Tribunal Supremo propina revés a Trump y deja con vida al plan migratorio Daca

La Suprema Corte de Estados Unidos rechazó este lunes una petición presentada por el gobierno para rever decisiones adoptadas en dos cortes inferiores y que mantienen vigente un programa de protección a inmigrantes que llegaron a ese país siendo niños (Daca).

Donald Trump (c), participa en una reunión para prevenir balaceras con diferentes gobernadores en la Casa Blanca, Washington D.C, Estados Unidos.(Foto Prensa Libre:EFE).
Donald Trump (c), participa en una reunión para prevenir balaceras con diferentes gobernadores en la Casa Blanca, Washington D.C, Estados Unidos.(Foto Prensa Libre:EFE).

El Departamento de Justicia había solicitado a la máxima corte del país que interceda directamente, evitando la participación de cortes de apelación, para rever las decisiones que mantienen en marcha el programa Daca.

Ese programa protege de la deportación y legaliza la situación de inmigrantes llegados a Estados Unidos aún en la infancia, aunque el presidente Donald Trump decidió que el gobierno no lo renovaría y que los beneficios aprobados para unos 690.000 inmigrantes se extinguirían el 5 de marzo.
Sin embargo, dos cortes federales -una en California y otra en Nueva York- bloquearon la determinación presidencial y mantuvieron vigente el programa.

Este rechazo de los jueces de la Suprema Corte de discutir ahora la cuestión significa que la controversia sobre la interrupción o manutención del programa Daca deberá seguir su curso normal antes de retornar al máximo tribunal del país.
En ese período, el gobierno se verá forzado a aceptar pedidos de renovación de los beneficios ya otorgados al abrigo del programa Daca.
La decisión de no aceptar el pedido del gobierno de interceder en la controversia fue adoptada por la unanimidad de los jueces de la Suprema Corte.

Varios jóvenes sostienen pancartas que reivindican "Justicia y dignidad para todos los inmigrantes", durante una protesta a favor de los jóvenes beneficiados con el Daca.(EFE).

En una nota oficial, un vocero de la Casa Blanca reafirmó su convicción de que el programa Daca “es claramente ilegal”.
Ese programa “proporciona en masa permisos de trabajo y un sinfín de beneficios gubernamentales a inmigrantes ilegales”, afirmó el portavoz Raj Shah.

“Más tiempo en el reloj”

En una teleconferencia el fiscal general de California, Xavier Becerra, apuntó que la decisión de la Suprema Corte “es una victoria para los 'dreamers' y sin dudas una gran victoria para California. Una victoria del imperio de la ley y de nuestra economía”.
Exlegislador, el fiscal Becerra es uno de los más notorios defensores de la continuidad del programa Daca.
La inmigrante Eliana Fernández, que legalizó su situación migratoria gracias al programa, dijo que se sentía “encantada” con la decisión, pero alertó que la situación de esa comunidad aún no está resuelta. “Necesitamos una solución que sea permanente”, dijo.
El senador Richard Blumenthal señaló que la decisión de la Corte de mantener la controversia en su curso normal en el sistema judicial “pone algo más de tiempo en el reloj”.
Sin embargo, añadió, “no logra resolver el problema fundamental y no disminuye la urgencia del Congreso en adoptar una acción inmediata”.

Trump habla durante la sesión de negocios de la Casa Blanca con gobernadores estatales en el comedor de la Casa Blanca. (EFE).

La adopción de una reforma completa del sistema migratorio se tornó un rompecabezas hasta ahora imposible de resolver para el Congreso.
Los legisladores del partido Demócrata en las dos cámaras del Congreso se niegan a votar un proyecto de presupuesto federal para el año fiscal a menos que se halle una solución a los inmigrantes que por ahora se benefician del Daca.
Desde octubre del año pasado el estado federal ha funcionado apenas con presupuestos temporarios ante la dificultad de hallar un terreno común que permita al Congreso aprobar una reforma del sistema migratorio.

Trump se muestra pesimista sobre su poder de tumbar DACA

El presidente de EE.UU., Donald Trump, se mostró pesimista sobre su capacidad para acabar con el programa Daca en el Tribunal de Apelaciones del Noveno Distrito, de mayoría progresista y al que le corresponde decidir ahora sobre el futuro del plan migratorio.
En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, Trump volvió a cargar contra la judicatura de EE.UU. y aseguró que “no hay nada tan malo” como el Tribunal de Apelaciones del Noveno Distrito, con sede en San Francisco y que se ha posicionado en varias ocasiones en contra de sus políticas.

Trump es el anfitrión de las conversaciones con los gobernadores estatales para centrarse en la seguridad escolar y el control de armas tras la balacera en Florida. (AFP)

Ese tribunal de apelaciones es el encargado de decidir ahora sobre el futuro del plan Daca, al que Trump quiere poner fin el 5 de marzo y que actualmente permite a 700 mil jóvenes indocumentados, conocidos como “soñadores”, trabajar y residir legalmente en EE.UU. sin miedo a ser deportados.
Trump consideró que “no habrá ninguna sorpresa” en el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito y añadió: “Nosotros perdemos, perdemos, perdemos y luego peleamos en el Tribunal Supremo”.
“Veremos qué ocurre, esa es mi actitud”, añadió el mandatario.
Trump reaccionó así a la decisión del Tribunal Supremo, que rechazó una petición de su Gobierno para que interviniera en la disputa legal sobre Daca y sentara un precedente a nivel nacional.
Sin un precedente nacional, sigue en vigor la decisión del juez William Alsup, de la corte del distrito norte de California, quien en enero ordenó a Trump que reactivase el programa Daca para todo EE.UU. y siguiera recibiendo solicitudes de renovación hasta que se resuelvan todos los litigios pendientes.
El fallo de ese juez, sobre el que ahora tendrá que posicionarse el Tribunal de Apelaciones del Noveno Distrito, impide a Trump acabar con Daca el próximo 5 de marzo, como tenía previsto.
El pasado septiembre, Trump anunció el fin de Daca, pero dio al Congreso hasta el 5 de marzo para encontrar una solución permanente para los miles de jóvenes indocumentados protegidos por ese programa migratorio, proclamado en 2012 por el entonces presidente, Barack Obama.
La Casa Blanca también mostró su desacuerdo con el Tribunal Supremo e insistió en que Daca es “claramente ilegal”, pues “proporciona en masa permisos de trabajo y un sinnúmero de beneficios del Gobierno a inmigrantes ilegales”, según dijo en un comunicado el portavoz adjunto de la Casa Blanca, Raj Shah.
Consideró, además, que la decisión del juez de California supone una “usurpación” de la autoridad legislativa que recae en el Congreso para cambiar el sistema migratorio de EE.UU.
Tanto la Casa Blanca como el Departamento de Justicia, a través de su portavoz Devin M. O'Malley, aseguraron que seguirán defendiendo en los tribunales su decisión “legal” de acabar con Daca y que llevaran el caso ante los tribunales de apelaciones y, si es necesario, de nuevo ante el Tribunal Supremo.