Cómo responder a la pregunta más difícil de una entrevista laboral

No caiga en la trampa de mencionar una debilidad que es realmente una fortaleza, como “trabajo muy duro” o “soy un perfeccionista”.

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Hasta ahora la entrevista ha ido bien, entonces le preguntan: “¿Cuál es su mayor debilidad?” Bienvenido a un momento decisivo en su carrera y a la pregunta más difícil de la entrevista.

A pesar de la dificultad para los candidatos, los entrevistadores consideran que esta pregunta es contundente, necesaria y reveladora. Admitir una debilidad parece ser el primer paso hacia la derrota, porque centrarte en ella no podría ayudarle a posicionarse como el mejor candidato ¿verdad?

Incorrecto.

Los candidatos, CEOs y gerentes de contratación comparten una característica en común: tienen debilidades, defectos y deficiencias. Incluso los ejecutivos extremadamente exitosos son seres humanos defectuosos, a veces, profundamente. Pero esas debilidades no impiden que esas personas sean efectivas para hacer el trabajo. ¿Por qué las debilidades te detienen? Su mayor debilidad es realmente una característica, como los ojos azules, pecas o dedos. Todos las tenemos. Pero lo que hace con sus talentos, habilidades (y debilidades) es lo que le separa del resto de la multitud.

Admitir una debilidad es una forma de aceptar su humanidad. Nadie es perfecto: ni su entrevistador, ni su actual ni nuevo jefe. ¿Por qué busca ser perfecto? Describir su mayor debilidad es una oportunidad para demostrar que es consciente y que tiene el coraje de admitir quién es realmente.

Le presentamos 10 formas de volver a enmarcar su experiencia y capitalizar sus áreas de oportunidad, con la pregunta más difícil de todas: “¿Cuál es su mayor debilidad?”

  • Todo el mundo es un trabajo en progreso: ¿Qué es lo que identifica como un área de oportunidad y algo en lo que está trabajando activamente en este momento? ¿Delegar o ser líder? ¿Hablar en público? ¿Presentar informes a tiempo? ¿La falta de comunicación? Los buenos candidatos identifican áreas de mejora. Los grandes candidatos actúan y muestran iniciativa, incluso ante la debilidad.
  • Sea consciente: la autoconciencia es la primera parte de la inteligencia emocional. Antes de su próxima entrevista, escriba al menos cinco puntos débiles. Pregúntele a un amigo, un compañero de trabajo o a un ex jefe de confianza si están de acuerdo. Ahora es el momento de hablar: ¿puede compartir estas características sin juzgarse a si mismo? Porque, en ciertas circunstancias, lo que podría percibir como una debilidad podría ser una fortaleza. Revise su lista y observe cinco características que han conducido a resultados no deseados: resultados que no fueron favorables. ¿Cuál es la historia de cómo su debilidad se convirtió en una lección y dio lugar a nuevos resultados? Esa es la debilidad que quiere compartir en la entrevista.
  • Cambie la dinámica: los seres humanos están programados a anhelar consistencia y reconocer el cambio. Un ejemplo del término japonés, kaizen, que significa mejora continua. Concéntrese en los cambios que está haciendo para que su debilidad no sea un desafío, sino simplemente una característica. Ese kaizen significa describirse a si mismo sin mucho autocastigo por su forma de ser. ¿Siempre exhiba una característica particular? Por ejemplo, las personas que se identifican a sí mismas como abiertas a veces se quedan calladas en las reuniones. Recuerde: nadie es una sola cosa todo el tiempo. No es una debilidad no poder alcanzar el estante superior en el almacén; la debilidad es no estar dispuesto a ir a por la escalera y dar ese primer paso. Cuando no pierde el tiempo luchando por ser como es, tomar medidas para hacer los cambios que necesite.
  • Sea específico: si un jugador de futbol en las grandes ligas falla un gol, ¿es un signo de debilidad? Sea franco y sincero con respecto a lo que perdió, y tenga claro en qué comportamiento está realmente trabajando. El enfoque de las grandes ligas es que las personas sepan que están trabajando con un entrenador en sus habilidades de liderazgo, describiendo su enfoque con detalles claros y específicos. Porque las fallas le suceden, incluso a los mejores. Y recuerde: las circunstancias no son un signo de debilidad. Cómo responder a ellos es lo que convierte a esa falla en una fortaleza.
  • Evite un escándalo: hay ciertas debilidades que no pueden ser superadas. Eso incluye un historial de actividad criminal reciente o algo más que neutralice incluso sus mejores recomendaciones. Un contador que es débil en matemáticas, por ejemplo, o un gerente de proyecto que no disfruta sumergirse en los detalles. Siempre refuerce su habilidad para realizar su trabajo.
  • El diablo está en los detalles: Presente su debilidad sin emoción ni juicio. Y sea breve. Un nivel innecesario de detalle invita a la sospecha, el aburrimiento, o ambos. Es recomendable que sus respuestas sean breves, en una entrevista, y brinden una oportunidad para el seguimiento. Después de todo, la mejor entrevista es realmente una conversación, no un discurso ensayado. La pregunta, “¿Cuál es tu mayor debilidad?” no busca iniciar una confesión, simplemente es una oportunidad para mostrar lo que ve en si mismo. Describa brevemente en qué está trabajando en términos de mejora y deje que el diálogo fluya desde allí. ¿Tiene curiosidad por saber si ha añadido suficientes detalles? Simplemente pregúntele a su entrevistador si contestó su pregunta. Si no están satisfechos, se lo harán saber.
  • Matar a los clichés: no caiga en la trampa de mencionar una debilidad que es realmente una fortaleza. Un entrevistador experto olerá su falta de autenticidad a unos kilómetros de distancia. Por ejemplo, “Mi debilidad es que trabajo muy duro” o “Mi debilidad es que soy un perfeccionista”. Clichés como estos crean sospecha, demuestran falta de imaginación y hacen que la gente se pregunte qué es lo que está tratando de ocultar.
  • ¿Qué tanto le importa su debilidad? A menudo, el valor que se le da a una debilidad es más relevante que la debilidad misma. Por ejemplo, el temor a hablar en público es una debilidad común, pero tomar medidas para trabajar con un entrenador de comunicaciones o ser el presentador principal en las reuniones de equipo demuestra iniciativa. La iniciativa siempre vale más que la debilidad, y el resultado de su esfuerzo es el más importante de todos. ¿Le han despedido en el pasado y sigue pensando en eso? Tiene que ser responsable de sus errores si quiere superarlos, pero recuerde que las cosas malas les suceden a las personas buenas todo el tiempo. Parte de estar en el negocio es pasar por cambios, tanto cambios personales como cambios de personal. Su partida fue parte de un cambio, una decisión, que le ayudará a seguir adelante. Vale para demostrar que ha seguido adelante. Y, si no lo ha hecho, tal vez ese entrenador le pueda ayudar a aceptar el pasado.
  • No deje el éxito al azar: si va a una entrevista, asegúrese de tener un amigo, mentor o entrenador que le haga las preguntas difíciles. ¡No esquive! Acepte las preguntas que no quisiera responder (“¿Por qué le despidieron?” “¿Por qué no luchó más duro por su equipo durante los despidos?”) Y luego: escuche los comentarios de alguien de su confianza. Recuerde el valor de responder las preguntas difíciles: en la sala de entrevistas, puede pasar de “¡Oh no!” a “Pensé que podría preguntar eso, y me alegro de que lo hiciera…”
  • La cantidad correcta de preparación: la mayoría de mis presentaciones principales son altamente interactivas, y las personas siempre se preguntan cómo puedo responder tan rápidamente a lo que comparte de la audiencia. La respuesta tiene dos partes: la primera es realmente escuchar y la segunda es la preparación. Piensa en los temas de los que hablará y sus ideas principales, pero también concéntrese en escuchar y responder con autenticidad. Al combinar esa conciencia con su preparación, se dará la mejor oportunidad posible de triunfar.

Replantear “¿Cuál es su mayor debilidad?” a “¿En qué área de oportunidad está trabajando?”podría ser la mejor manera de abordar la pregunta. Recuerde que cualquier cosa que describa, si se habla sin juzgar, es simplemente una característica de su persona. Comparta sus características con confianza y concéntrese en el cambio que está realizando, ahora mismo. Porque, en su próxima entrevista, podría encontrar que la autenticidad es siempre su mayor fortaleza.

* En alianza con Forbes 

Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com

*Chris Westfall es un coach de negocios reconocido internacionalmente.

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