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¿Hay más programadores en Guatemala? Estas 4 industrias quieren reclutar y hay áreas donde no hay oferta
La demanda de programadores ha evolucionado hacia la inteligencia artificial y nuevas tecnologías. No contar con personal capacitado impacta en la atracción de inversión extranjera.
Guatemala enfrenta un rezago en programadores. Sin embargo, con el surgimiento de la IA, los perfiles demandados han cambiado. (Foto Prensa Libre: Freepik).
En el 2023, se estimó que el país contaba con alrededor de 45 desarrolladores y, para cubrir la demanda del mercado, hacía falta al menos entre 20 mil y 30 mil más. En el 2026, esa brecha aún se mantiene, aunque con cambios en el tipo de talento que demanda el mercado.
De acuerdo con Louis Prouvost, director de Level UP, ha habido una reducción en algunas disciplinas tecnológicas tradicionales y un aumento en otras vinculadas a tecnologías de punta. “Podemos decir que la cifra se mantiene, pero estamos viendo un movimiento de la programación tradicional hacia áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad y analítica de datos”, explicó.
También mencionó una alta demanda en áreas como bases de datos, centros de datos, almacenamiento, computación en la nube y redes. “Hay un mercado de agentes de inteligencia artificial en crecimiento constante y exponencial, que representa una oportunidad billonaria en empleo y desarrollo económico”, afirmó.
Sin embargo, indicó que esta demanda aún no se refleja plenamente en el país, ya que muchas empresas que requieren estos perfiles están en el extranjero y no han comenzado a reclutar de forma intensiva en Guatemala.
Prouvost agregó que actualmente estiman unos 20 mil desarrolladores adicionales en el país, principalmente de nivel medio, pero advirtió que es necesario diferenciar entre programadores tradicionales y especialistas en inteligencia artificial, debido a que las habilidades requeridas son distintas. “Los números van a seguir creciendo, pero hay que diferenciar desarrollador y experto en inteligencia artificial, porque es una habilidad diferente, con resultado similar, y hace que nos podamos equivocar”, mencionó.
Por su parte, Douglas Barrios, director del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), aseguró que la demanda de talento sigue siendo alta. “Recibo entre 30 y 40 solicitudes mensuales de empresas que buscan personas que sepan desarrollar y programar”, afirmó.
Barrios indicó que la necesidad de talento tecnológico abarca todos los sectores económicos. “Desde salud, inmobiliarias, construcción, negocios… realmente todos los sectores están demandando personas que trabajen en el desarrollo de programas y sistemas”, señaló.
En particular, destacó que los perfiles más difíciles de encontrar están relacionados con inteligencia artificial, tanto en el desarrollo de sistemas como en infraestructura tecnológica. “Eso es lo que más está teniendo dificultad para encontrar”, mencionó.
Dificultades
Uno de los principales obstáculos para cerrar la brecha es la percepción de dificultad en estas carreras. Barrios explicó que muchos jóvenes consideran que la programación requiere habilidades avanzadas en matemáticas o inglés.
“La matemática que se utiliza es aplicada y está al alcance de quien tenga interés. No debería ser una barrera”, indicó. Sobre el inglés, añadió que inicialmente se requiere un nivel técnico, pero su dominio se vuelve clave al trabajar con empresas internacionales.
Por su parte, Prouvost señaló que el sistema educativo aún enfrenta dificultades para adaptarse a los cambios del mercado. “Les cuesta dejar algunas formaciones que pronto serán obsoletas, aunque ya están invirtiendo en carreras más prometedoras”, comentó.
Ante este contexto, los programas intensivos o bootcamps han surgido como una alternativa para reducir la brecha en menor tiempo. Prouvost explicó que estos programas permiten una formación más rápida y adaptable a los cambios del mercado laboral. “La intensividad permite responder mejor a las variaciones del mercado, donde las tecnologías cambian en tiempo real”, señaló.
Agregó que este tipo de formación debe ganar legitimidad y complementarse con certificaciones internacionales, que en muchos casos tienen mayor peso que los créditos académicos tradicionales.
Impacto en la inversión
La falta de talento tecnológico también limita la atracción de inversión extranjera. Barrios advirtió que esto ralentiza la llegada de empresas al país. “Las empresas ven que no se puede satisfacer la demanda al ritmo que requieren”, indicó.
Prouvost coincidió en que Guatemala no es una opción primaria para instalar operaciones tecnológicas. “Frena la inversión, el reclutamiento y la posibilidad de posicionar al país como un actor fuerte en tecnología”, afirmó.
Agregó que esto ocurre a pesar de que el país es atractivo y cuenta con ventajas como estabilidad económica, bono demográfico y experiencia en outsourcing.
Medidas de cambio
Barrios considera que uno de los principales retos es incorporar el pensamiento computacional en el sistema educativo, lo cual no requiere grandes inversiones. “Se puede comenzar con papel y lápiz, pero falta cambiar la mentalidad de que esto depende únicamente de computadoras”, afirmó.
También advirtió que Guatemala enfrenta una brecha en la generación de conocimiento, lo que limita su capacidad para desarrollar soluciones propias en áreas como salud, educación y seguridad alimentaria.
Por su parte, Prouvost destacó la necesidad de atraer empresas internacionales y posicionar al país como un semillero de talento. “Hay que decirle al mundo que en Guatemala hay talento valioso”, indicó.
Además, propuso impulsar alianzas regionales en Centroamérica para competir a nivel global. “Individualmente somos mercados pequeños, pero como región podemos atraer grandes oportunidades y generar empleo para todos”, concluyó.

