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Fuego afecta más de 270 mil hectáreas de bosque desde el 2020 en Guatemala
Registro del Instituto Nacional de Bosques (Inab) indica que el 2024 fue el año en que más área forestal se afectó debido a los incendios.
En el 2024, se registró un incendio en el volcán de Agua que consumió cerca de mil hectáreas de bosque. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Del 2020 a la primera quincena de marzo de este año, los incendios han afectado 270 mil 150.6 hectáreas de área forestal, según datos oficiales. Para dimensionar el daño ocasionado, se ha quemado bosque equivalente a 378 mil canchas de futbol con las medidas recomendadas por la FIFA —105 m x 68 m—.
El reporte del Instituto Nacional de Bosques (Inab) indica que durante ese tiempo han ocurrido seis mil 680 siniestros. El año en que más deterioro hubo en la cobertura forestal por causa del fuego fue el 2024, cuando ocurrió el 43.3% de los siniestros registrados desde la pandemia del covid-19.
Uno de los eventos más mediáticos fue el incendio en el volcán de Agua, que estuvo activo por 52 días y acabó con cerca de mil hectáreas de terreno en el cono del coloso, según informe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) en Sacatepéquez.
Se dañó bosque nuboso, donde había pino, encino, ciprés y aguacatío —alimento del quetzal—, pero también se afectó el hábitat de especies animales como búhos, tacuacines, halcones, osos hormigueros, mapaches y de la lagartija Abronia anzuetoi, que es endémica del lugar.
El documento Cuantificación de zonas afectadas por incendios forestales y quemas agrícolas en Guatemala, 2024, de la Asociación Centroamericana Centro Humboldt (ACCH), señaló un incremento de estos eventos entre enero y abril de ese año, que tenían “consecuencias devastadoras” en el medio ambiente y en la población.
La crisis de ese año llevó al presidente Bernardo Arévalo a declarar estado de calamidad debido a la ola de incendios forestales. La medida, de alcance nacional, iba encaminada a combatir el fuego de manera más ágil y tuvo una vigencia de 30 días.
Rolando Rodríguez, jefe del Departamento de Protección Forestal del INAB, menciona que el 2024 fue el año en que se superó el promedio de incendios que se venían registrando en el país, principalmente por la presencia del fenómeno El Niño, que duró alrededor de 10 meses. Fue un período con altas temperaturas, lo que provocó que materiales del bosque de fácil combustión se quemaran, y la escasa lluvia no fue suficiente para mitigar las llamas.
Son varios los factores que pueden llevar a que la afectación de los incendios sea mayor, como el tiempo meteorológico, el combustible y la topografía del terreno.
Rodríguez agrega que cuando ocurren incendios forestales hay un impacto ambiental, con pérdida de cobertura forestal, flora y fauna; además, hay daño en áreas de recarga hídrica y en los suelos.
También hay repercusiones sociales al perderse los bienes y servicios que proporcionan los bosques, y se afecta la salud de las personas al respirar CO₂ producto de las quemas.
Se habla también de un impacto económico por infraestructura que pueda resultar dañada durante un siniestro, daño a plantaciones forestales, suspensión de vuelos y áreas turísticas quemadas.
De acuerdo con el registro histórico de incendios del Inab, en los últimos años, el 2020 fue el segundo en que más incendios forestales hubo, pues el fuego afectó 76 mil 350 hectáreas de bosque, mientras que el 2021 tiene el menor daño reportado, con 6 mil 701.6 hectáreas.
En el norte
Cada año, Petén es el más afectado por los incendios. El departamento tiene una cobertura boscosa de 1.6 millones de hectáreas, que representan el 45.5% de la masa forestal del país, de acuerdo con informes del Inab.
Desde el primer año de la pandemia del covid-19 hasta este 16 de marzo, las llamas han afectado 111 mil 519.7 hectáreas en ese departamento, es decir, 156 campos de futbol.
En Petén, factores como invasiones, talas ilícitas, cambios en el uso de suelo y quemas para limpiar terrenos contribuyen a que el territorio sea más susceptible a incendios.
Otros departamentos que están en la lista de los más afectados por los incendios forestales en los últimos años son Quiché, con una pérdida de 32 mil 569.5 hectáreas; Zacapa, con 27 mil 515.8 hectáreas; Huehuetenango, con 26 mil 139.5; Alta Verapaz, con 14 mil 176, y Jalapa, con 12 mil 935.9.
Rodríguez indica que el tiempo para recuperar la cobertura forestal que ha resultado dañada por el fuego depende de cada ecosistema y puede variar entre uno hasta 30 o 50 años.
Este año
La temporada de incendios del 2026 comenzó el 1 de enero y, en 75 días, el fuego ha consumido tres mil 197 hectáreas de área forestal, de las cuales el 46% corresponde a bosque mixto y el 38%, a conífero.
De acuerdo con el informe del Inab, el 99% de los siniestros que se registran ocurren de manera intencional o por quemas agrícolas.
El pronóstico del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) señala que este año el país atraviesa por condiciones neutras; sin embargo, hay probabilidad de que a partir del trimestre de mayo, junio y julio se comience a manifestar el fenómeno El Niño.
Frente a este panorama, el jefe del Departamento de Protección Forestal del Inab no descarta un aumento de temperaturas y disminución de lluvia, lo que puede provocar incendios; sin embargo, es muy temprano para saber si este comportamiento replicará el escenario que los bosques vivieron en el 2024.

