Migrantes enfermos llegaron a EE. UU. para salvar sus vidas, pero ahora podrían ser deportados

Varios migrantes con afecciones graves que buscaron llegar a EE. UU. para salvar sus vidas, entre ellos la guatemalteca María Isabel Bueso, tienen temor de ser deportados después de que Donald Trump puso fin a un programa que los admitía para que fueran tratados en ese país.

La guatemalteca María Isabel Bueso, al igual que cientos de pacientes, podrían perder la atención médica que reciben en EE. UU. (Foto: captura de YouTube/
SoulPancake)
La guatemalteca María Isabel Bueso, al igual que cientos de pacientes, podrían perder la atención médica que reciben en EE. UU. (Foto: captura de YouTube/ SoulPancake)

De acuerdo con una publicación de The New York Times, Bueso llegó a los 7 años a EE. UU. invitada por médicos para tratarse una extraña enfermedad que la tenía condenada a una muerte temprana; sin embargo, encontró alivio a sus dolencias y ahora está siendo tratada en ese país, aunque tiene paralizada la mitad de su cuerpo.

 

Pero la inquietud y desesperanza se apoderaron de ella ahora a sus 24 años, porque recibió una notificación migratoria que le indica que debe abandonar el país en 33 días, “una orden descrita por su médico, abogado y madre como equivalente e una ‘sentencia de muerte'”, dice el Times. 

Sin ningún anuncio previo, el gobierno de EE. UU. eliminó el programa que, como a la guatemalteca, les proveía de un tratamiento y medicación estables a cientos de personas extranjeras que buscaron el alivio en ese país.

“El cambio de política es el último de una serie de medidas de la administración Trump para revocar o modificar procedimientos que han permitido que ciertos inmigrantes permanezcan en los Estados Unidos por razones humanitarias. Además de aquellos con afecciones médicas graves, incluyeron víctimas de delitos que han ayudado a las fuerzas del orden público con investigaciones y cuidadores de niños enfermos o familiares”, denuncia el Times. 

Los encargados del programa llamado de Acción Diferida han dado cuenta de que cada año reciben al menos mil solicitudes de personas desamparadas en sus países para poder aplicar.

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El programa ahora pasará a manos de el servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el mismo que tiene a su cargo ejecutar las expulsiones del país. Pero, según el Times, encargados del mismo ICE han expresado que esa unidad no tiene capacidad para asumir el rol.

“Entre otros que podrían verse obligados a abandonar el país están los niños que reciben tratamiento por anemia falciforme, cáncer y otras enfermedades”, advierte el artículo.

La guatemalteca Bueso es una reconocida promotora para pacientes que necesitaban de ese programa; sin embargo, ahora ella dice estar desesperada. 

“Detener esta terapia acortará drásticamente su vida”, explica Paul Harmatz, gastroenterólogo pediátrico que ha estado tratando a la guatemalteca desde el 2003 en el Hospital de Niños Benioff UCSF en Oakland, California, citada por el Times. 

“El programa había tenido problemas para encontrar pacientes, y sin la participación de la Sra. Bueso, dijo Harmatz, no habría tenido lugar”, enfatiza.

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Benito Carlos Del Toro Hace 3 meses

Mientras tanto Jimmy y Giammattei
solo pueden pensar en que pajas se inventar para poder ratificar el acuerdo de tercer pais seguro