Guatemalteco fue detenido en Estados Unidos por su aspecto y porque hablaba español

Un abogado y una organización de defensa de libertades civiles deploran que la autoridad migratoria use el perfil racial contra las personas y, más aún, que lo admitan en documentos judiciales.

Los agentes siguieron al connacional a este establecimiento y luego lo capturaron. (Imagen: Google Earth)
Los agentes siguieron al connacional a este establecimiento y luego lo capturaron. (Imagen: Google Earth)

La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos siguió los pasos de un guatemalteco indocumentado en una tienda y lo capturó, basada por el aspecto centroamericano y porque hablaba español.

El arresto fue la noche del 19 de septiembre último en una tienda de artículos de segunda mano en la ciudad de Bangor, Maine, a 160 kilómetros de la frontera canadiense más cercana, informó el medio local 13WGME.

Su nombre es Mateo Carmelo-Bartolo, de 31 años, quien en ese momento estaba acompañado de su esposa, un hermano, una cuñada y dos hijos, todos de Guatemala, quienes no fueron detenidos porque argumentaron que tenían programada audiencia en una corte de migración.

El connacional ya había sido deportado en 2007 y 2010, y dijo a los agentes que ingresó nuevamente en 2013 para mantener a su esposa, según una declaración de Matthew McLellan, miembro de la Patrulla Fronteriza.

La detención ha activado las alertas de abogados y organizaciones civiles estadounidenses, no porque los agentes estén basándose en la raza y el lenguaje, sino porque lo admiten en los documentos judiciales.

De acuerdo con 13WGME, la declaración de McLellan habla explícitamente sobre la apariencia centroamericana y los diálogos en español, por lo cual se acercaron a Carmelo-Bartolo y sus familiares, a pesar de que la Corte Suprema dictaminó que las autoridades migratorias no pueden atacar a las personas únicamente por su apariencia racial.

“No es sorprendente que dependan de la raza. “Es algo sorprendente que admitan depender de la raza”, opinó a 13WGME Kevin Johnson, un experto en leyes de inmigración y decano de la Facultad de Derecho Davis de la Universidad de California”.

Emma Bond, abogada de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) del estado de Maine, dijo al mismo medio: “Es escalofriante escuchar que las agencias federales de aplicación de la ley admitan abiertamente que se acercan a las personas por el color de su piel o el idioma que están hablando”.

“Eso es un perfil racial y la gente no debería tener que vivir con el temor de que las fuerzas del orden se dirijan a ellos y a sus familias”, agregó.

Michael McCarthy, portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Nueva Inglaterra, se basó en la política de la agencia de no comentar sobre litigios pendientes para negar si hubo otros motivos para detener a la familia de Carmelo-Bartolo y su familia.

Jonhson analizó que Carmelo-Bartolo podría presentar una moción para que el tribunal no tome en cuenta cualquier interrogatorio resultante de que los agentes utilizaron la raza como un motivo para el arresto.