El contrato de la vacuna rusa y otros cuatro cuestionamientos que marcaron la gestión de la ministra Amelia Flores

La gestión de Amelia Flores fue cuestionada por la forma en que se ha atendido la pandemia del covid-19 en Guatemala.

Amelia Flores, ministra de Salud. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Amelia Flores, ministra de Salud. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En medio de la crisis sanitaria que vive Guatemala por la pandemia del covid-19, se da la renuncia de la ministra de Salud, Amelia Flores.

La funcionaria confirmó este martes 14 de septiembre a La Red que dejará el cargo este jueves y según ella, su sustituto es el actual viceministro de Hospitales, Francisco Coma.

En 18 meses de pandemia, Guatemala ha tenido dos ministros de Salud, cuando comenzó la emergencia estaba en el cargo Hugo Monroy, fundador del partido Vamos y amigo del presidente Alejandro Giammattei.

En junio 2020 Monroy fue removido del cargo y sustituido por Flores.

Sin embargo, en la gestión de Flores algunas situaciones han sido cuestionadas por distintos sectores, como el tema de la compra de la vacuna Sputnik V a Rusia y el aspecto de confidencialidad del contrato.

La llegada de Flores y su equipo de viceministros prometió un alivio al manejo de una pandemia que comenzaba, pero que ya se anunciaba fuera de control por la gestión de Monroy.

Pasó el tiempo y Guatemala ya supera los 500 mil casos acumulados de covid-19 y se acerca a los 13 mil muertos por esta enfermedad.

Flores fue dejando algunos temas pendientes, recibió críticas de distintos sectores por la forma de atender la pandemia y esto originó que en el Congreso de la República se programará su interpelación para el próximo 28 de septiembre.

Negocio de vacunas rusa

Desde noviembre del 2020 se comenzó una negociación con Humman Vaccine para la compra de vacunas Sputnik V. En abril se firmó un contrato y se pagó por adelantado 8 millones de dosis con la promesa de pagar otra cantidad similar más para completar 16 millones de vacunas contra el coronavirus.

El contrato se incumplió por parte de Rusia. Hasta ahora no hay cronograma de entrega de dosis y la única persona que ha reconocido saber las condiciones del contrato y los términos de la negociación es Amelia Flores, que nunca reveló detalles de este por según ella, salvaguardar una cláusula de confidencialidad.

Derivado de esto, hay investigaciones en el Ministerio Público (MP), auditorías en la Contraloría General de Cuentas y opiniones consultivas en la Procuraduría General de la Nación, pero ninguna ha logrado hasta ahora profundizar en el tema y en la consecuente renegociación del contrato, del que tampoco trascienden detalles.

De la compra de la vacuna rusa, se han recibido 1 millón 300 mil de primeras dosis, y 160 mil de segundas dosis y según Flores, Guatemala está por recibir 700 mil dosis del segundo componente.

El 27 de julio, Alejandro Giammattei, presidente de Guatemala, y la ministra Amelia Flores participaron en una conferencia de prensa en donde dieron a conocer que se había logrado renegociar el contrato por la compra de las 16 millones de dosis de vacunas Sputnik V, por las que el país ya pagó el 50%.

El Gobierno de Guatemala reservó en abril pasado 16 millones de dosis del preparado ruso por US$160 millones, pero solamente ha pagado por el 50% de los biológicos, es decir US$79 millones 600 mil (Q614.5 millones 504 mil 40) según información oficial. Con la renegociación de contrato, el país tomará las 8 millones de dosis como el total comprado.

Plan incumplido

El Plan Nacional de Vacunación fue la tarea más importante de la ministra de Salud en el 2021. Aunque algunos sostienen que llegó tarde y se aprobó tarde en el Congreso, era necesario para saber cómo abordar la pandemia.

El plan desde el inicio fue cuestionado porque no se habrían tomado los consensos con la comunidad médica para su elaboración ni se tomaron sugerencias planteadas por el propio Consejo Nacional para la Inmunización, el ente científico especializado en el tema.

Se establecieron fases de vacunación y un cronograma de acciones a tomar en cuenta para garantizar el acceso equitativo de las vacunas. Sin embargo, el plan fue desde el primer mes desdibujándose por la falta de vacunas, la inconsistencia en la entrega de las dosis y obligó a replantear una y otra vez el plan.

Se abrieron fases que no debían abrirse porque no habían terminado las anteriores, se incluyó grupos etarios o trabajadores que no estaban contemplados en las fases de riesgo para priorizarlos en el plan de vacunación y hasta ahora, sin que el plan original lo contemplara, está abierta la vacunación para todos los mayores de 18 años.

En el camino se ha dejado abierto y sin cobertura a población en riesgo, incluida en las fases primarias del plan, pero ahora han quedado rezagadas.

La vacunación contra el covid-19 ha tenido tropiezos desde que se aplicó la primera dosis el 25 de febrero. También fallas en el sistema informático para la inscripción, escasa divulgación de la campaña de inmunización e Incertidumbre sobre abastecimiento de dosis.

El lunes 13 de septiembre, Eliú Mazariegos, director general de servicios de salud del Ministerio de Salud, en conferencia de prensa se refirió al avance de la vacunación contra el covid-19 y de los efectos de esto en las hospitalizaciones.

Dijo que según se ha documentado, entre mayor cobertura de vacunación tengamos, es decir, mayor porcentaje de personas con el esquema completo, se reduce el ingreso a hospitales. Sin embargo, expertos advierten que debe haber más vacunación, pero también combinada con las medidas de prevención para reducir los contagios.

Comunicación fallo

La comunicación oficial nunca se consolidó en el Ministerio de Salud, ni en la rendición de cuentas de la gestión, tampoco en la presentación de resultados de contagios y la estadística del avance de la enfermedad.

En algunas oportunidades se dejó de informar a la población del avance de la pandemia y se reconocieron errores en el tablero de datos de covid-19, fallas, desactualizaciones e imprecisiones que han hecho dudar en varias ocasiones a organizaciones especializadas sobre la confiabilidad en los datos oficiales.

Para leer más: Guatemala cumple 18 meses de pandemia y llega a 12 mil 754 muertes por covid-19

Tener abiertos los canales permanentes de comunicación con la ciudadanía es tan necesario para enfrentar una pandemia como para gestionar recursos médicos y así atender a los pacientes. Sin embargo, en el país ninguno de esos dos aspectos se ha tratado de forma eficiente, según opinión de expertos en comunicación consultados por Prensa Libre en mayo 2021.

Entre las conclusiones de tres expertos en comunicación y políticas públicas consultados destaca que los vacíos en la información oficial pueden ocasionar que la desinformación aumente, lo que podría explicar por qué mucha gente, sobre todo en la provincia, sigue rechazando los esquemas de vacunación.

Señalamientos de irregularidades

Durante la gestión de Amelia Flores en Salud también se presentaron denuncias por compras de pruebas falsas a la empresa Kron Científica e Industrial.

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) denunció en el MP que la referida empresa falsificó documentos para una compra de reactivos por más de Q1.3 millones en 2020.

Diputados, incluso, pidieron una investigación más profunda para esclarecer que hubo registro de importación de 26 mil 800 pruebas, pero Kron vendió 30 mil a Salud y 10 mil al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).

El 8 de septiembre de 2020 fue creado en el Sistema Guatecompras el concurso para la “Adquisición de insumos para el fortalecimiento de la capacidad de diagnóstico de pacientes en los Hospitales Regionales de Zacapa, Huehuetenango y Chimaltenango”.

A través de este concurso se compraron 30 mil pruebas para detección de coronavirus SARS-CoV-2.

De acuerdo con la denuncia, la situación es susceptible de investigación penal por la “posible comisión de delito” ya que quien firma el contrato por parte de Kron Científica no es la persona que presentó la declaración jurada el 8 de septiembre de 2020.

Hospitales sin insumos

El desabastecimiento hospitalario ha sido una constante. Médicos de manera cíclica han salido a denunciar que se quedan sin siquiera equipo básico de protección y en ocasiones más graves no han tenido sedantes para aplicar a pacientes graves.

Durante la gestión de Flores no creció la respuesta hospitalaria para la atención del covid-19 y se reportaron recortes de presupuesto en hospitales temporales.

Las redes sociales han sido el canal donde personal médico y usuarios han denunciado la escases de insumo o la falta de espacios para atender a los pacientes con covid-19.

Para leer más: Salud dice que vacunación ha reducido hospitalizaciones, mientras experta explica que se necesita mayor porcentaje y prevención

Según las imágenes en redes, el Hospital del Parque de la Industria ha sido uno de los más afectados en cuestiones de espacio por la saturación de pacientes.

El 10 de septiembre, un grupo de médicos del Hospital Roosevelt de la capital acudió a la Corte de Constitucionalidad (CC) en donde interpusieron un amparo contra el presidente Alejandro Giammattei y contra la ministra Amelia Flores, porque consideran que han hecho mal manejo de la pandemia generada por el coronavirus y lanzaron una propuesta para enfrentarla de mejor forma.

En el documento presentado, los médicos dicen que el incumplimiento de las funciones de Alejandro Giammattei y de la ministra Flores han ocasionado agravios a la población.

Zagreb Zea, presidente de la junta directiva del Hospital Roosevelt, dijo en esa ocasión que presentaron la acción de inconstitucionalidad, porque consideran que se ha violentado el derecho a la salud y el acceso al derecho a la salud al más alto nivel, tomando en cuenta los artículos 93 al 96 de la Constitución Política de la República, donde detalla que a las personas de Guatemala se les debe de garantizar acceso al más alto nivel de salud.