Lo que esconde el debate del Salario Mínimo

Sigo la discusión cada fin de año sobre los salarios mínimos. Es un tema que en mi opinión se trata con una ligereza impresionante. 

Sigo la discusión cada fin de año sobre los salarios mínimos. Es un tema que en mi opinión se trata con una ligereza impresionante. El salario no es un número, las repercusiones sociales que tiene son tan graves que como sociedad hemos preferido cerrar los ojos a un análisis serio, y simplemente al llegar fin de año, se le pasa la brasa caliente al Presidente y que vea qué hace, y así, nos liberamos del remordimiento de conciencia pues sabemos el daño que por años esa política ha causado, llevando más y más personas a la desprotección de la informalidad

Hay toda una estructura tripartita que inicia cada mes de abril el Show de reuniones. Vieran que extraordinarias presentaciones se hacen durante 8 meses en un diálogo de sordos entre sindicalistas, gobierno y patronos. Ya saben que al final, no habrá acuerdos y de nuevo este año, al presidente le tocó tomar la decisión que afortunadamente tomó en cuenta todos los factores que técnicamente demuestran el daño causado a los desempleados.

El porcentaje de la población que está en la escala más baja de los empleos formales, son los que están en el mínimo. Para información de ustedes es apenas el 15 % de la población en edad de trabajar, que es más o menos es un millón de personas.  El IGSS reporta 1 millón 300 mil personas inscritas. El Ministerio de trabajo anuncia que vigilara el cumplimiento del pago de aguinaldo, bono 14 y aguinaldo, pero de nuevo, es atención de estado para una cantidad bien pequeña de personas, ¿y los demás?

Todos cierran los ojos a lo que pasa con el 85 % restante, es decir 6 millones de guatemaltecos, que aspirarían al menos a tener un salario mínimo.  Ellos están en la informalidad o desempleados, no tienen prestaciones laborales, ganan al día lo que cae aquí y allá, no hay IGSS para sus niños ni mucho menos aspirar a una pensión.  Analice usted, atender a un millon 200 mil, o ya es tiempo de atender a el resto que son 6 millones? Aquí   aparece otro número que es una vergüenza, el 61% de la población está bajo la línea de pobreza y pobreza extrema. 

Es imperativo que el salario mínimo se vincule a la creación de empleos y subir ese un millón de personas que lo recibe, al menos 4 a millones. Se sigue enfocando en subir y subir cada año y eso hace que la inversión masiva en mano de obra no pare en Guatemala. Además, quienes no lo pueden pagar, que en general es la pequeña y mediana empresa lo que hacen es despedir. Poco se dice que, en todo Latinoamérica, Costa Rica y Guatemala son quienes tienen los salarios mínimos más altos.

Además, hablemos claro, cuando se publica el monto de Q2,992.37 del salario mínimo, poco se habla que es el salario más el 43% adicional entre la bonificación, aguinaldo bono 14, indemnización, servicios del IGSS, IRTRA.  Con esto, lo que realmente la empresa entrega al trabajador de salario mínimo son Q. 4,529.09 Esa cantidad ya no se ve tan baja como se dice.

Hay temas que beneficiarían el empleo, pero quienes dicen defender los derechos de los trabajadores se oponen. No se ha podido poner en práctica lo que manda el convenio 175 de la OIT para dar trabajo por hora a quienes no pueden trabajar todo el día, tampoco se ha discutido la necesidad urgente de llevar inversión con fábricas a áreas donde hay mucha pobreza. Lugares donde la educación es muy baja y los servicios para instalarse suben mucho los costos. Me refiero a los salarios diferenciados que usan los países para recuperar áreas muy deprimidas y con alta pobreza. Ya es hora de poner el tema del salario de la mano de la creación de empleos. No tener trabajo es el flagelo que hoy genera desnutrición, falta de educación, violencia,  la cruel migración y por supuesto,  menos contribuyentes al fisco.    …”

0