Comunitario
“El Steg está en un momento muy bajo de credibilidad”: María del Carmen Aceña
La exministra de Educación, María del Carmen Aceña, señaló que aumentar a Q25 la alimentación escolar no mejorará el aprendizaje de los estudiantes.
Los afiliados al Steg llegaron la mañana de este 3 de noviembre a un costado de la Plaza de la Constitución. (Foto Prensa Libre: Esbín García)
María del Carmen Aceña, exministra de Educación (2004-2008), señaló que con la concentración de maestros este 3 de noviembre, el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación de Guatemala (STEG) buscaba demostrar a los diputados que es un grupo de presión, que cuentan con el respaldo de los padres de familia y que pueden influir en el voto popular en las elecciones generales del 2027.
Según Aceña, el aumento a Q25 de la cuota de alimentación escolar, un vaso de leche, uniformes y calzado para los estudiantes, son demandas que los sindicalistas buscan que sean aprobadas para atribuirse el logro y tener de su lado a la comunidad educativa como una forma de clientelismo.
Sin embargo, los padres de familia “no votan por lo quienes los sindicatos les dicen, ellos tienen libertad (de elegir)”, dijo la exministra y vicepresidenta del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN).
Agregó que no es casualidad que la manifestación ocurra en este momento del año, pues coincide con la discusión del Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos 2027 en el Congreso. Con su presencia en las calles, los sindicalistas intentan ejercer presión, y es posible que algún partido político atienda sus demandas.
La exministra, mencionó que el sistema educativo de Guatemala está en crisis y que el aprendizaje no mejorará con un incremento del presupuesto y más programas de apoyo, como el de alimentación escolar, cuya cuota piden aumentar a Q25 por estudiante.
“Pedir esos servicios de apoyo es ridículos, se les olvida que un quetzal de aumento diario de la refacción para tres millones de niños, por los 180 días de clases, es un montón de dinero, y eso no soluciona el problema del aprendizaje de los estudiantes”, añadió Aceña.
Agregó que el STEG estuvo en auge cuando logró el primer pacto colectivo durante el gobierno de Álvaro Colom, y que, pese a que actualmente moviliza gente y sostiene que puede cambiar la opinión de la población, el sindicato atraviesa "un momento muy bajo de credibilidad".
“Los sindicatos saben que algunos diputados los van a apoyar, sin embargo, no es a través de un sindicato que vamos a hacer una reforma educativa, es todo lo contrario. Por culpa de los pactos colectivos es que tenemos un montón de gasto en educación y cero en inversión”, añadió Aceña.

