Guatemala
Estudiantes presentan documentos emitidos en 2026 que contradicen la versión de la Usac sobre sus registros
Los estudiantes aseguran que sus expedientes estaban activos hasta hace pocos días y exponen documentos oficiales para respaldarlo.
Captura de pantalla de la plataforma de Registro y Estadística de la Usac que muestra el mensaje de error al intentar ingresar con el carné y la contraseña de un estudiante afectado por la desaparición de registros académicos.(Foto Prensa Libre: sitio web Registro y Estadística)
La explicación que la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) dio sobre la desaparición de registros académicos de estudiantes abrió nuevos cuestionamientos entre los afectados, quienes aseguran que hasta hace pocos días sus expedientes estaban disponibles en el sistema y cuentan con certificaciones, constancias de inscripción y otros documentos emitidos durante el 2025 y el 2026.
Luego de que diversos medios publicaran las denuncias de estudiantes que aseguran haber perdido el acceso a sus registros académicos, la Usac difundió el 21 de julio un video en el que atribuyó la situación a la sustracción de expedientes físicos durante la toma del campus central entre el 2022 y el 2023.
Según la universidad, la desaparición de esos archivos físicos provocó la "congelación" de los registros digitales, debido a que no fue posible determinar el alcance de la información afectada.
"Derivado de la toma de instalaciones del campus central universitario durante el año 2022 y 2023, fueron sustraídos expedientes estudiantiles físicos (…) lo cual ocasionó la congelación del registro académico de los sistemas digitales", indicó la institución.
Como parte de las acciones, la Usac habilitó desde el 22 de julio una ventanilla especial para revisar individualmente los expedientes de los estudiantes afectados.
Casos posteriores a la toma
Sin embargo, la explicación de la universidad no coincide con la situación de algunos estudiantes cuyos registros fueron generados varios años después de la toma del campus.
Uno de ellos es Ángel, estudiante de la Escuela de Ciencias de la Comunicación, quien comenzó sus estudios en el 2025 y posee un carné correspondiente a ese año.
Según la documentación a la que tuvo acceso Prensa Libre, el Departamento de Control Académico de esa unidad le extendió el 17 de julio del 2026 una certificación en la que consta que cursa la carrera de Periodismo Profesional, tiene 13 cursos aprobados y un promedio superior a los 70 puntos.
Además, conserva las constancias oficiales de inscripción correspondientes a los ciclos del 2025 y del 2026, emitidas por la propia universidad, documentos que también aparecían en la plataforma digital de Registro y Estadística hasta hace pocos días.

Ahora, al intentar ingresar al sistema, únicamente recibe el mensaje: "Estas credenciales no coinciden con nuestros registros". Además, se indica que no existe un correo electrónico asociado a su usuario y se le remite a las ventanillas del Departamento de Registro y Estadística.

No es un caso aislado
La situación se repite con otros estudiantes.
Lucía, otra estudiante afectada, obtuvo una certificación de cursos emitida el 21 de julio del 2026, con 28 cursos aprobados y promedio de 70.54 puntos. Ella cursa de manera simultánea la carrera de Historia, y también cuenta con el documento de aprobación por 29 cursos emitida a los 15 días de julio recién pasado.

Mientras tanto, Camila, estudiante de la Facultad de Arquitectura, recibió el 17 de julio una certificación oficial que acredita 43 asignaturas aprobadas y un promedio de 83 puntos. También conserva sus constancias de inscripción correspondientes a los ciclos del 2025 y del 2026.
Su caso añade otro elemento que contrasta con la explicación institucional.

Hace apenas cuatro meses, el 11 de marzo del 2026, fue elegida representante estudiantil de la Facultad de Arquitectura ante el Consejo Superior Universitario (CSU) para el período 2026-2028, según consta en un acta oficial de esa unidad académica. De acuerdo con ese documento, obtuvo 183 votos en una segunda jornada electoral en la que participaron 290 estudiantes.
Otro caso es el de Andrés, estudiante de Ingeniería, quien conserva su constancia oficial de inscripción correspondiente al ciclo lectivo 2026, emitida por la misma Usac. El documento evidencia que su registro académico se encontraba vigente durante este año, antes de que reportara problemas para acceder a la plataforma de Registro y Estadística.

Los expedientes y documentos revisados por Prensa Libre muestran que, hasta fechas recientes, los estudiantes contaban con registros académicos vigentes y eran reconocidos institucionalmente por distintas dependencias de la universidad.
Más estudiantes buscan respuestas
Los primeros estudiantes comenzaron a acudir al Departamento de Registro y Estadística el pasado 17 de julio para verificar su situación.
Ese día se presentaron tres estudiantes de la Facultad Derecho. Posteriormente acudieron estudiantes de Ciencias de la Comunicación, así como tres provenientes de Quetzaltenango y otros afectados que, por temor a represalias, solicitaron mantener en reserva su identidad.
Hasta este miércoles, el grupo que ha acudido personalmente a Registro y Estadística asciende a 12 estudiantes, quienes buscan conocer qué ocurrió con sus expedientes y solicitar la restitución de sus registros académicos.
Mientras tanto, el abogado Percy Méndez, quien acompaña a varios de los afectados, explicó que los estudiantes presentan memoriales individuales para solicitar la restitución de sus expedientes, aunque algunos han decidido no hacerlo por temor. Indicó que la universidad dispone de un plazo administrativo que puede extenderse hasta 30 días hábiles para responder, situación que calificó como especialmente grave para quienes están próximos a concluir sus estudios.
Además, responsabilizó directamente al rector Walter Mazariegos y a las autoridades universitarias, al afirmar que "gozan de total impunidad", lo que, según él, les ha permitido eliminar registros académicos y vulnerar los derechos de los estudiantes sin enfrentar consecuencias.
Méndez advierte que, mientras no exista una respuesta institucional, persiste la incertidumbre sobre el alcance de las afectaciones.
