Corrupción de Odebrecht remecen América Latina

Los detalles presentados por la Justicia estadounidense sobre sobornos pagados por la brasileña Odebrecht sacudieron a toda la región por las nuevas implicaciones del caso.

La brasileña Odebrecht aceptó los cargos y pagará a tres países por borrar las acusaciones. (Foto Prensa Libre: EFE)
La brasileña Odebrecht aceptó los cargos y pagará a tres países por borrar las acusaciones. (Foto Prensa Libre: EFE)

Las revelaciones del Departamento de Justicia norteamericano en lo que calificó como su “mayor caso de corrupción” vinculado con una empresa extranjera cifraban en US$788 millones pagados por Odebrecht en 15 años a varios países.

Además de dar montos concretos, la Justicia estadounidense comunicó que Odebrecht y la petroquímica Braskem, la segunda empresa brasileña implicada en el “esquema de pago de sobornos”, se declaraban culpables y aceptaban pagar una multa de US$3 mil 500 millones de dólares ante las autoridades de Brasil, Suiza y Estados Unidos para eliminar los cargos.

“Odebrecht se arrepiente profundamente de su participación en las conductas que llevaron a este acuerdo”, señaló la propia empresa en un comunicado.

El caso está relacionado en Brasil con la investigación de una red corrupta en torno a la petrolera estatal Petrobras, en el caso conocido como “Lava Jato”. La Justicia brasileña investiga a decenas de políticos por haber recibido presuntamente sobornos de compañías como Odebrecht para facilitarles contratos con Petrobras.

Las acusaciones estadounidenses confirmaban el miércoles la sospecha de que se trataba además de una práctica generalizada en todo el continente, a través de un mecanismo institucionalizado de pagos ilícitos -“un departamento de sobornos”, lo llamó un fiscal norteamericano- para conseguir los contratos.

“Es una forma de hacer política y contratos”, dijo a la agencia dpa el analista de la Universidad Paulista de Sao Paulo Gustavo Cebré.

Al mismo tiempo, la admisión de culpas de Odebrecht implica una inculpación tácita contra los funcionarios acusados de corrupción en diez países latinoamericanos –Guatemala, Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, México, Panamá y República Dominicana-, además de Angola y Mozambique, consideró el analista.

El país más implicado en los presuntos pagos de la constructora es Venezuela, donde Odebrecht gastó US$98 millones entre 2006 y 2015 en “pagos corruptos a funcionarios gubernamentales”, según los documentos de la Justicia estadounidense.

En Colombia, el secretario de Transparencia, Camilo Enciso, anunció por su parte consecuencias después de que los documentos cifraran en US$11 millones los sobornos pagados por Odebrecht en ese país entre 2009 y 2014.

También en Perú, donde Odebrecht desembolsó supuestamente US$29 millones entre 2005 y 2014, el presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala, prometió el apoyo a “las instancias pertinentes” de la Justicia.

Se espera que los detalles de las revelaciones y sus consecuencias judiciales que algunos medios brasileños han calificado como la “delación del fin del mundo” se dé a conocer en los próximos meses.

“Todo será diferente en la política”, considera, optimista, el analista Gustavo Segré sobre el impacto que podrían tener las denuncias. El destape de la corrupción de Odebrecht representa para la región “un antes y un después en la forma de hacer contrataciones públicas”, agregó.