Internacional
Deudas de hasta US$1 millón: Así funcionan las sanciones por evadir una orden de deportación
El Departamento de Seguridad Nacional impondrá sanciones a ciertas personas con órdenes finales de deportación que no abandonaron Estados Unidos dentro del plazo exigido.
Los agentes de Seguridad Nacional están bajo control federal y ayudan a prevenir el delito en los Estados Unidos. (Foto Prensa Libre: EFE)
El martes 31 de marzo, una madre inmigrante recibió una carta del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés), en la que la agencia del Gobierno responsable de la seguridad ciudadana le notificó una deuda superior a US$1 millón (Q7 millones), vinculada a una antigua orden de deportación.
Conforme a lo expuesto durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense Univisión, a partir de ese día, la inmigrante asegura que sale a trabajar sin saber si volverá a su hogar, debido a que teme por sus bienes y piensa constantemente en el futuro de sus dos hijos, quienes aún estudian en el colegio y todavía no trabajan.
“Lo que me preocupa son mis hijos. Los dos están estudiando y todavía no tienen un trabajo que les permita trabajar tiempo completo”, contó la mujer, que prefirió mantenerse en el anonimato. Sin embargo, reveló que el origen de este problema se remonta a mayo del 2008, cuando intentó regularizar su situación migratoria en EE. UU.
Según su relato, la mujer recibió ayuda legal y consiguió su permiso de trabajo por un año. No obstante, al intentar renovar su proceso, un juez negó su solicitud de asilo y le otorgó una salida voluntaria, que permite a extranjeros salir de EE. UU. sin una orden de deportación formal, evitando penalidades y facilitando un posible regreso legal.
Multas tras la orden de deportación
Debido a que la mujer no salió en el plazo establecido, la salida voluntaria se convirtió en una orden de deportación, una resolución formal de un juez de inmigración que ordena la expulsión de una persona de Estados Unidos por no tener estatus legal o violar leyes migratorias. “Durante años no volví a saber nada de mi expediente”, agregó.
Por lo tanto, fue hasta el martes 31 de marzo cuando se enteró de que la orden migratoria del 2008 le había acumulado una deuda que superaba el US$1 millón y, aunque sorprendió a la inmigrante, el monto no tomó por sorpresa a los especialistas, ya que la ley federal permite imponer sanciones por incumplir una salida ordenada por el DHS.
En febrero del 2026, el Departamento de Seguridad Nacional informó que impondría sanciones civiles de hasta US$998 (Q7 mil 625) por día, según el tipo de caso, a ciertas personas con órdenes finales de remoción que no abandonaron Estados Unidos dentro del plazo exigido por la ley. Por esa razón, la deuda puede crecer con rapidez.
La proyección de la cadena de televisión estadounidense Univisión ilustra el impacto de estas sanciones, debido a que US$998 diarios equivalen a US$364 mil 270 (Q2 millones 783 mil) en un año calendario, de manera que, según el DHS, estas multas fueron emitidas a más de 10 mil personas desde que se implementó la nueva modalidad.
Notificaciones de intención de multa
El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos emitió más de 9 mil notificaciones de intención de multa por casi US$3 mil millones, por lo que las autoridades federales señalaron que, aunque las cifras se acercaban a los 10 mil avisos, no todas equivalían a sanciones definitivas, debido a que pueden ser impugnadas.
De acuerdo con la abogada de inmigración Bethania María, en la práctica, una deuda federal puede terminar en procesos de cobro mucho más agresivos, como reportes crediticios, embargos futuros, gravámenes o la interceptación de reembolsos fiscales, dependiendo del caso y del procedimiento seguido por las autoridades de EE. UU.
Asimismo, la jurista explicó que, aunque muchas personas creen que si pagan la multa desaparece la orden de deportación, no es así: “Aunque paguen la deuda no se va la deportación”, concluyó, de manera que se trata de dos procesos distintos: uno financiero y otro migratorio, que seguirán al individuo hasta que cumpla ambas sanciones.

