Internacional
Lula gana en Brasil y frena el avance de Trump en América Latina: Así cambia el escenario político
La mayor economía de Latinoamérica se aleja de la ola de gobiernos de derecha en la región y se mantiene como el principal bastión de la izquierda.
Una persona con una máscara de Donald Trump asiste a un acto de campaña en la playa de Barra da Tijuca, en Río de Janeiro, Brasil. (Foto Prensa Libre: EFE)
Conforme a lo expuesto por la agencia de noticias EFE, la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil representa un balón de oxígeno para una deprimida izquierda latinoamericana y trunca las aspiraciones del estadounidense Donald Trump y del argentino Javier Milei de incorporar a Brasil a la ola conservadora.
Esto se debe a que el líder progresista Lula da Silva fue reelegido el pasado domingo 25 de octubre con el 52% de los votos, frente al 48% que obtuvo el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo mayor del exmandatario brasileño Jair Bolsonaro, en una remontada sin precedentes en la historia democrática del país sudamericano.
Frente a este escenario, la mayor economía de Latinoamérica se aleja de la ola de gobiernos de derecha en la región y se mantiene como el principal bastión de la izquierda junto con México. "La victoria de Lula es un acto de resistencia", afirmó Pedro Feliú, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de São Paulo (USP).
Luego de que la derecha ganó terreno en Argentina, Bolivia, Chile, Honduras, Costa Rica, Perú y Colombia, Brasil era la última pieza del rompecabezas y decidió seguir con Lula, quien protagonizó una remontada después de quedar por detrás de Bolsonaro en la primera vuelta e imponerse en la segunda con 4 millones de votos de diferencia.
¿Intentos de injerencia de Trump y Milei?
Por el momento, el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo argentino, Javier Milei, no se han pronunciado, debido a que Luiz Inácio Lula da Silva ha denunciado en diversas ocasiones intentos de injerencia electoral de la Casa Blanca y la Casa Rosada con el objetivo de perjudicar su reelección y un inédito cuarto mandato.
Javier Milei participó activamente en la campaña de Flávio, asistió al lanzamiento de su candidatura, insultó a Lula y sembró sospechas sobre la transparencia del proceso electoral brasileño. Por su parte, Donald Trump evitó posicionarse a favor del primogénito de Bolsonaro y se limitó a decir que observaba "muy de cerca" toda la contienda.
No obstante, Lula interpretó como intentos de injerencia los aranceles del 25% a buena parte de los productos brasileños a pocos meses de los comicios, así como el envío de funcionarios del Departamento de Estado para discutir la libertad de expresión y la revocación del visado diplomático de la embajadora brasileña Maria Luiza Ribeiro Viot.
Ante esta situación, Lula advirtió que Brasil no acepta ser el patio trasero de nadie: "Brasil siempre tuvo una política internacional de defensa de la soberanía y cuenta con un cuerpo de diplomáticos muy calificado y una política internacional muy consistente. No veo posibilidades de que eso cambie en este cuarto mandato", explicó el presidente.
Suspenden felicitación
De conformidad con la cadena de televisión estadounidense CNN, el Departamento de Estado de EE. UU. ya tenía preparado un comunicado para reconocer el resultado de las elecciones del 25 de octubre, pero el Gobierno de Donald Trump ordenó suspender su publicación después de que el derrotado Flávio Bolsonaro impugnara el resultado.
Sin embargo, entre los primeros mandatarios que reconocieron el triunfo de Lula el domingo 25 de octubre estuvieron la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi; el de Paraguay, Santiago Peña; el de Bolivia, Rodrigo Paz; el de Panamá, José Raúl Mulino, y también el de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

