Ideas

Hipótesis de una caída anunciada

Jorge Jacobs Fb/jjliber

Por si uno creía que las elecciones de este año no podrían complicarse más, resulta que sí podían. Ahora, aparte de la absurda incertidumbre de si entrevistar a un diputado es un delito o no —aparte de muchas otras falencias que tiene la Ley Electoral y de Partidos Políticos, gracias a algunas de las reformas de Robinson, Velásquez, Taracena, et al—, también tenemos la incertidumbre —o más bien la tienen ellos— de si algunos candidatos, aunque se logren inscribir, de todos modos podrían quedarse a medio camino. Sandra Torres pasó en un día de ser la contendiente a vencer a ser la incertidumbre más grande —hasta el momento— de este proceso.

Lo primero que llama la atención es el hecho de que la acusación se presentara justo después de que Sandra Torres quedara inscrita como candidata presidencial y, por tanto, cuando ya la protegía el privilegio del antejuicio. Esto se suma a la acusación del lunes en contra de Mauricio Radford, a quien se le presentó la acusación una hora después de quedar inscrito. Si las investigaciones venían desde hace tiempo, ¿cómo es posible que se hayan terminado justo unas horas después de la inscripción? ¿Cómo es posible que, en tan poco tiempo —una hora en el caso de Radford— ya tuvieran lista la solicitud de antejuicio? ¿O fue así porque el plan era presentar las acusaciones después de que quedaran inscritos?

Ante las interrogantes surgidas por lo peculiar del momento de la acusación, se pueden plantear muchas hipótesis, de las cuales propongo aquí algunas: Ante la presión que se ha ejercido contra el MP, acusándolo de “justicia selectiva” por acusar a algunos partidos y a otros no, presión que se incrementó en los últimos días con las noticias sobre la persecución de otros partidos políticos, la Fiscal General haya autorizado que se presentaran estos casos para quitarse el sambenito. Por aquello de las dudas, también apeló los amparos provisionales que le dieron a Thelma Aldana, para que no se le acuse de “favorecer” a nadie.

Una segunda posibilidad es que Juan Francisco Sandoval, fiscal de la Feci y de quien se dice que es cercano a Thelma Aldana, esté utilizando su posición para reducirle la competencia. Aquí cabe la pregunta de que, si ese era el fin, ¿por qué no presentar la acusación el día antes y de una vez enviar a la cárcel a Torres? Planteo como hipótesis que el objetivo no era sacar a Torres de la contienda, sino enviar un mensaje en el sentido de que, si continúan haciendo presión para que Thelma Aldana no sea inscrita, ellos también pueden contraatacar. En pocas palabras, la advertencia sería: “Si ustedes no dejan que Thelma participe, nosotros también podemos evitar que Sandra lo haga”.

Una tercera opción podría ser que, en efecto, ya se tenía la investigación lista desde hace tiempo, pero se haya decidido presentarla cuando ya Torres tuviese el privilegio del antejuicio. Aquí las razones principales podrían ser dos: que la Fiscal General haya decidido favorecer a Torres deteniendo la presentación del caso hasta que estuviera inscrita, o que la Fiscal General haya decidido evitar que las acusaciones en contra de posibles candidatos presidenciales impidiesen su inscripción y se le acusara al MP de querer incidir en los resultados de las elecciones.

¿Cuál es la verdadera razón detrás del momento en que se presentó la acusación? Quizá solo Consuelo Porras y Juan Francisco Sandoval lo sepan y saber si algún día nos iremos a enterar de la verdad verdadera. Por el momento solo podemos especular. Ya que no podemos casi ni hablar de las elecciones, entretengámonos con las elucubraciones. ¿Cuál es su hipótesis?