Sputnik V: persisten dudas por contrato y llegada de vacunas, mientras el Gobierno asegura que no fue “estafado”

El Gobierno asegura que no ha sido estafado en la compra de la vacuna Sputnik V, pero expertos opinan que la credibilidad de las autoridades se ha visto dañada.

El gobierno aún no tiene fecha precisa para la llegada de las primeras dosis de la vacuna Sputnik V. (Foto Prensa Libre: Efe)
El gobierno aún no tiene fecha precisa para la llegada de las primeras dosis de la vacuna Sputnik V. (Foto Prensa Libre: Efe)

Desde el 5 de abril Guatemala desembolsó Q614.5 millones al gobierno de Rusia para la compra de 8 millones de dosis de la vacuna Sputnik V. Sin embargo, hasta el momento el Ejecutivo aún no precisa la fecha en que vendrán al país la vacuna.

La incertidumbre sobre la adquisición de la vacuna incrementó luego de que un medio local publicara que el pago de las dosis de Sputnik V se había hecho a través de un intermediario, quien era desconocido por la casa productora de Sputnik.

Ante la publicación, el Gobierno publicó un comunicado indicando que el contrato se celebró con el Fondo de Inversión Directo de Rusia (RDIF, por sus siglas en inglés) y el pago se hizo a la compañía Limited Liability Company Human Vaccine, una agencia de inversión del gobierno ruso, según dice el comunicado.

“Los fondos fueron transferidos por el Ministerio de Salud Pública y su recepción fue confirmada en Rusia el 6 de abril de 2021”, aseguró el Ejecutivo

Las autoridades informaron que el RDIF se creó en 2011, bajo el liderazgo del presidente y primer ministro de Rusia, Vladimir Putín, para promover la inversión extranjera en Rusia.

Dudas

Otro de los cuestionamientos al MSPAS se da por el hecho que el contrato se firmó con Human Vaccine, a través de uno de sus directivos, Alexander Chistyakov. En Argentina, por ejemplo, los congresistas cuestionaron que esta era una firma de responsabilidad limitada, sin empleados declarados ni antecedentes comerciales, y que Chistyakov no tiene experiencia en el sector sanitario.

“El señor Alexander Chistyakov es uno de los altos directivos de RDIF y director general de la filial Limited Liability Company Human Vaccine que pertenece al Fondo Ruso de Inversión y firma el acuerdo de suministro como representante de la entidad jurídica autorizada por el RDIF para vender la vacuna Sputnik V a nivel mundial,” puntualiza el comunicado.

“El Gobierno de Guatemala no ha sido estafado”, aseguraron las autoridades en el comunicado. “La demora en la llegada de la vacuna a Guatemala responde a factores de fuerza mayor logísticos y de fabricación ocasionados por la alta demanda mundial que escapa de las manos, tanto del proveedor como del Gobierno de Guatemala. El proveedor reconoce la responsabilidad del atraso en el envío”, dice el Ejecutivo.

Asimismo, el Gobierno comunicó que el 29 de abril el presidente Alejandro Giammattei se comunicó por la vía diplomática con su homólogo ruso, el presidente Vladimir Putin, “para solicitar sus buenos oficios e intervención para agilizar el envío de las vacunas a Guatemala”.

Más certeza

Expertos en la salud considera que el Gobierno debe comunicar de forma clara a la población la fecha en la que llegará la vacuna y las razones por las que ha demorado en llegar al país.

Karin Slowing, experta en salud pública, considera que la falta de una buena comunicación por parte del Gobierno puede afectar la confianza que la población tenga para vacunarse. “Todo afecta la credibilidad. Si la gente no confía en la institución, difícilmente se va a vacunar”, dice la entrevistada.

Slowing comenta que las autoridades deben ser más agiles para aclarar los cuestionamientos que se le hacen.

“Puede que los rumores en torno a la adquisición no sean ciertos, pero la incapacidad del Ministerio de Salud para dar explicaciones afecta los procesos y la confianza que se pueda tener en la vacuna”, afirma.

A su criterio, las autoridades debieran explicar qué actores estuvieron a cargo de la negociación, la fase en la que se encuentra el contrato y cualquier duda que surja al respecto.

Por su parte, Julio Valdés, ex viceministro técnico de Salud y exsecretario ejecutivo del Consejo de Ministros de Centroamérica, opina que hay un contexto de ansiedad entre la población.

“Las personas quieren tener la vacuna, eso es lógico. Hay una demanda para que el Estado cumpla con la función que le corresponde y la respuesta no es oportuna. Esto repercute en una falta de credibilidad ante la vacuna, que en este momento es una medida de salud pública”, dice Valdés.

Valdés agrega que en la vacunación genera mucho interés, pero en redes sociales y en otros espacios hay mucha desinformación. Ante esto, el ministerio de Salud Pública y la academia deben cumplir con su rol de informar de forma clara y oportuna a la ciudadanía.