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El día en que Pompeya fue enterrada con sus habitantes

Un día como hoy 24 de agosto del año 79 d.C. una dantesca erupción del monte Vesubio destruyó la ciudad de Pompeya. 

Pintura que recrea la destrucción de Pompeya. El último día de Pompeya de Karl Pavlovic Bryulov (1798-1877). (Foto: Hemeroteca PL)

Pintura que recrea la destrucción de Pompeya. El último día de Pompeya de Karl Pavlovic Bryulov (1798-1877). (Foto: Hemeroteca PL)

El Vesubio, un monte de casi mil 300 metros de altura, es considerado uno de los volcanes más peligrosos e impredecibles de Europa, conocido tristemente por una de las erupciones más dramáticas de la historia, que destruyó la ciudad de Pompeya en el siglo I.

El coloso, que se levanta en la bahía de Nápoles, en Italia, es el único volcán activo de tierra firme del continente europeo que ha tenido erupciones en los últimos cien años.

La montaña comenzó a formarse hace 25 mil años, y geológicamente ha variado de actividad volcánica a través de su historia.

Pese a su furia dormida, una cantidad considerable de poblados, habitados por más de medio millón de personas, yacen a su alrededor.

Su erupción más famosa se produjo el 24 de agosto del año 79 d. C., en pleno auge de la civilización romana.

La violenta y rápida erupción sepultó las ciudades romanas de Pompeya y Herculano, lo que permitió conservarlas intactas hasta que se redescubrieron en el siglo XVIII.


Infortunio para Pompeya

A la una de la tarde de ese infortunado día, el coloso produjo una explosión cien veces más potente que la de la bomba atómica, lanzada en 1945 sobre Hiroshima, en Japón.

La parte más alta del Vesubio voló por los aires, y comenzó la emisión de gases, polvo y cenizas a la atmósfera. Se calcula que la nube alcanzó entonces más de 30 km de altura.

La mayoría de los pompeyanos murieron asfixiados por los gases, mientras la ciudad quedó enterrada bajo 20 metros de piedra pómez, cenizas y lava volcánica, así como otras poblaciones situadas hasta a 25 km de distancia del volcán. En Herculano, solo se han encontrado unos 300 esqueletos.


En Pompeya, las cosas sucedieron de otro modo: perdieron la vida unas dos mil personas.  En la última erupción fuerte, en 1944, fallecieron 26 personas, mientras que en otra explosión, en el siglo XVII, murieron unas cuatro mil.

En la actualidad, el Vesubio se encuentra en calma, y es posible que pasen algunos siglos antes de que vuelva a entrar en erupción. No obstante, una y otra vez, expertos italianos advierten sobre la amenaza de una fuerte erupción de la “montaña de fuego que dormita”, que podría afectar a la gran densidad de población humana alrededor de la montaña.

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