INTERNACIONAL

“No hay consideraciones, ni siquiera porque son bebés”, denuncian malas condiciones en centro migrante de Texas

Un brote de sarampión y la falta de atención médica agravan la situación de familias migrantes, incluidos bebés, detenidas en el centro de Dilley, Texas.

FOTODELDÍA BROADVIEW (EEUU), 11/10/2025.- Activistas proinmigración se manifiestan frente al centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, en inglés) en Broadview, Illinois, EEUU., este viernes, 10 de octubre de 2025. La Guardia Nacional de Texas está desplegándose en Chicago para apoyar las operaciones de ICE en medio de tensiones por la aplicación de las leyes de inmigración. EFE/ Cristobal Herrera-Ulashkevich

Familias migrantes, incluidos bebés, permanecen detenidas en el centro de Dilley, Texas, donde abogados denuncian falta de atención médica y un brote de sarampión. (Foto Prensa Libre: EFE)

Rejas, dibujos de tristeza y una sola súplica: “déjennos ir”. Así retrata uno de los hijos de Hayam El-Gamal la experiencia de su familia tras más de ocho meses detenidos en el centro para familias migrantes de Dilley, el único que continúa operando en Estados Unidos.

Las instalaciones, ubicadas en Dilley, Texas, a unos 130 kilómetros al sur de San Antonio, permanecieron cerradas durante varios años bajo la administración de Joe Biden (2021-2025). Sin embargo, fueron reabiertas por el Gobierno del presidente Donald Trump como parte de su política para acelerar arrestos y deportaciones de migrantes.

Actualmente, más de 1 mil 400 personas permanecen recluidas en este centro, entre ellas alrededor de 400 menores de edad, incluidos bebés en etapa de lactancia. Abogados que representan a las familias han denunciado condiciones inadecuadas de detención, ahora agravadas por un brote de sarampión, según testimonios recabados por la agencia EFE.

“No hay atención médica real”, denuncian abogados

Hayam El-Gamal y sus cinco hijos —los menores, gemelos de cinco años— fueron trasladados a Dilley tras ser arrestados en Colorado en junio del año pasado. El centro es administrado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

El esposo de Hayam, Mohamed Sabry Soliman, enfrenta acusaciones por un presunto ataque durante una marcha pro-Israel en Colorado. No obstante, la mujer y sus abogados aseguran que la familia desconocía los planes del acusado, versión que fue respaldada por un agente del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por su sus siglas en inglés) ante un tribunal federal.

Mientras los abogados intentan frenar la deportación a Egipto y avanzar en la solicitud de asilo, la familia ha experimentado lo que califican como una grave falta de atención médica. Uno de los hijos, de 16 años, sufrió apendicitis y, pese al dolor extremo, solo recibió paracetamol hasta que su condición se agravó y fue trasladado de emergencia a un hospital.

Casos similares han sido documentados por ONG y defensores de derechos migrantes. Javier Hidalgo, abogado de Raíces Texas, afirmó que el centro es “un verdadero foco de gérmenes” y que casi todos los niños enferman en algún momento.

Brote de sarampión y falta de transparencia

Tras confirmarse dos casos de sarampión, el Gobierno estadounidense ordenó el confinamiento del centro. Sin embargo, abogados denunciaron falta de información clara sobre la situación interna.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que el personal médico monitorea a los detenidos y que se han tomado medidas para evitar la propagación del virus. Aun así, defensores legales dudan de la capacidad real del Gobierno para contener el brote, recordando que durante la pandemia no se aplicaron confinamientos prolongados.

Impacto psicológico en niños migrantes

Decir que existe una cárcel para niños en Estados Unidos debería alarmar a todo el mundo”, advirtió Chris Goodman, abogado y representante de la familia El-Gamal.

Abogados y especialistas coinciden en que la detención prolongada de menores migrantes tiene efectos severos. Un estudio publicado en 2025 en el British Journal of Psychiatry reveló que el 42% de los niños detenidos presenta depresión.

Verónica Franco, abogada de inmigración en Houston, señaló que los daños emocionales persisten incluso después de la liberación. Además, denunció la interrupción del proceso educativo, ya que los menores solo reciben materiales básicos, sin acompañamiento docente.

Datos del Proyecto de datos sobre deportaciones (Deportation Data Project ) muestran que la detención de niños migrantes aumentó significativamente durante el primer año del actual Gobierno: entre enero y octubre se registró un promedio mensual de 170 menores arrestados, frente a 25 durante los últimos meses de la administración anterior.

ESCRITO POR:

Glenda Burrión

Periodista de Prensa Libre especializada en economía con más de 7 años de experiencia como correctora de textos y creación de contenido digital.