El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió hoy a Irán que Estados Unidos destruiría sus pozos petroleros, sus centrales eléctricas y la isla de Jarg a menos que se reabra el estrecho de Ormuz.
Además, el mandatario declaró que Irán permitiría el paso de otros 20 buques petroleros a través de esta estratégica ruta, por la que fluye una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural.
Sus declaraciones impulsaron los precios del crudo, según medios especializados. El Texas ha subido en un mes un 46% por la guerra en Oriente Medio.
La guerra en la región, que comenzó con los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, entra hoy en su quinta semana mientras las negociaciones para poner fin a la guerra parecen seguir bloqueadas.
Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, llevaron a cabo este fin de semana ataques contra territorio israelí y expresaron su intención de continuar sus operaciones “en los próximos días” hasta que el Ejército del Estado israelí detenga operaciones militares contra Irán, el Líbano, Irak y los territorios palestinos ocupados.
La posición geográfica del grupo a lo largo del mar Rojo, especialmente cerca del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, le otorga la capacidad de perturbar uno de los corredores marítimos más importantes del mundo.
Ataques anteriores contra buques que transitaban por la zona obligaron a las navieras a desviar sus rutas para evitar el sur de África, lo que subraya las implicaciones económicas globales de la escalada hutí.

