Cinco causas para declararse insolvente en Guatemala

La Comisión de Economía del Congreso envió a la Comisión Legislativa la iniciativa 5456, ley de insolvencias, el pasado 8 de mayo, ya que en la actualidad no existe una regulación para aquellas empresas que enfrenten problemas para continuar sus operaciones.

El Congreso busca aprobar una ley que evite el cierre de empresa al plantear mecanismos para que puedan reorganizarse. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
El Congreso busca aprobar una ley que evite el cierre de empresa al plantear mecanismos para que puedan reorganizarse. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Para los diputados ponentes y las autoridades del Ministerio de Economía, el espíritu de la iniciativa de ley es proteger el empleo y evitar el cierre de empresa ya que se plantean mecanismos para que puedan reorganizarse.


La iniciativa tiene un amplio recorrido para su debate, aprobación y ejecución, sin embargo, es un proyecto que genera expectativas positivas para los agentes económicos.

Qué puede causar una insolvencia

Una persona individual o jurídica que se dedica a una actividad empresarial puede caer en insolvencia por varias causas; la más notoria es cuando no puede hacer frente al pago de sus obligaciones en los correspondientes vencimientos (fechas), y esa situación deviene por la acumulación de factores que afectan su actividad.

La llamada quiebra o insolvencia empresarial puede ser definitiva tomando en cuenta que su obligación con acreedores es mayor que el activo líquido o disponible que posee la empresa, o provisional porque está relacionada a una escasez de liquidez temporal.

La insolvencia puede llevar a la muerte o desaparición de la empresa, sin embargo, con la aplicación de reglas claras y procesos aplicados con base a una ley, se buscaría evitar la desaparición definitiva de la empresa y llegar a acuerdos de pago con el acreedor; todo lo anterior realizado bajo un estudio de la situación.

Ausencia de legislación

Guatemala, a diferencia de otros países, carece de una legislación para aplicar en los casos de quiebra o insolvencia de las empresas. En el Código de Comercio y Código Civil se incluyen algunos artículos que establecen cuando una empresa entra en quiebra técnica y en qué orden deben participar los acreedores.

Causas que llevan a la insolvencia

Existen factores externos e internos que afectan y determinan una situación de insolvencia. En conjunto se pueden mencionar cinco principales causas que llevan a las empresas a la insolvencia:

  1. Alto endeudamiento: Solicitar préstamos por cantidades superiores a las que se puede soportar y/o destinar el crédito a un uso diferente al previsto inicialmente, es un problema común en la cultura de las empresas. A lo anterior, se le suman las altas tasas de interés que son aceptadas por la necesidad del capital de trabajo.
  2. Deficiencia administrativa: Es fundamental tener un orden y trabajar bajo una estructura administrativa y financiera; para evitar caos y debilidades frente a la empresa. Agregado a la deficiencia, hay que tomar en cuenta los conflictos internos que son generados por diferencias y discusiones de los miembros de la empresa que no permiten su evolución. Hay que buscar un equilibrio entre estudios y experiencia, ya que la mayoría de empresas presentan conflictos porque la tercera generación ha realizado estudios en el exterior, pero no tienen la experiencia. La deficiencia administrativa causa problemas con los proveedores y los clientes, causando una baja rotación de cartera que pone la liquidez en una cuerda floja; y la compra de insumos para la actividad son clave para el sostenimiento financiero.
  3. Competencia y pérdida de mercado: La desigualdad de condiciones aumenta la complejidad de los negocios en el mercado, lo que también atribuye a una disminución en la demanda, el crecimiento y posicionamiento de las empresas. La disminución de ingresos y mal manejo financiero genera pérdidas que al ser recurrentes causan quiebra económica que se reflejan en la disminución del capital y desequilibrio de la ecuación patrimonial.
  4. Demandas judiciales: Una demanda judicial durante su vida representa un riesgo alto para la empresa y peor aun cuando la cantidad a pagar es material para la liquidez de la empresa. Una demanda puede terminar con la vida de una empresa a pesar de no tener culpa, pero un sistema judicial débil siempre será figura de riesgo y desembolso para la empresa.
  5. Fenómenos naturales: Causas poco manejables para la empresa y peor cuando no cuenta con seguro, ahorros o planes de contingencia para afrontar estas situaciones.

Salvamento

Es importante enlazar las causas externas e internas para analizar la insolvencia a nivel general. Las altas tasas de interés inciden en el alto endeudamiento, dificultad de acceso a créditos que afectan el capital de trabajo; la disminución de demanda genera reducción en la oferta de bienes y servicios, y pérdidas recurrentes; el descontrol administrativo a un nivel extremo puede afectar la producción por falta de insumos, liquidez por falta de cobros y descontento por diferencias entre los miembros; y por último pero no menos importante, la falta de provisión y planes para combatir demandas judiciales y fenómenos naturales.

No solo se debe buscar promover la buena fe en las relaciones financieras y comerciales, también en el proceso de necesidad de un procedimiento legal para conciliar el pago entre acreedores y deudores, es importante trabajar con un sistema judicial efectivo en el cual no se tengan retrasos en las resoluciones que pueden suponer la vida o la muerte de una empresa.

Aplicando un procedimiento no solo se pueden salvar a empresas viables, también asegura a comerciantes, empleados y agentes económicos que tienen incidencia en la economía a nivel nacional e internacional.

* Auditor público, para Hablemos de Dinero