Evocan agonía de una maestra y piden juicio

Pedir ayuda para colocar un tambo de agua le costó la vida a la maestra Nyvia Aracelly Pérez, de 62 años, quien antes de morir fue golpeada y lanzada a un barranco supuestamente por guardias de seguridad asignados a vigilar la colonia donde vivía.

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La maestra Nyvia Aracelly Pérez, a la derecha, junto a su esposo e hijos.(Foto Prensa Libre: Álbum familia Pérez)
La maestra Nyvia Aracelly Pérez, a la derecha, junto a su esposo e hijos.(Foto Prensa Libre: Álbum familia Pérez)

Un mes después de que se cumplió el año del crimen y dos antes de llevarse a cabo la audiencia de apertura a juicio, la familia recuerda su agonía y exige justicia pronta.

Además, ahora se sabe por informes del Instituto Nacional de Ciencias Forenses que la víctima estuvo con vida más de 48 horas, y luego falleció por una hemorragia cerebral y varias fracturas en el cráneo.

Han pasado 13 meses; sin embargo, para los familiares las escenas —revividas en el Ministerio Público— están frescas como el día en que desapareció de su casa, ubicada en el sector 1, residencia 22, Jardines de San Cristóbal, zona 8 de Mixco.

Prensa Libre tuvo acceso al expediente MP008-2014-11194, que registra el caso. En la investigación se encuentra el informe forense que revela que ella no murió el 18 de octubre del 2014, cuando fue lanzada por los agentes en el kilómetro 15.5, Ciudad Satélite, Mixco.

Agonía

El documento establece que estuvo viva con fracturas y golpes causados por la caída, luego de que dos de los cinco agentes señalados en el proceso penal la lanzaran.

“Las causas del deceso fueron heridas contundentes en el cráneo… Se estima que murió después de las 48 a 62 horas de que fue lanzada”, establece el informe.


El documento también indica que tenía ausencia parcial del cuero cabelludo, fracturas en la clavícula y que el cuerpo fue encontrado en estado de esqueletización, ya que el cadáver fue localizado el 23 de ese mes —cinco días después del hecho—.

Asimismo, los restos fueron hallados en posición de decúbito dorsal con amarres en las muñecas de las manos y cuello.

Ese reporte es una de varias pruebas que la Fiscalía presentará el próximo 16 de enero en el Juzgado Pluripersonal de Primera Instancia, lo cual ocurriría 11 meses después de haberse reprogramado por diversos factores —10 de febrero del 2015—.

Hechos

El 18 de octubre del 2014, ella regresaba de hacer diligencias cuando, a eso de las 18 horas, pidió ayuda por teléfono al agente de la garita.

A pesar de que el policía Sergio Castañeda se negó, sin reportarlo entró en la vivienda de la profesora; pero no llegó a colocar el tambo de agua, sino a robar dinero en efectivo y varias pertenencias.

Antes del robo, Castañeda golpeó a la profesora, le amarró las manos y tapó la boca, y con ayuda de otro de los agentes —Josué Blanco González— la cargaron para meterla en el baúl del vehículo propiedad de la víctima, y después la abandonaron en un barranco cercano a la ruta Interamericana.

Un día después, Castañeda llegó a su casa en el vehículo robado, buscó a unos amigos y a su conviviente, y fueron a comer pizza y tomar cervezas. Horas después, abandonó el carro por problemas mecánicos.

El 23 de octubre regresaron al barranco los dos agentes mencionados a buscar un documento, pero fueron capturados por la Policía, que estaba en alerta. Crisantos Coc, Mario Alberto Mez Toc y César Alonzo Pérez son los otros tres señalados.