EDUCACIÓN VIAL

Multa por bloquear intersecciones de calles y avenidas: así funciona el proyecto Bahías antibloqueo de Emetra

Nuevas áreas señalizadas con tecnología de monitoreo comienzan a operar en puntos de alta carga vehicular para evitar bloqueos en cada intersección y mejorar la circulación.

El proyecto de la Municipalidad de Guatemala, denominado Bahías antibloqueo, consiste en la implementación de zonas de resguardo que, en una primera fase, buscan educar a los conductores y, posteriormente, sancionar a quienes obstruyan las intersecciones y generen congestionamiento vehicular en cruceros de alta circulación.

La medida es impulsada por la Entidad Metropolitana Reguladora de Transporte y Tránsito (Emetra) y consiste en delimitar áreas cebreadas antes del paso peatonal que no deben ocuparse si el espacio posterior está lleno.

El gerente de Emetra, Héctor Flores, explicó que el proyecto responde a una conducta recurrente: conductores que avanzan sin contar con espacio disponible en la siguiente vía y quedan atrapados en medio del cruce, bloqueando el paso transversal y peatonal.

Por su parte, el director de Comunicación de Emetra, Amílcar Montejo, detalló que la señalización incluye una gran “X” amarilla y un recuadro cebreado del tamaño aproximado de un vehículo.

“La idea es que los conductores no se crucen ni afecten la intersección, si el cajón está ocupado, no deben avanzar; si está vacío, pueden pasar”

Amílcar Montejo, Emetra

Héctor Flores, gerente de Emetra, presenta el proyecto Bahías antibloqueo, iniciativa que busca evitar que los conductores obstruyan intersecciones y mejorar la movilidad urbana. (Foto, Prensa Libre)
Héctor Flores, gerente de Emetra, presenta el proyecto Bahías antibloqueo, iniciativa que busca evitar que los conductores obstruyan intersecciones y mejorar la movilidad urbana. (Foto, Prensa Libre)

¿Cuál es el problema?

Montejo señaló que cuando una intersección se bloquea no solo se detiene el flujo inmediato, sino que se altera el ritmo de toda la ciudad. Añadió que esta situación ocurre con mayor frecuencia en cruceros amplios, donde algunos conductores perciben que pueden avanzar sin generar consecuencias.

Sin embargo, el conductor se queda detenido en medio del cruce cuando el semáforo cambia a rojo, impiden la circulación de la vía transversal y afectan también a peatones.

“Los conductores suelen obstruir calles y avenidas, especialmente en cruceros amplios o extensos, donde perciben que pueden cruzar sin causar problemas. Pero si, por decisión personal, alguien avanza cuando no debe y en la vía paralela circula un autobús con 100 o 150 personas, automáticamente su comportamiento afecta a toda la colectividad”.

Amilcar Montejo - Emetra

Cómo funcionarán las zonas de resguardo

Las zonas amarillas antibloqueo están delimitadas con pintura cebreada sobre el asfalto, trazada antes del paso peatonal. Esta marca establece un límite que no debe sobrepasarse si no existe espacio libre al otro lado de la intersección.

El funcionamiento es claro: aunque el semáforo esté en verde o amarillo, el conductor solo podrá avanzar si el espacio siguiente está completamente despejado. De lo contrario, deberá esperar antes del área marcada.

Funcionamiento del plan municipal que busca evitar que los conductores obstruyan las intersecciones. (video cortesía: Emetra)

El sistema se complementa con cámaras de detección de placas y monitoreo en tiempo real. Estas están conectadas a pantallas visibles en el lugar.

Los monitores mostrarán tres elementos principales:

  • Un aviso que indica si la bahía siguiente está disponible para avanzar.
  • La placa del vehículo que comete una infracción al invadir el área sin espacio libre.
  • La imagen captada del automóvil o motocicleta involucrada.

Según Montejo, esta tecnología tiene un efecto disuasivo inmediato, ya que el conductor puede visualizar la falta en el momento en que ocurre.

El proyecto Bahías antibloqueo constará de un sistema que muestra en pantalla si existe espacio disponible para avanzar, identifica la placa del infractor y proyecta la imagen del vehículo que invade la intersección sin contar con vía libre. (Foto, Prensa Libre: cortesía Emetra)
El proyecto Bahías antibloqueo constará de un sistema que muestra en pantalla si existe espacio disponible para avanzar, identifica la placa del infractor y proyecta la imagen del vehículo que invade la intersección sin contar con vía libre. (Foto, Prensa Libre: cortesía Emetra)

Fases de implementación y multa

El proyecto se ejecuta en dos etapas: fase educativa y fase sancionatoria.

Desde febrero se desarrolla un plan piloto con enfoque formativo, durante el cual el sistema opera sin aplicar sanciones económicas. Actualmente funciona una zona de resguardo, ubicado en la zona 4 de la Ciudad, que recopila datos sobre el comportamiento vial, mientras las pantallas se utilizan como advertencia pública para que los conductores se familiaricen con la dinámica del esquema y corrijan conductas indebidas.

De acuerdo con Amílcar Montejo, la fecha para concluir la etapa educativa aún no está definida; no obstante, confirmó que antes de finalizar el primer semestre del año comenzarán a imponerse sanciones a los infractores.

La multa será de Q300, conforme a los artículos 121 y 182, inciso 13, del Reglamento de Tránsito, para quienes bloqueen intersecciones al invadir el área señalizada sin contar con espacio disponible para avanzar.

Zonas donde se instalarán

En esta primera parte del proyecto, las zonas de resguardo antibloqueo se habilitarán en:

  • Zona 2 (un cruce)
  • Zona 4 (dos cruces)
  • Zona 5 (un cruce)
  • Zona 9 (tres cruces)
  • Zona 10 (cinco cruces)
  • Zona 13 (un cruce)

Las autoridades indicaron que estos puntos fueron priorizados por su alta carga vehicular y los constantes reportes ciudadanos sobre bloqueos en intersecciones; no obstante, precisaron que aún se encuentran en análisis las ubicaciones exactas donde se realizará la instalación.

Además, se prevé que para 2026 el proyecto alcance un total de 30 cruceros intervenidos, como parte de la ampliación del plan en distintos sectores de la ciudad.

Con esta estrategia, la comuna busca fortalecer la movilidad urbana, reducir tiempos de espera en semáforos y promover una cultura de respeto vial entre conductores y peatones.

ESCRITO POR:

Glenda Burrión

Periodista de Prensa Libre especializada en economía con más de 7 años de experiencia como correctora de textos y creación de contenido digital.