Ideas

Hay que pedirle ayuda a Taiwán

Jorge Jacobs Fb/jjliber

Es ridículo que en medio de una crisis como la que está viviendo el mundo entero, los políticos y los burócratas prefieren que el mundo se vaya a pique que ceder ante sus propios prejuicios e intereses. Es el caso de lo que está pasando con Taiwán. Como casi todo el mundo le tiene miedo a China, y los burócratas de la OMS y la ONU no son la excepción, han llegado al colmo de hacerse de la vista gorda de las exitosas soluciones que han implementado en la pequeña isla con tal de no enojar a Xi Jinping. ¿Y la gente? Que se muera, qué importa, lo importante es no enojar al gran señor.

Taiwán es hasta el momento uno de los mejores ejemplos de cómo enfrentar el ataque de un virus como el SARS-Cov-2, sin tener que implementar las draconianas y absurdas restricciones que se han popularizado a lo largo y ancho del mundo. Hasta la fecha han logrado mantener los contagios al mínimo (339 personas) y la gran mayoría son personas que se contagiaron en el extranjero y luego llegaron a la isla. Esto es más sorprendente si se toma en cuenta la gran cantidad de personas que viaja entre China y Taiwán todo el tiempo.

Según un artículo publicado hace unas semanas en el Journal of the American Medical Association, buena parte del éxito de Taiwán se basa en que ya tuvieron que pasar por otras pandemias —también originadas en China—, lo que los impulsó a tener planes muy bien estructurados para enfrentar nuevas epidemias. Ello les permitió que desde que se tuvieron las primeras noticias de la rara enfermedad de Wuhan activaran todos sus sistemas de prevención.

Esos años de preparación les han permitido adaptar la tecnología a estos procesos, como utilizar mucha inteligencia artificial y análisis de big data para determinar qué personas podían estar en riesgo de estar infectadas. Ello fue seguido con un riguroso proceso de cuarentena de esas personas y de las que están en riesgo. Luego lo siguieron con un monumental esfuerzo de contact tracing, aprovechando también la tecnología, en especial la de los celulares, y luego de localizadas las personas que podrían estar contagiadas, un meticuloso proceso de pruebas para determinar quién estaba contagiado y quién no. A los contagiados los pusieron en cuarentena, y los demás podían continuar con su vida.

Todo ello ha hecho que no solo sea uno de los países que más ha “aplanado” la curva de contagio, sino que además lo hizo sin encarcelar a todo el mundo en sus casas y arruinar la economía. Tanto así, que hasta la fecha es uno de los pocos países en el mundo donde los niños y jóvenes continúan asistiendo a las escuelas y la mayoría de las empresas continúa operando.

Considero que el trato que la OMS le da a Taiwán refleja perfectamente lo político de sus decisiones, por encima de las consideraciones de salud, lo cual en situaciones como la actual —en la cual han tenido su buena parte de responsabilidad, tanto China como la OMS— es completamente inaceptable.

No solo hay que ponerle atención a la respuesta de Taiwán para entender qué cosas hay que hacer, sino que el gobierno de Guatemala debería aprovechar que es el principal país en el mundo que todavía respalda a Taiwán para pedirle colaboración, tanto en materiales y pruebas como en la tecnología necesaria para implementar los controles que ellos implementaron en la isla. Estoy seguro de que, en esta crisis, el gobierno de Taiwán volcaría muchos recursos para apoyar a sus aliados y darle una lección al mundo. Así que desde esta tribuna le solicito al presidente Giammattei que pida la colaboración de Taiwán, para poder abrir la economía lo más pronto posible, antes de que el país se nos vaya al abismo.

#QuédateEnCasaSiTeDebesQuedarSinoSalATrabajar