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¿Qué tan segura es el agua en Guatemala? Más del 70% de sistemas monitoreados presentan contaminación

La vigilancia del Ministerio de Salud a los sistemas de abastecimiento de agua establece que más de la mitad no son seguros. La mala calidad del recurso condiciona desnutrición en la población infantil.

El poso que distribuye agua a la gran mayoria de vecinos de cuyotenango se encuentra en mal estado, con tuberia vieja, sucia y oxidada, 

Foto: Oscar Vásquez Mijangos
21/02/2024

Según informe del Ministerio de Salud, el 68.95% de los sistemas de abastecimiento de agua en el país está contaminado con microorganismos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El 75.7% de los hogares en Guatemala tienen acceso a fuentes mejoradas de abastecimiento de agua, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2023. Esto significa que hay tubería dentro o fuera de las viviendas o acceso a un chorro público.

Pero tener agua no garantiza que sea segura para el consumo.

Hay 12 mil 777 sistemas de abastecimiento de agua distribuidos en los 22 departamentos del país. En el 2025, el Ministerio de Salud vigiló 6 mil 412 y encontró que más de la mitad no cumple con las normas de calidad.

Según el último boletín de Alerta temprana en inseguridad alimentaria y nutricional, la medición se hizo entre enero y diciembre del año pasado y concluyó que siete de cada 10 de los sistemas bajo monitoreo estaban contaminados con microorganismos, como coliformes totales —bacterias que se encuentran en el suelo—, coliformes fecales —presentes en el intestino y las heces de los animales de sangre caliente— y E. coli.

Oliverio Paau, director de Agua Potable, Saneamiento, Salud y Ambiente del Ministerio de Salud, señala que de los 12 mil 777 sistemas de abastecimiento que hay en el país, el 75% es autogestionado por comités de agua, organizaciones de la sociedad civil y Consejos Comunitarios de Desarrollo (Cocodes), que muchas veces no tienen la capacidad para implementar procesos de desinfección y cloración que permita llevar agua segura a los hogares.

Agua contaminada y hambre: una grave combinación

El informe Alerta temprana en inseguridad alimentaria y nutricional advierte los efectos del período de hambre estacional, cuando los hogares rurales agotan sus reservas de alimentos y se quedan con menos dinero para abastecerse. La niñez es la más golpeada en ese periodo.

La falta acceso a agua segura tiene una relación directa con la desnutrición en la niñez, pues consumir agua contaminada les pone en riesgo de contraer enfermedades diarreicas agudas que aumentan la pérdida de nutrientes.

“Uno de los factores que puede contribuir a empeorar un caso de desnutrición es un agua no tratada. Por eso, el tema del agua y el saneamiento es parte del abordaje integral de la malnutrición para reducir y mitigar el riesgo en los niños”, dice Paau.

El reporte del Ministerio de Salud, al 28 de marzo pasado, indica que Suchitepéquez es el departamento con mayor riesgo de presentar cuadros de desnutrición aguda en menores de cinco años, con una tasa de 65 casos por cada 10 mil niños.

La población en ese departamento tiene escasas probabilidades de consumir agua segura. De acuerdo con los reportes, existen 305 sistemas de abastecimiento, pero el Ministerio de Salud solo monitoreó 28. De estos, únicamente tres garantizaban un consumo seguro, mientras que los otros 25 estaban contaminados con microorganismos.

El Ministerio de Salud debe vigilar que el agua en los sistemas de abastecimiento sea apta para el consumo humano. A la vez, el Código de Salud (Decreto 90-97), en su artículo 79, establece que las municipalidades están obligadas a proveer agua potable a las comunidades. El Código Municipal, en el artículo 68, añade que esta debe suministrarse “debidamente clorada”.

En la práctica, no siempre se cumple. Los proyectos relacionados con el mejoramiento y ampliación de sistemas de agua potable en los departamentos son contados frente a los hallazgos del monitoreo de Salud. Suchitepéquez registra 20 proyectos en proceso y en ocho se prevé la perforación de pozos. La inversión asciende a Q38 millones 359 mil, según el portal de Transparencia de los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codede).

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La calidad del agua es más deficiente en Retalhuleu. En el departamento hay 153 sistemas de abastecimiento, de los cuales Salud evaluó 77 y únicamente tres arrojaron resultados satisfactorios; el 96.10% estaba contaminado.

En Retalhuleu, la desnutrición aguda también es una amenaza para los menores de cinco años. El reporte oficial lo ubica en la cuarta posición de los departamentos donde hay más niños en riesgo de presentar esta condición. La tasa alcanza 56.85 por cada 10 mil infantes.

Pese a que es el departamento con los sistemas de abastecimiento más contaminados, según Salud, para este año solo se tienen planificados 11 proyectos relacionados con mejoramiento, ampliación y construcción de sistemas de agua potable. Son trabajos que iniciaron en el 2025, por un monto de Q16 millones 884 mil.

Paau explica que cuando las mediciones de los sistemas de abastecimiento no son satisfactorias, al Ministerio de Salud le corresponde establecer medidas correctivas para que se cumpla con las normas técnicas de desinfección o tratamiento. Sin embargo, cuando los sistemas son gestionados por comités o Cocodes, las correcciones no son inmediatas, pues los costos corren a cargo de las comunidades. La salida más pronta es la educación sanitaria a través de los servicios de salud para que en los hogares hiervan o cloren el agua.

Agua contaminada limita cruzada nutricional

Las condiciones de la calidad del agua también fueron parte de la evaluación de la Gran Cruzada Nacional por la Nutrición (GCNN), plan que se implementó en el 2020-2024 para reducir la desnutrición crónica infantil y mejorar la salud y nutrición de la población vulnerable. Los hallazgos muestran la situación en 115 municipios priorizados donde se desarrolló la estrategia.

En el 70% de los hogares, el agua estaba contaminada con bacterias. En más del 90% se detectaron coliformes fecales —es decir, residuos asociados a materia fecal— y en más de un tercio se encontró E. coli, un microorganismo que puede provocar enfermedades intestinales.

Ante esta realidad, Paau señala que, como parte del Plan Nacional de la Vigilancia de la Calidad del Agua, el Ministerio de Salud busca incrementar el monitoreo del recurso y que el 75% de los sistemas de abastecimiento autogestionados por comités, organizaciones civiles y Cocodes pueda instalar un componente de desinfección para seguridad de la población.

ESCRITO POR:

Ana Lucía Ola

Periodista de Prensa Libre especializada en temas comunitarios, con énfasis en Salud y Educación, con 17 años de experiencia. Reconocida con el Premio de Prensa Libre en categoría Reportaje, en 2019. Premio de la UPANA por Informar a la población guatemalteca sobre la realidad en nutrición y desnutrición en el país, en 2019. Diplomado El periodismo en la era digital como agente y líder de la transformación digital impartido por el Tecnológico de Monterrey.