Hospitales temporales tuvieron reducción presupuestaria de Q202.6 millones

Las reducciones presupuestarias se dieron en medio de denuncias constantes por pago tardío de salarios y carencia de insumos e infraestructura adecuada.

Médicos del Hospital Roosevelt reciben en la emergencia a un enfermo de covid. (Foto Prensa Libre: Esbin García)




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Médicos del Hospital Roosevelt reciben en la emergencia a un enfermo de covid. (Foto Prensa Libre: Esbin García) Fotograf’a Esbin Garcia 15- 12-20

Entre marzo a diciembre los cinco hospitales temporales que el gobierno habilitó para atender a pacientes con coronavirus tuvieron una reducción presupuestaria de Q202 millones 576 mil 653. Mientras tanto, las denuncias por pagos tardíos de salarios a personal médico y falta de medicinas no cesaron.

Cuando el primer caso de coronavirus se presentó en Guatemala, el 13 de marzo, una de las primeras estrategias que el gobierno anunció fue la construcción de cinco hospitales temporales que se dedicaran con exclusividad a pacientes con covid-19.

Se instalaron durante los últimos nueve meses en el Parque de la Industria, en la Ciudad Capital; San Benito, Petén; Quetzaltenango; Zacapa y Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. La idea era evitar que los contagios saturaran la red hospitalaria nacional, pero el plan no salió como lo previsto.

En un inicio, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) dispuso que cada uno de los cinco centros asistenciales operara con Q100 millones, aproximadamente. Sin embargo, el Sistema de Gestión (Siges) del Ministerio de Finanzas evidencia que cuatro de estos tuvieron millonarias reducciones presupuestaria.

La más drástica fue en el Hospital de Santa Lucía Cotzumalguapa, al que se le destinó un presupuesto inicial de Q98 millones 313 mil 853, pero a la presenta fecha solo tiene asignados Q35 millones 766 mil 596. Esto representa un recorte de Q62 millones 547 mil 257.

Este hospital se inauguró el dos de septiembre, pero empezó a atender pacientes hasta un mes después debido a problemas en suministro de energía eléctrica, drenajes y pozos de agua, según justificaron autoridades del MSPAS.

En medio de estos recortes, personal médico denunciaba pago tardío de salarios. En octubre, la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) reveló los resultados de supervisiones in situ y en ellas constataron que los cinco hospitales tenían pendiente la cancelación de dos a tres meses de salarios.

La PDH también documentó falta de equipo de protección personal para los profesionales de la salud y a familias que tuvieron que comprar medicina con su bolsillo por falta de disponibilidad.

“El hospital de Petén, por ejemplo, es uno de los que sufrió un recorte presupuestario importante (de Q49 millones 435 mil 396). Allí la mayor parte de medicamentos para los pacientes los compran las familias. Tampoco hay equipo de protección personal para todo el recurso humano. Las mascarillas N95 se reutilizan, las pasan por rayos UV y las vuelven a dar a personal. Los mismos problemas enfrentan otros hospitales temporales”, relata Zulma Calderón, defensora de la salud de la PDH.

El único hospital al que se le ha aumentado el presupuesto de marzo a la fecha es el del Parque de la Industria, que arrancó con Q107 millones 350 mil. No obstante, su ejecución apenas es del 66.61 por ciento.

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“Había desconocimiento”

Al ser cuestionado sobre los recortes presupuestarios, el actual viceministro de Hospitales, Francisco Coma, explica que cuando la nueva cúpula ministerial asumió, el 19 de junio, se percataron de que los hospitales temporales no estaban ejecutando el dinero para covid-19.

“Los fondos estaban paralizados, no se compraban ventiladores ni oxígeno. Se tenía ese dinero desde marzo, pero en julio la ejecución era de alrededor del 2.7 por ciento”, dice Coma.

Según el viceministro, esto se debió múltiples factores, como el desconocimiento de las unidades ejecutoras sobre cómo hacer uso de estos recursos y al hecho que el presupuesto solo se podía invertir en tres rubros: ventiladores, equipo de protección personal y contratación de personal.

De tal cuenta, la dirección central MSPAS se agenció de parte del presupuesto que tenían asignados los hospitales temporales y los apoyó en los procesos de compra, explica Coma.

“Les dimos un impulso para que empezaran a ejecutar. Mucho de ese presupuesto regresó a ellos (a los hospitales temporales) ya convertido en producto”, justifica Coma.

Sin embargo, Calderón, defensora de la salud de la PDH, es escéptica de que el dinero regresara a los hospitales convertido en insumos médicos, cómo lo asevera el viceministro.

“Los mismos errores administrativos que e MSAPS cometió al montar el hospital del Parque de la Industria lo repitió en el resto. Pareciera que no hemos aprendido la lección”, cuestiona.

Otro aspecto para tomar en cuenta, según Calderón, es que estos hospitales son “centros de costo” de hospitales regionales. Es decir, para realizar compras necesitan hacerlo por medio de estos últimos, pero la coordinación suele ser deficiente.

En tal sentido, el MSPAS debe realizar si conviene mantener centros asistenciales como centros de costo o hay que cambiar de estrategia.

Otras dificultades

Julio Valdés, exsecretario ejecutivo del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana (Comisca), considera que hay varios factores por los que la hubo dificultades para ejecutar los recursos destinados a la pandemia.

En principio, una limitante era la disponibilidad en el mercado de los insumos que se requerían. Además, los estados de todo el mundo no tenían capacidad de proyectar cuánto debían adquirir ya que era difícil medir la magnitud de la pandemia.

El salubrista considera que los hospitales temporales se deben continuar el otro año, ya que no se sabe cuál será el comportamiento de la pandemia. “La pandemia aún no la conocemos. Hablamos de segundas y terceras olas. No tenemos certeza de pacientes infectados que se vuelvan a reinfectar”, puntualiza el entrevistado.

Francisco Coma, viceministro de Hospitales, coincide con que los hospitales temporales deben continuar el próximo año y tener un presupuesto similar con el que arrancaron. De momento no está claro de dónde saldrán los recursos, aunque se espera que pueda ser de ingresos ordinarios, dijo el salubrista.