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Dos hombres y una identidad: Guatemalteco en Misuri se declara culpable de robo de identidad

Los vecinos del guatemalteco lo describieron como un hombre profundamente arraigado en Misuri, mientras que su jefe destacó su ética laboral y su pastor expresó su disposición a pagar la fianza.

Romeo Pérez-Bravo Dan Kluver Misuri

El estadounidense Dan Kluver y el guatemalteco Romeo Pérez-Bravo. (Foto Prensa Libre: The New York Times)

Durante la tarde del pasado miércoles 28 de enero, el ciudadano guatemalteco Romeo Pérez-Bravo, de 43 años, quien era residente en el condado de Buchanan, Misuri, se declaró culpable de haber utilizado la identidad de un individuo estadounidense durante más de una década para residir y trabajar en el territorio de los Estados Unidos.

El ciudadano guatemalteco Romeo Pérez-Bravo se declaró culpable frente a un tribunal federal de Misuri, ante el juez de distrito Greg Kays. En la audiencia, también admitió el robo de identidad con agravantes del ciudadano estadounidense Dan Kluver y el reingreso ilegal a Estados Unidos tras una condena previa por un delito grave.

Los fiscales afirmaron que Romeo comenzó a usar el nombre y el número de Seguro Social de Dan Kluver, un ciudadano estadounidense residente de Minnesota, desde febrero del 2009, lo que le permitió obtener empleo y documentos estatales bajo esa identidad en varios negocios durante casi 17 años, pese a ser una persona sin estatus.

Sin embargo, el robo de identidad salió a la luz en marzo del 2025, después de que la víctima comenzó a recibir notificaciones del Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés), la agencia encargada de la recaudación y del cumplimiento de las leyes, por impuestos no pagados relacionados con ingresos que no le correspondían.

Posible condena del guatemalteco

Los registros judiciales de los Estados Unidos indican que Romeo Pérez‑Bravo utilizó la identidad robada de Dan Kluver para obtener varias tarjetas de identificación emitidas por el estado de Misuri, a pesar de que es un ciudadano guatemalteco sin permiso legal para ingresar, permanecer ni trabajar en el territorio estadounidense.

De acuerdo con el periódico estadounidense The New York Times, el ciudadano guatemalteco Romeo Pérez‑Bravo ha sido deportado al menos tres veces de los Estados Unidos, incluida una tras una condena por delito grave. Esto se debe a que, bajo la ley federal, el connacional enfrenta una sentencia obligatoria de dos años de prisión.

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Adicionalmente, el ciudadano guatemalteco enfrenta una posible condena de hasta diez años por reingreso ilegal y por robo de identidad agravado. A su vez, conforme a lo expuesto por las autoridades estadounidenses, estas penas deben cumplirse de forma consecutiva, lo que resultaría en un total de doce años de cárcel en Estados Unidos.

Ante esta situación, se programará una audiencia de sentencia una vez finalizada la investigación previa correspondiente. No obstante, según la estación de televisión KCTV5, de Kansas City, de ser declarado culpable, Romeo podría enfrentar otros 7 años de prisión por los delitos, aunque no se ha publicado más información al respecto.

¿Ambos pagaron el precio?

Antes del arresto de Pérez‑Bravo, Kluver enviaba al IRS casi US$150 (Q1 mil 155) al mes para intentar saldar una deuda que no le correspondía. Incluso fue mencionado en una demanda por homicidio culposo en Misuri, después de que el guatemalteco perdió el control en un semáforo, donde presuntamente atropelló y mató a un hombre.

Frente a este escenario, la esposa de Dan, Kristy Kluver, una enfermera neoyorquina, declaró que a menudo atiende a pacientes en el hospital donde trabaja cuyas identificaciones no coinciden con sus historiales médicos: “Estoy harta de lidiar con un sistema que no funciona y perjudica a los inocentes”, argumentó la estadounidense.

Por último, los vecinos del guatemalteco describieron a Pérez‑Bravo como un hombre profundamente arraigado en Misuri, mientras que su jefe destacó su ética laboral y su pastor se mostró dispuesto a pagar su fianza, ya que participaba activamente en su iglesia local y tenía a sus hijos inscritos en el sistema escolar del condado de Buchanan.

ESCRITO POR:

Emilio Dávila

Emilio Dávila

Periodista de Prensa Libre especializado en tendencias internacionales y deportes con 3 años de experiencia.