Los monopatines eléctricos, un mercado efervescente pero aún inmaduro

El mercado de los monopatines eléctricos explotó en los dos últimos años, pero los operadores aún están muy lejos de poder garantizar su supervivencia económica, debido principalmente al problema de la vida útil de estos vehículos fabricados mayoritarimente en China.

Solo en 2018, el mercado de los monopatines eléctricos experimentó un crecimiento mundial del 76%. (Foto, Prensa Libre: AFP).
Solo en 2018, el mercado de los monopatines eléctricos experimentó un crecimiento mundial del 76%. (Foto, Prensa Libre: AFP).

El mercado de los monopatines (patinetes en España) eléctricos, inexistente hace apenas dos años, explotó realmente con el lanzamiento de la empresa estadounidense Bird, en el otoño boreal de 2017.

En este breve lapso, una decena de empresas como Lime (Estados Unidos), Grow Mobility (México) o Flash (Alemania), obtuvieron un total de US$1 mil 500 millones en captación de fondos, según un informe del gabinete de consultoría The Boston Consulting Group (BCG) aparecido en mayo.

Solo en 2018, estos dispositivos experimentaron un crecimiento mundial del 76%, de acuerdo con un estudio de la Federación de Profesionales de la Micromovilidad (FP2M) y de la agencia de prospectiva Smart Mobility Lab.

Bird y Lime, ambas presentes en más de 120 ciudades en el mundo, dicen contar actualmente con 10 millones de usuarios cada una.

Para 2025, el valor total del mercado podría alcanzar los US$40 mil millones y US$50 mil millones, señala también el informe de BCG.

Un frágil modelo económico

Las empresas de monopatines eléctricos de uso libre no publican sus resultados financieros. Pero, según la opinión general, aún están muy lejos de ser rentables.

El estudio de BCG considera que el coste de fabricación de estos monopatines eléctricos se amortiza al cabo de cuatro meses de uso. Pero su vida útil en alquiler es de tres meses.

“Actualmente, la economía del monopatín eléctrico no funciona”, asegura Tyler Barrack, uno de los autores del informe.

“Estamos por encima de los cuatro meses adelantados por el BCG”, replica en cambio Arthur-Louis Jacquier, director general de Lime Francia, destacando los esfuerzos de su empresa para mejorar la durabilidad del producto, una cuestión clave para estos dispositivos, que pretenden ser ecológicos. “Somos capaces de reparar un monopatín en 25 o 30 minutos y no vamos a desperdiciar casi nada”.

El sitio Quartz, especializado en informaciones económi

Personas de diferentes edades ya se transportan en monopatines eléctricos en sus ciudades, turistas también los usan. (Foto, Prensa Libre: AFP).

cas, llevó a cabo una investigación en 2018 sobre el uso de los monopatines eléctricos en una ciudad estadounidense (Louisville, en Kentucky, este), que dedujo que la vida útil de uno de estos artefactos sería de media de 28,8 días. No obstante, la empresa interesada en este caso, Bird, cuestiona estas cifras.

De momento, el gran –y puede que único– ganador de la explosión del mercado de monopatines de libre uso parece ser el fabricante chino Ninebot, principal proveedor de las empresas de alquiler estadounidenses. Según la agencia Bloomberg, Ninebot calculaba a finales de 2018 que, de cada cinco monopatines eléctricos en circulación en el mundo, cuatro salían de sus fábricas.

Consolidación a la vista

El espectacular crecimiento del mercado de los monopatines eléctricos se explica por la rápida evolución de los medios de transporte.

“Hay un verdadero viraje hacia lo eléctrico y hacia la movilidad urbana, que prevalece sobre la movilidad de ocio”, explicó a la AFP en abril Jean Ambert, director general de Smart Mobility Lab.

No obstante, persisten numerosas incertidumbres sobre la longevidad de este mercado emergente.

“¿Cuántos problemas sigue habiendo, sobre todo con los reguladores? ¿Cómo proteger a los usuarios?”, se pregunta Tyler Barrack, en un momento en que varias ciudades y países legislan para paliar el vacío jurídico que rodea a estos dispositivos.

A estas preguntas se añade la de la cantidad de empresas emergentes capaces de mantener una encarnizada competición. “La consolidación [del mercado] es inevitable”, avanza el consultor.

¿Podrían los monopatines eléctricos sustituir a los autos o motocicletas? (Foto, Prensa Libre: AFP).

Así, la empresa estadounidense Bird acaba de comprar a su compatriota y pequeño competidor Scoot por unos 25 millones de dólares, según estimaciones de The Wall Street Journal. Y una parte de la prensa financiera especula con la compra de Lime por el gigante de los VTC, Uber, que ya invirtió en ella.

Sin embargo el monopatín en libre servicio todavía debe demostrar su impacto ecológico

¿Está el monopatín eléctrico en libre servicio reemplazando al auto? ¿Son ecológicos su fabricación y ciclo de vida? Este medio de transporte que se impone en las ciudades del mundo todavía tiene mucho que demostrar.

Motor cero emisiones

Uno de sus grandes operadores, el estadounidense Bird, “fue fundado para contribuir a crear un mundo más limpio y hospitalario, en el que el individuo es prioritario al auto”, asegura. El monopatín (patinete en España) “alienta las alternativas al auto, reduce el tráfico, mejora la calidad del aire”.

Así, cuando la ciudad de Beverly Hills decidió prohibir estos vehículos de movilidad personal, Bird acudió ante la justicia a fines de 2018 argumentando una violación de las leyes medioambientales.

El monopatín en ‘free-floating’, es decir, que se deja en la calle sin atar y transporta de puerta a puerta, tiene un motor cero emisiones.

Su uso ha crecido considerablemente en algunos países. (Foto, Prensa Libre: AFP).

Puede potencialmente reemplazar un trayecto en auto: en Francia, por ejemplo, 70% de los desplazamientos entre el domicilio y el lugar de trabajo inferiores a 5 km se realizan con un auto.

“Las micromovilidades podrían en teoría asegurar los desplazamientos de menos de 8 km, que representan entre 50 y 60% del total en China, en la UE y en Estados Unidos”, según un informe del gabinete McKinsey.

¿Pero hasta qué punto el patinete reemplaza al auto?

¿Menos autos?

  • Según Lime, otro líder del sector, que se apoya en estudios en “26 ciudades”, “alrededor de uno de cada tres trayectos con Lime ha reemplazado uno en auto. Por eso, estimamos haber impedido emisiones equivalentes a 6.220 toneladas de CO2” en dos años.
  • Bird reivindica 5.700 toneladas de CO2 en menos de un año.
  • Sin embargo, según una investigación de 6t, un estudio especializado en movilidad y modos de vida, realizado entre 4  mil 500 usuarios de las ciudades francesas de París, Lyon y Marsella, únicamente 19% entre ellos utilizaron un monopatín para ir al trabajo o a la escuela y 42% eran visitantes foráneos.
  • Sin este aparato, 44% habría caminado, 12% habría ido en bicicleta y 30% en transporte público. Por lo tanto, el monopatín no estaría reemplazando al auto.
  • Pero “¡eso no significa que haya que tirar el monopatín a la basura!”, afirma Jérémie Almosni, jefe del servicio de movilidad de la Agencia de Control de Energía de Francia (ADEME).
  • “Puede sorprender que el 50% de su uso sea recreativo. Pero también puede favorecer la intermodalidad (entre medios de transporte) y alentar a la gente a abandonar el auto” a medio plazo.

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