Economía

El costo de vida en el país subió a niveles no vistos en años recientes y los precios más altos corresponden a los alimentos

El ritmo inflacionario se aceleró en julio hasta alcanzar 8.36% en comparación con el mismo mes del 2021, mientras el costo de los alimentos golpea a las regiones más pobres del país.

Inflación en Guatemala

La división de alimentos registró alzas en julio según el Índice de Precios al Consumidor. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El nivel general de precios se mantiene al alza en Guatemala y en julio, el indicador se situó en 8.36%, mucho mayor al 7.55% de junio, afectando el poder adquisitivo de las personas en los primeros siete meses del año.

En tanto, la inflación mensual (comparación con el mes anterior) se ubicó en 1.08% y la acumulada (en lo que va del año y que ya es efectiva) quedó en 6.81%, detalló el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que presentó el Instituto Nacional de Estadística (INE).

De los 279 gastos básicos, 194 registraron incrementos en julio; 60 mostraron bajas; y 25 no tuvieron variación, pero siete productos de cada 10 tuvieron movimientos alcistas, entre los cuales sobresalen los alimentos (12.71%), el transporte (8.68%) y los muebles 8.39%.

Y los alimentos que más se encarecieron son el maíz (0.74%), tomate (0.54%), papa y cebolla (0.48% cada uno), pan (0.39%) y almuerzo consumido fuera del hogar (0.33%).

Los datos anteriores deben interpretarse como “alarmante”, ya que desde hace 14 años no se había observado un indicador tal alto: en diciembre del 2008 (año de la crisis financiera) el cierre de la inflación fue de 9.40% y luego, se había mantenido en niveles que rondan el 5% anual o menos.

En la región II del país, que comprende Cobán y San Pedro Carchá, la inflación se situó en 12.18% que es la más alta y en la región VII, que incluye Huehuetenango, Chiantla y Quiché fue de 11.47%, lo cual significa que el costo de vida en esos municipios es más alto que el promedio de 8.36% a nivel república.

Incremento acelerado

El economista Fredy Gómez, aseguró que se están materializando inflaciones mensuales mayores al 1%, que empezó en marzo (1.5%), pero hubo una escalada de mayo (1.31%), junio (1.83%) y julio (1.08%), situación que no se había visto recientemente, que lleva a una inflación acumulada de 6.81%, por lo que solo en este año se ha perdido poder adquisitivo por cerca del 7%.

Sobre el impacto de la inflación en las regiones donde el indicador es más alto que el promedio nacional, el experto consideró que ahí es preocupante, ya que pueda ser que las personas no se han recuperado en el empleo, por lo que el efecto del alza de precios es directo.

En la región II (Cobán y San Pedro Carchá), la división de alimentos en junio fue de 15.91% (la más alta), la región VII (Huehuetenango, Chiantla y Quiché) 15.20% y la región VI (Quetzaltenango, Suchitepéquez, San Marcos y San Pedro Sacatepéquez) 14.09%, por lo que las personas necesitan 15% más para poder adquirir los alimentos en esas regiones.

Qué se puede hacer

Los incrementos de precios en la economía ya son sostenidos y el mecanismo para enfrentarlos es por medio de la política monetaria (tasa líder de interés) por parte de la banca central, que durante mayo y junio, la ajustó en 50 puntos básicos (de 1.75% a 2.25%).

Además del agregado de precios también se debe pensar en otros instrumentos, aunque recientemente concluyó el programa de apoyo temporal a los combustibles super, regular (Q5 por galón) y diésel (Q7), mientras esta semana el Congreso debatirá la continuidad de mantener un subsidio de Q5 el diésel por el impacto que tiene en el transporte de mercancías y personas.

En todo caso, habrá que ver cómo reacciona el mercado, ya que se está observando una disminución del precio internacional del barril de petróleo (ayer cerró en US$90.76 por barril para entrega en septiembre).

El diputado Édgar Batres, del bloque Winaq, planteó una propuesta de reformas al Decreto 37-2001 que consiste en aumentar Q500 a la bonificación incentivo para los trabajadores de los sectores público, privado y clases pasivas, y pasaría a Q750 que irían directamente al salario mensual.

“El incremento a la bonificación puede atender a los guatemaltecos ante la escalada inflacionaria, y tendría una repercusión favorable en las familias para mantener su consumo, que se ha visto restringido”, puntualizó.

Los precios reales

Por otro lado, el IPC reportó que costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que incluye 34 productos básicos, se ubicó en julio Q3 mil 369.69 y se encareció Q57.74 en comparación con junio (Q3 mil 311.95).

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Mientras, la Canasta Ampliada (CA) que además de los productos básicos incluye los gastos de transporte, calzado, vestuario, recreación y otros, se ubicó en Q7 mil 780.40 con un alza de Q133.33 respecto al mes anterior, cuando fue de Q7 mil 647.07.

Percepción de la economía

El aumento de la inflación no solo en Guatemala, sino en otros países, lo que es un motivo de preocupación para los agentes económicos, así como las diferentes medidas que se están adoptando.

Ello se refleja en el Índice de Confianza de la Actividad Económica (Icae) a julio, que fue de 50.53%, indicador que mide la percepción de los agentes económicos y tomadores de decisiones en cuanto al clima de negocios, la economía y la inversión.

La lectura del reporte es que cuando está arriba de 50 puntos, hay una mejora en la confianza en la economía y el ambiente de negocios, pero cuando está por debajo, refleja un nivel de indecisión que afecta las inversiones y el empleo.

El panel de analistas privados que consulta la banca central opinó que la inflación estaría cerrando en 6.04% en 2022 y que la economía estaría creciendo al 3.5% en este ejercicio, lo que conlleva directamente al resultado mencionado.

 

ESCRITO POR:

Urias Gamarro

Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.