Rusia y Ucrania: En qué consisten las bombas de racimo que Putin estaría utilizando para atacar a ucranianos

Expertos aseguran que Rusia estaría cometiendo un crimen de guerra si utiliza este armamento que está prohibido en más de 110 países.

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Caza bombardero
Los cazas bombarderos rusos Sukhoi son los que transportan las bombas de racimo. (Foto Prensa Libre: Pixabay)

Los operativos militares de Rusia en Ucrania han provocando derivado varios ataques en distintas zonas del territorio ucraniano con diverso tipo de armamento militar.

Se ha evidenciado el uso de tanques, furgonetas, misiles, personal militar y demás equipamiento que ha sido desplazado principalmente en las zonas más importantes de Ucrania, como su capital, Kiev y Járkov, la segunda ciudad más poblada del país.

Sin embargo, la preocupación de varias entidades internacionales creció mucho más debido a que Rusia estaría utilizando un tipo de armamento prohibido debido a los daños indirectos que puede provocar en gente inocente: Las bombas de racimo.

La utilización de este armamento está prohibida por más de 110 países del mundo, y utilizarlas puede considerarse un crimen de guerra.

¿Qué es este tipo de armamento? ¿Por qué es considerado tan peligroso? ¿Y qué leyes han prohibido su utilización?

¿Qué son las bombas de racimo?

Según la descripción de las Naciones Unidas: “Esta variedad de armamento puede llegar a cubrir amplias zonas con bombas de menor tamaño, pudiendo causar daños devastadores en la población civil”.

Las bombas de racimo son un arma que consiste en un contenedor con forma de misil que es desplegado por una unidad aérea (siendo la mayoría de los casos un cazabombardero ruso Sukhoi) sin ningún tipo de guía o dirección anticipada.

Este contenedor posee un mecanismo que lo abre desde su base, liberando una cantidad considerable de bombas de menor tamaño, siendo más de 200 bombas las que salen del contenedor.

Estas bombas, debido a su cantidad y tamaño, pueden abarcar grandes zonas terrestres, desde los 100 hasta 200 metros, llegando a detonarse en lugares que no se habían estipulado en las planificaciones militares previas.

El peligro radica en su margen de error, que es del -5%, es decir que muchos de los explosivos no llegan a detonar al momento de colisionar con la tierra, sino que se quedan sin explotar, convirtiéndose en una especie de mina terrestre.

Algunos de estos pequeños explosivos contienen cargas incendiarias o de perforación, significando un peligro para la población que reciba de manera indirecta estos dispositivos.

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“Las bombas de racimo suelen explotar en el aire y envían docenas, incluso cientos, de pequeñas bombas sobre un área del tamaño de un campo de fútbol. Las bombas de racimo a menudo no explotan en el impacto inicial, dejando restos que actúan como minas terrestres”, aseguró la ONG Human Rights Watch.

Prohibición en el mundo

Debido al riesgo que pueden generar en la población, ya que se trata de un armamento que no es preciso y puede provocar daños colaterales, se firmó un tratado internacional que prohíbe su uso.

Se trata del Convenio firmado en la Convención sobre Munición de Racimo, que empezó a elaborarse en el año 2008 y finalizó en 2010 con más de 110 países firmando este tratado pro evitar su uso.

Los países que se encuentran en este tratado están Canadá, México, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia, Japón, Perú, Bolivia, Chile y Centroamérica, entre mucho otros.

El tratado también prohíbe su producción, almacenamiento y solicita a las naciones afiliadas que destruyan todas las reservas que pudieran tener de este armamento, así como limpiar las zonas que resultaran afectadas por la utilización es este tipo de este.

Sin embargo, dentro de este tratado no se encuentra ni Rusia, Ucrania y Estados Unidos.

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Muchos expertos han asegurado que debería catalogarse como crimen de guerra el uso de las bombas de racimo, sin embargo, también aseguran que muchos países que no forman parte del tratado no pueden obtener sanciones ni pueden ser catalogados por utilizar este equipamiento.