (-73.88%) y julio (-65.48%).
  • A diferencia de la demanda nacional que empezó a repuntar durante el tercer cuatrimestre (de septiembre a diciembre), las exportaciones siguen siguieron con drásticas caídas en ese período con respecto al 2019.
  • De enero a noviembre del 2020 las exportaciones de energía representaron US$97.1 millones, una caída de US$139.7 millones (-58.9%) respecto del mismo plazo del 2019 refieren los datos del Banguat.

Actividad industrial

El Índice de Actividad Industrial divulgado en diciembre, refleja que a septiembre del 2020 se registra en 138.91, que representa una caída de -5.6% anual. Este es elaborado por la firma Cabi a solicitud de la Cámara de Industria de Guatemala y mide las ventas del sector industrial.

A septiembre ese índice se ubica en el mismo nivel que en el 2018.

Según Paulo de León, analista de Cabi, se logró identificar con ese indicador que se tocó fondo con drásticas caídas durante el confinamiento pero que en los datos a septiembre la caída fue menor, así como en el resto del año.

Se prevén mejores comportamientos con 0% o 1% de crecimiento al cierre del 2020 y que 10 o 12 sectores de los 14 analizados cierren en positivo. Para el 2021 se proyectan crecimientos de 9% a 11%.

En diciembre pasado, la industria química, la agroindustria, y servicios de energía, gas y agua reportaron comportamiento positivo. En negativo aún está el sector de bebidas, influido principalmente por la baja en bebidas alcohólicas y la industria alimenticia. Y se prevé que la recuperación continúe, pero no de igual forma para todos los sectores.

Hay algunos más afectados como el turismo y restaurantes, entre otros que tendrán una recuperación más lenta, añadió de León.

Eduardo Girón, presidente de CIG mencionó que la caída más grande se dio en los meses de abril y mayo. En octubre se logró el mismo nivel de generación que en el 2019.

“Por supuesto que la actividad industrial también se vio afectada por las medidas de confinamiento, pero no con la misma intensidad que otras actividades como las de comercio y algunas de servicios” dijo Girón. Agregó que es importante destacar que las empresas en general se adaptaron a las nuevas condiciones para operar, lo cual ha demostrado la capacidad de adaptación de los empresarios para enfrentar los retos así como la resiliencia de los guatemaltecos.