La guía para emprender con foodtrucks en Guatemala 

El exquisito olor a comida preparada que emana desde el camión de comida (foodtruck) instalado en una de las calles de la zona 10 atrae a decenas de personas, que a la hora del almuerzo o durante el fin de semana quieren probar la hamburguesa de barbacoa o el pollo frito con papas que se vende en el lugar.

El uso de "foodtrucks" está en auge en el país.
El uso de "foodtrucks" está en auge en el país.

Las opciones y los gustos son múltiples en el creciente mercado de los foodtruck en Guatemala. Hamburguesas, pollo frito, comida mexicana, italiana, mediterránea o hasta árabe. Invertir en uno de estos camiones puede ser una buena opción para comenzar un negocio.


Fernando Rivera, de la Fábrica de Foodtrucks, ofrece a los interesados la oportunidad de convertir un camión en uno de comida, llenando todos los requisitos y estándares de salubridad internacionales.

De acuerdo con el empresario, este tipo de negocio requiere, además de la inversión en el camión, de una buena dosis de paciencia para aceptar las regulaciones municipales de ubicación del vehículo (no siempre dejan donde el emprendedor quiere), así como estar pendiente de los lugares donde concurren las personas para realizar el traslado.

“Los foodtrucks son una tendencia de negocio que está creciendo, aunque tienen sus dificultades por la falta de una regulación o leyes específicas en cuanto a salubridad, inscripción en el registro mercantil, municipales y temas fiscales”, afirma.

Pero eso no ha impedido que la fábrica de Rivera siga creciendo en órdenes de estos automotores. En el 2015, había unos 20 camiones-comida y para este año se espera que ya existan unos 100 en el mercado nacional.

Para los interesados, se muestran algunas de las opciones para invertir:

  1. Camión estándar: Inversión aproximada de US$20 mil, que corresponde a un camión estándar con un espacio para la cocina, freidora, congelador y área de despacho. Pueden estar dos o tres personas.
  2. Camión con más espacio: La inversión sube a US$35 mil, porque es un camión más espacioso, con cocina, freidoras, congeladores, alacena, área de despacho. Pueden estar hasta seis personas.
  3. Tipo planilla: Por ejemplo, una básica de piloto, cocinero y despachado puede rondar los Q8 mil. Una más grande puede llegar a los Q20 mil al mes.
  4. Cocina adicional: Por lo regular se debe tener un espacio fuera del camión para la preparación inicial de los alimentos o verduras. En el foodtruck solo se integran para cocinarlos y servirlos.
  5. Otros gastos: Combustibles y líquidos, reparaciones del automotor y del equipo para cocinar los alimentos.
  6. Impuestos: Se debe entregar factura a los clientes por su consumo y estar al día ante la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

Las ventas pueden variar de hasta Q1,000 a los Q100 mil, dependiendo del tipo de comida y estrategia de comercialización de cada dueño. Se puede solo acudir a eventos específicos de asistencia masiva de personas o bien encontrar un buen lugar en la ciudad para aparcar.

Actualmente, en Guatemala no existe una ley sobre este tipo de modificaciones. La SAT solicitaría la factura con todas las modificaciones. CADISA (la distribuidora de los vehículos) también ofrece la factura de venta del vehículo.

En cuanto a las municipalidades, si bien no hay leyes específicas, es preferible solicitar permiso a las municipalidades cuando se realizan eventos en las calles de la ciudad o en los municipios (Mixco, Fraijanes, San José Pinula).

Lo recomendable es pedir permiso o emprender dentro de eventos privados o en centros comerciales.

Foodtrucks versión moto-taxi: una inversión compacta

Pero si el capital no alcanza para los camiones, ahora también se puede elegir un vehículo mucho más compacto como un tuc-tuc, el cual ha sido adaptado con las herramientas necesarias para cocinar o bien para el despacho.

Aquí la inversión es de alrededor de US$10 mil. “Los Tuksi Box fueron creados para que entren en el jardín de la casa o en cualquier lugar porque como son compactos son muy versátiles para cualquier emprendedor”, añade el empresario.

Erick Molina, gerente de Negocios sobre Ruedas, de Gustavo Molina, explica que la palabra Tuc Tuc ya la tiene patentada Masesa, porque ellos fueron los primeros en traer los vehículos de tres ruedas. Por esa razón, ellos le llaman NSR (Negocio sobre Ruedas).

El enfoque de este modelo compacto está dirigido al sector de alimentos porque es el más fuerte. Sin embargo, se puede enfocar a más negocios como venta de zapatos, flores, accesorios, golosinas, e incluso uñas acrílicas ya que es posible instalar una mesa para dos personas.

El vehículo compacto puede equiparse con lo siguiente:

  • Un generador eléctrico de 1,500 watts, que alimenta la energía eléctrica que necesita en la parte de atrás, que brinda la opción de conectar la cantidad de equipos necesarios con energía 110.
  • También se puede incluir un generador extra o un sistema de baterías o un sistema solar dependiendo del consumo de energía que necesite o cuanto tiempo utilizará el vehículo.
  • Para la inversión se puede iniciar con US$12 mil y se incrementará dependiendo de la complejidad y la instalación que requiere. Esto incluye el vehículo y las modificaciones que solicite el cliente.

Casos de éxito

Chucherito es uno de los casos de éxito con este modelo, ya que con su diseño, simula una camioneta extraurbana que ofrece frituras tradicionales como tortrix, nachos, elotitos, palitos, manías y habas.

El Chucherito es un innovador concepto minimalista que brinda diferentes opciones de bocadillos servidos en un vaso que se combinan con limón, chile, sal, y salsa inglesa, para obtener un mejor sabor.

Debido a su buena aceptación entre los clientes, los creadores ya tienen planes de instalar esa original idea en otros departamentos. Además, proyectan tener uno que sea solo para cubrir eventos especiales.

El Wine Truck ofrece productos en forma práctica.
Otro caso de éxito es el Wine Truck de Jamón Jamón, que ofrece productos gourmet de una manera práctica y creativa.
La idea surgió para promover productos españoles de la más alta calidad como jamones, quesos, vinos, aceite de oliva y aceitunas, explica David Godoy, administrador del negocio.

El Wine Truck de Jamón Jamón es una extensión del negocio principal, dado que cuentan con una tienda física donde comercializan los mismos productos.

Para Godoy, la extensión del negocio es un valor agregado para los clientes que también requieren este servicio a domicilio.

El costo del servicio móvil es para un mínimo de 25 personas con un presupuesto inicial de Q2 mil que incluye alimentos, bebidas y el servicio de dos a tres personas, para preparar los alimentos, servicio de bebidas y el tercero vigila el servicio.

Es así como el concepto de negocios móviles se está diversificando en el país y si usted piensa en esta opción de inversión es importante buscar asesoría e informarse de los diferentes vehículos que existen para poder adaptar de una forma exitosa su idea de negocio.

*El presente artículo contó con el apoyo de Pedro Barrera, reportero-redactor del Semanario Económico de Prensa Libre, Efectivo.