Falta de voluntad política frena la ley de los puertos en Guatemala

Desde hace dos años la iniciativa 5545, la Ley Reguladora del Sistema Portuario Nacional, está esperando para su aprobación en el Congreso, a la fecha el proyecto no ha caminado ni siquiera para su primera lectura.

Las últimas sesiones de Pleno se han caracterizado por retrasos e inasistencias. Fotografía: Congreso.
Las últimas sesiones de Pleno se han caracterizado por retrasos e inasistencias. Fotografía: Congreso.

La renovación de la Corte de Constitucionalidad (CC), la prolongada elección de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y hasta la interpelación al ministro de Gobernación se convierten en excusas para que diputados evadan su responsabilidad por la no aprobación del paquete de reactivación económica, que ellos mismos afirman es vital para mitigar los efectos financieros de la pandemia.

Entre esas normativas se encuentra la 5545, que contempla la creación de la Comisión Portuaria Nacional (CPN) que tiene entre sus funciones normar, supervisar la ley y demás reglamentos y disposiciones aplicables sobre los servicios portuarios.

Dicha iniciativa figuró en el orden del día de las primeras sesiones plenarias del año, pero como ha ocurrido con otros temas en el Legislativo simplemente ya no entró a discusión y la normativa volvió a pasar inadvertida esperando nueva fecha para su primera lectura.

Pero la reciente evaluación que hará la Guardia Costera de los Estados Unidos en los puertos de Guatemala hace que algunos congresistas recuerden la necesidad de aprobar el proyecto, que cuenta con un dictamen favorable con modificaciones desde el cuatro de diciembre de 2019.

Seguir prologando esta iniciativa hace que Guatemala corra peligro de ser incluido en una lista negra de naciones que no cumplen con normas internacionales de seguridad marítima, según el diputado Rodolfo Neutze, presidente de la Comisión de Economía, ya solicitó una reunión con representantes de la Guardia Costera para conocer de qué manera puede ayudar el Congreso.

“Los pequeños agricultores que venden verduras a Estados Unidos saldrían afectados, los bananeros, los cafetaleros, los uleros, las maquilas; aquí nos afecta a todos, no podemos pedir una reactivación económica si ponemos en riesgo la poca exportación que tenemos. Yo me tomaré de tarea convencer a los diputados de la urgencia de esta iniciativa, es una propuesta que no es capricho de Estados Unidos, sino garantizar que Guatemala esté dentro del concierto de las nacionales y cumpla con los requisitos mínimos de control portuario”, señaló.

Pesa el desinterés

El no contar con reglas claras en materia marítima podría complicar los tratos comerciales que nuestro país tiene con su principal socio, Estados Unidos, debido a que estar al margen de los estándares de seguridad internacional retrasaría cualquier mercadería que salga de Guatemala, lo que se traduce a gastos y pérdidas.

Pero el no aprobar esta iniciativa difícilmente obedezca a ignorancia o desconocimiento a esas repercusiones, según la diputada Karina Paz, quien fue presidenta de la Comisión de Integración Regional cuando la iniciativa 5545 recibió dictamen.

“Hay varios puertos en este país donde las personas pueden entrar libremente a pie, en sus vehículos, hay ciertos estándares de seguridad internacional que no se cumplen, es muy preocupante porque llegan a converger muchos de los crímenes que existen en el país; tráfico de personas, drogas, armas, contrabando. A inicios de año la iniciativa fue agendada dos veces para su primera lectura, pero como que se pierde el interés, no sé si sea por ignorancia o simplemente hay grupos muy fuertes en los puertos que no quieren que cambie la realidad en los mismos puertos”, advirtió.

Este mismo problema lo percibe el actual presidente de esa mesa de trabajo, el congresista Luis Pineda, quien asegura que aunque intenten impulsar su aprobación difícilmente serán escuchados por la alianza oficialista, que en los últimos meses ha operado como una aplanadora política.

“Se debe a falta de voluntad política, definitivamente en el Congreso de la República cuando un tema no avanza, no se incluye en las órdenes del día o cuando un tema está pero luego se presentan mociones se demuestra que hay una falta de voluntad política, seguramente han de haber algunas cuestiones de empresas que se desarrollan en el tema portuario, es lamentable porque esto vendría a fortalecer en la reactivación económica”, indicó.

Lea también: “Cuánto dinero y en qué gastará el Ministerio de Cultura para celebrar el Bicentenario”.  

Falta evaluación y discusión

No todos los diputados apoyan la iniciativa con los ojos cerrados, por el contrario, el diputado Gustavo Rodríguez Azpuru, de bloque Humanista, considera que la propuesta debe de regresar a comisión porque existen algunos aspectos que la propuesta no contempla, lo que le vendría a restar competitividad en la práctica.

“No queda en esta iniciativa que podamos tener una escuela naval, no solo en el pacifico sino también en el caribe, en Izabal, creo que podemos trabajar en el tema porque hay grandes oportunidades de empleo; todo tiene que ver, desde barcos, puertos, autoridades, pero si tenemos que coordinar con una especie de superintendencia o autoridad marítima”, sugirió.

Por su parte Armando Castillo, tercer vicepresidente del Congreso, admitió que no se ha podido seguir agendando esa propuesta, y muchas más en materia económica,  por tareas obligatorias que mantienen al Pleno estancado, como la elección de Cortes y la interpelación.

Castillo añadió que está sugerencia si merece ser estudiada, y de ser positiva podría figurar entre las prioridades del siguiente periodo de sesiones ordinarias.

“En un momento donde estamos hablando de reactivación económica es necesario estar ordenados de acuerdo a las normas internacionales, me parece que en esa línea va esta iniciativa, obviamente hay que revisarla, hay que ver si realmente soluciona estos problemas y no crea entes que sean infuncionales, que vengan realmente a generar más burocracia en las actividades que deben ser lo más agiles, recordemos que se trata de ingreso y egreso de productos que muchas veces son perecederos y que tienen tiempos perentorios de entregas”, puntualizó.