El plan piloto que retomaría pruebas para mezclar etanol en combustibles en Guatemala

Las pruebas de mezcla de etanol en combustibles para vehículos se retoman en el país y el MEM junto con otras organizaciones lanzan un plan piloto a partir de este jueves 20 de agosto en el país.

SAT asegura que no está promoviendo alza de impuestos para 2021. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL)
SAT asegura que no está promoviendo alza de impuestos para 2021. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Los resultados servirán para definir una ruta y una política del uso de combustible para el Guatemala.

El plazo de pruebas será de 10 semanas, plazo que finalizará a finales de octubre próximo.

Se empezará con la mezcla de 5% de etanol por varias semanas y luego se aumentará a 10%.

Dentro del proceso del plan se efectuará un análisis de emisiones de gases de efecto invernadero usando combustibles con y sin mezcla de etanol, se divulgarán los resultados del impacto del proyecto.

Y con base a esos resultados trazar una ruta y definir una política del uso de combustible para el país.

Aparte del Ministerio de energía y Mina (MEM) participan la Asociación de Combustibles Renovables de Guatemala (ACR), el Banco Interamericano de Desarrollo y la Universidad del Valle de Guatemala (UVG).

El plan iniciará con 25 vehículos de entidades estatales, empresas y organizaciones privadas y medios de comunicación, para lo cual se han requerido diferentes tipos de vehículos, marcas y modelos.

El viceministro del MEM, Mario Pérez explicó que se lanza el plan con varios objetivos ya que se han detectado beneficios ambientales, económicos y a la salud.

Añadió que se usará etanol de caña de azúcar, el cual ya es producido por la agroindustria del país por lo que se puede aprovechar, además que en la coyuntura actual puede ayudar a reactivar ese sector.

En el país hay una capacidad instalada de producción de 65 millones de galones de etanol al año, según datos de Asociación de Azucareros de Guatemala (Asazgua). La mayoría se exporta a mercados como Países Bajos, Corea del Sur, Estados Unidos, Japón y Reino Unido.

El etanol avanzado producido con caña de azúcar reduce en alrededor de 70% de los gases de efecto invernadero, agregó el funcionario.

El producto nacional cumple con los requerimientos internacionales de sostenibilidad que verifican el cambio de uso de suelo, biodiversidad, deforestación y cumplimiento de derechos humanos agregó.

Además, fortalece la economía de forma sostenible porque ayuda a la generación de empleos directos e indirectos.

En el 2014 el MEM y la Organización de Estados Americanos (OEA) también realizaron un plan piloto con etanol, pero a la fecha no se ha llegado a aprobar ninguna normativa para su uso en el país. En esa ocasión la primera fase se hizo con mezcla de 5% de etanol con gasolina superior en los vehículos  y permitió una baja de 30% en la emisión de contaminantes  aunque variaba según el recorrido que hacía cada vehículo, además sin generar problemas en el funcionamiento de los vehículos, se indicó. En ese mismo año se aumentaron las pruebas con el 10% de etanol. En esa ocasión se indicó que se aprobarse una mezcla del 10% el país necesitaría 36 millones de galones para su uso y dejaría de importar un volumen similar de combustibles de derivados de petróleo.

Observan beneficios

Entre los beneficios ambientales mencionan que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y mejora la calidad del aire.

Además, ese combustible posee un alto octanaje (entre 105 y 114), y su contenido de oxígeno mejora la combustión, ayuda a una mejor eficiencia térmica del combustible.

No produce compuestos de azufre y reduce en alrededor del 70% los gases de efecto invernadero en comparación con la gasolina, entre otros.

Como beneficios económicos el viceministro indicó que se reactiva la economía agrícola e impulsa la recuperación económica poscovid-19, además impulsará la industria nacional, promueve el ahorro de divisas porque se debe importar menos combustibles derivados del petróleo, y por eso mismo ayuda a brindar independencia energética del petróleo internacional y genera más fuentes de empleos en el país.

El uso del etanol ayuda a que el precio de los combustibles al consumidor se mantenga estable.

En tanto en los beneficios de salud se mencionan la mejora de la calidad del aire porque se reduce el material en el tubo de escape lo cual disminuye en unos 8.5% los gases de efecto invernadero y reduce el evita el uso de aditivos de la gasolina que son considerados cancerígenos y reduce en 20% el riesgo de cáncer de pulmón, según la Asociación americana Pulmonar.

Desventajas

A pesar de que con los años se ha ido experimentado con el mundo con el etanol como combustible para vehículos, aún se mencionan algunas desventajas:

  • El costo de producción es muy alto y en Guatemala se debe analizar qué efecto tendría en el precio del combustible al usuario final.
  • Aún se logra poco combustible en comparación al terreno explotado, el uso de grandes extensiones de tierra para los cultivos necesarios para el etanol es uno de los cuestionamientos que persisten.
  • El uso de pesticidas y herbicidas para la producción y cuidado del cultivo.
  • Tiene una sostenibilidad cuestionable dado que para su producción se necesitan combustibles fósiles.
  • Debido a que el 90% del etanol producido en Guatemala, se tienen dudas si la industria podría hacer sostenible la oferta para el mercado nacional.
  • Según un informe de la FAO una de las posibles ventajas de los biocombustibles de segunda generación es su capacidad de valorizar las plantas perennes. Sin embargo, el uso de plantas perennes también presenta desventajas en cuanto a la flexibilidad desde el punto de vista de la utilización de la tierra, ya que su cultivo no es fácilmente reversible a diferencia de los cultivos anuales en el supuesto de que la tierra tuviera que destinarse rápidamente a la producción alimentaria.

Estudio exploratorio para la producción de bioetanol de la Universidad de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas Chile, gruponovelec.com, y el informe de Biocombustibles y seguridad alimentaria, publicado en la página de FAO y elaborado por el Grupo de alto nivel de expertos sobre seguridad alimentaria y nutrición (el Grupo de alto nivel o HLPE).