Economía

Prevén alza general de precios por la interrupción de la producción y distribución de alimentos

El índice de precios al consumidor (IPC) del mes de octubre, con toda seguridad reflejará el encarecimiento de la canasta básica alimentaria, de acuerdo con expertos.

El tomate fue uno de los productos que registró alza en septiembre y que incidió en la inflación mensual. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)

El tomate fue uno de los productos que registró alza en septiembre y que incidió en la inflación mensual. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)

La coyuntura política que vive el país que se expresa por medio de bloqueos e interrupciones de las vías de comunicación terrestre que conectan a las áreas productoras agrícolas con los centros de distribución impactará el nivel general de precios, o sea la inflación, sobre todo de aquellos productos que forman parte de la Canasta Básica de Alimentos (CBA).

A pesar de esta situación coyuntural que se considera como extraeconómica, la previsión es que la inflación se mantendrá dentro de la meta proyectada de cierre para 2023, que es 4% más/menos 1%, bajo control de las autoridades monetarias.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) reportó que el ritmo inflacionario subió en septiembre y se ubicó en 4.69%, que es mayor al 4.47% a la de agosto; en tanto que la inflación acumulada se sitúo en 3.44% (en agosto fue de 2.86%); y la inflación mensual fue de 0.56%, por lo que acumula tres meses consecutivos con esa tendencia, ya que en julio fue de 0.70% y en agosto, 0.63%.

La división de alimentos fue la que empujó el alza y que movió el indicador mensual, pero no capturó los datos de precios, luego de que se iniciara la jornada de protestas, el cierre de tramos carreteros y los mercados.

“Efecto tomate”

Al consultar a Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala (Banguat) sobre el indicador, declaró que “el leve aumento del ritmo inflacionario en septiembre de 4.47% a 4.69%, tiene que ver con un aumento que consideramos transitorio en la división de alimentos, causado principalmente por un aumento del precio del tomate (de 12.52%), debido a problemas en la cantidad ofertada en el mercado”. Por lo tanto, ese incremento se anticipa que se diluirá en el resto del año.

Según el reporte de la Dirección de Planeación (Diplán) del Ministerio de Agricultura, en su “análisis de las principales variaciones de precios de productos agrícolas”, durante septiembre el precio del tomate de cocina, mediano y de primera, cerró con un precio promedio de Q226 la caja, en el mercado La Terminal.

Y al comparar con agosto, se confirma que tuvo un aumento de Q71.83 por caja (46.59%), pues “se observó una disminución en el abastecimiento del producto en los mercados, afectando directamente en el precio. El abastecimiento provino de las áreas productoras de Baja Verapaz, Guatemala y oriente del país”, según el análisis.

El reporte de Diplán da cuenta de que el precio promedio de la caja de tomate en mayo era de Q98.57; en junio, Q79.74; en julio, Q105.50; en agosto, Q154.17; y en septiembre, Q226, lo que significa que es el más alto en últimos meses.

Efecto coyuntura

Las autoridades también brindan el seguimiento a la evolución de precios de la CBA, y al transcurrir los primeros 10 días, ya se realizó un primer seguimiento de los mismos en la economía, con el componente de los efectos de los bloqueos, que pudieron haber influido en la cadena de distribución desde los centros de producción o acopio a los mercados.

Al respecto, González Ricci comentó que podría haber un incremento de la inflación debido a la alta demanda de la población, sobre todo de alimentos. “Cuando se normalice la demanda y se restablezca la oferta, los precios se estabilizarán. Es decir, este efecto también podría ser temporal”, remarcó. En todo caso, reiteró que la proyección de inflación para finales de 2023 se mantiene en 4.25%.

Daño general

Para el economista Fredy Gómez, director del Grupo Cardinal y exfuncionario del INE, la actual situación que vive el país se está afectando a un conjunto amplio de productos de la CBA, y los más evidentes son los perecederos de alimentos, que tienen un efecto común que es su traslado a los centros de consumo por parte de los productores o distribuidores.

Esta situación, afirmó el analista, afecta la inflación porque la división de alimentos tiende a subir y una de sus características es que, en los centros urbanos, donde hay mayor consumo por el volumen de población, el efecto es más alto “y uno esperaría que, dado que se tiene específicamente un alza de precios en la capital, ese precio sea general para esta división y le pegue a la inflación”.

Aclaró que esto no es nada novedoso, dado que la división de alimentos siempre tiene un importante peso en el conjunto de bienes de consumo y por lógica, hay una transmisión, tal como ocurrió en septiembre.

“A buscar sustitutos”

El escenario más cercano, si persisten los bloqueos, Gómez afirmó que las personas empezarán a buscar productos sustitutos, “y una expectativa es que no puedan consumir a precios más caros; y si el tomate o la papa están más caros, lo más probable es que se pensará en otros”.

En ese sentido, podría aumentar la demanda de productos envasados, que no están tan afectos y que se pueden almacenar, “lo que puede encarecer también otros productos, con un efecto inflacionario que afectará otros mercados, especialmente en comunidades en situación de pobreza extrema”, concluyó.

 

ESCRITO POR:

Urias Gamarro

Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.